EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Al alumnado y a las familias de los centros públicos de Cataluña; la huelga amenaza con vaciar aulas el primer día de curso.
- ¿Cuándo ocurre? El martes 8 de septiembre, coincidiendo con el regreso a las aulas en infantil, primaria y ESO.
- ¿Qué cambia hoy? Los sindicatos USTEC y CGT mantienen la convocatoria tras fracasar las primeras negociaciones con la consejera Niubó.
USTEC y CGT mantienen la huelga de educación en Cataluña para el 8 de septiembre, primer día de curso.
La primera reunión del curso entre la consejera de Educación, Esther Niubó, y USTEC —sindicato mayoritario en la enseñanza pública catalana— terminó sin acuerdo. La portavoz nacional del sindicato, Iolanda Segura, confirmó que la huelga ‘continúa y puede ser la primera de muchas’, según declaraciones recogidas por la prensa catalana. El encuentro de este jueves 3 de septiembre retomaba oficialmente las negociaciones, interrumpidas desde julio. USTEC pidió un calendario de reuniones para abordar sus reivindicaciones, pero la conselleria d’Educació no lo aceptó, condicionada precisamente por la convocatoria del día 8.
La postura sindical no se movió un milímetro. Segura lamentó ‘el enrocamiento de la conselleria’ y confió en que el paro cuente con el apoyo del grueso de los docentes. ‘El malestar del colectivo continúa latente’, añadió. Las demandas tampoco han variado: más inversión educativa y una reducción de la ratio de alumnos por aula.
La CGT también rechaza el ‘cheque en blanco’
En paralelo, la conselleria se reunió con la CGT, que acudió acompañada por la Intersindical y la COS; la CNT no pudo asistir. Tampoco hubo desconvocatoria. Laura Gené, secretaria general de la federación de enseñanza de la CGT, lo resumió con claridad: ‘Que nos citen solos no significa que estemos dispuestos a firmar. Esto no va de sueldos, va de recursos’. El sindicato denuncia que se les pidió un cheque en blanco para desconvocar sin compromisos concretos.
Desde la consejera Niubó no se ha ofrecido, por ahora, un calendario de negociación. La falta de avances refuerza la tesis de los convocantes: la huelga no es solo por el primer día de clase, sino un pulso de fondo sobre cómo se financia la escuela pública catalana.
La huelga del 8 de septiembre es la primera batalla de un curso que los sindicatos plantean como un referéndum sobre la inversión educativa.
El precedente de un malestar que viene de lejos
El descontento docente en Cataluña no es nuevo. Las ratios de alumnos por aula llevan años tensionando a los equipos directivos, y los recortes de la década pasada todavía se arrastran en plantillas y recursos de apoyo. Las pruebas PISA han servido de catalizador para un debate que ya no se limita a los sindicatos: la comunidad educativa exige un plan de choque que incluya más profesorado y menos carga burocrática.
La fecha elegida no es casual. El 8 de septiembre marca el regreso a las aulas para la mayoría del alumnado catalán, lo que convierte la protesta en un mensaje directo a la conselleria y al Govern. Si no hay avances en los próximos días, USTEC ya ha avisado de que esta huelga ‘puede ser la primera de muchas’. El curso escolar arranca, por tanto, con un calendario de movilizaciones abierto y una negociación que, de momento, no ha dado ni un primer paso firme.

