El Gobierno ha aprobado este jueves una inyección de 130 millones de euros adicionales para el acelerador de partículas IFMIF-DONES, que se construye en Escúzar (Granada) y que probará materiales para futuros reactores de fusión nuclear.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consejo de Ministros ha aprobado movilizar más de 211 millones de euros para proyectos estratégicos en Andalucía, con 130 millones adicionales para IFMIF-DONES.
- ¿Dónde y quién? La infraestructura se ubica en Escúzar (Granada). Participan el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Junta de Andalucía.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Garantiza la financiación del acelerador, miles de empleos de alta cualificación y prolonga el convenio hasta 2037.
Una decisión estratégica del Consejo de Ministros
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a la tercera adenda del convenio que regula la instalación científica, una figura que moviliza más de 211 millones de euros para proyectos estratégicos en Andalucía y que, en el caso concreto del acelerador, aporta una financiación pública estatal de más de 130 millones.
Así lo ha precisado el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, que ha subrayado que la medida ‘garantiza la financiación del acelerador de partículas’ y que el proyecto sitúa a la comunidad ‘en la vanguardia científica europea’, con miles de empleos y un nuevo horizonte industrial.
Fases de una infraestructura científica única

El IFMIF-DONES fue propuesto por España en 2018 dentro del área de energía. Para su diseño y puesta en marcha, el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Junta de Andalucía firmaron un convenio el 9 de junio de 2021 por el que se constituyó el consorcio encargado de la construcción.
La actividad del consorcio se organiza en fases. Entre 2021 y 2023 se preparó la estructura básica con financiación de ambas administraciones. Ahora se desarrolla la segunda fase, que concluirá en 2027 e incluye la construcción del edificio sede en la Ciudad Industrial, Tecnológica y Área de Innovación de Escúzar, a unos 25 kilómetros de Granada.
La tercera adenda no es solo un ajuste presupuestario: es el blindaje temporal de una infraestructura que puede cambiar el modelo productivo de Andalucía.
La segunda adenda, firmada en diciembre de 2023, estableció las aportaciones de la Administración central y de la autonómica. Como el convenio dejaría de tener vigencia en 2027, ambas partes han acordado prolongarlo para continuar con la financiación del equipamiento y la explotación del consorcio hasta 2037.
La tercera modificación propone un aumento significativo del presupuesto respecto a la anterior, sobre todo por el inicio de la construcción del acelerador y de sus edificios anexos, así como por el incremento progresivo de la plantilla. El presupuesto global de la infraestructura ronda los 600 millones de euros.
La Lectura Andaluza
La decisión del Consejo de Ministros refuerza una apuesta que Andalucía viene trabajando desde hace más de cinco años. La Junta de Andalucía, que participa en el consorcio, ha acompañado cada fase del proyecto: no solo en la financiación, sino también en la consolidación de un ecosistema científico que en Granada ya concentra centros de investigación y empresas tecnológicas. Con esta tercera adenda, la comunidad gana un horizonte de financiación estable hasta 2037 y disipa las dudas sobre los próximos pasos de la infraestructura.
Para el lector andaluz, lo relevante es el efecto multiplicador que ya apunta la iniciativa. La construcción de la sede y de los edificios anexos movilizará a empresas auxiliares, proveedores logísticos y servicios en el cinturón metropolitano de Granada. La cifra de empleo de alta cualificación que manejan las administraciones —miles de puestos— es, sobre todo, una oportunidad para retener talento joven que hasta ahora buscaba fuera de la región salidas profesionales ligadas a la ciencia y a la ingeniería.
Lo que viene ahora es la materialización de la fase constructiva que finalizará en 2027. Después llegará la operación y la puesta en marcha del acelerador, con un presupuesto global de 600 millones. Si los plazos se mantienen, Escúzar dejará de ser una referencia solo para el área metropolitana y se consolidará como un nodo de la ciencia de materiales a escala europea. La lectura es clara: Andalucía no solo exporta productos agrícolas o turismo; también empieza a competir en la economía del conocimiento.

