Las Cortes de Castilla y León han aprobado la PNL de Vox que exige a Sánchez romper con Marruecos. El pleno autonómico dio luz verde este viernes a una proposición no de ley (PNL), un instrumento parlamentario para fijar la posición de la Cámara sin valor normativo directo, que reclama al Gobierno la suspensión del Tratado de Amistad con Marruecos y la revisión de las relaciones bilaterales.
La iniciativa salió adelante con los votos del PP y del Grupo Mixto, mientras que el PSOE votó en contra, según recoge La Vanguardia. Las Cortes de Castilla y León se convierten así en el primer parlamento autonómico que se pronuncia sobre la ruptura de relaciones con Marruecos. El texto aprobado sitúa a la Cámara en una posición de dureza frente a Rabat.
Qué exige la PNL de Vox y con qué argumentos
La votación se produce después de la crisis migratoria que a finales de julio desbordó la frontera de Ceuta con la entrada de más de 70.000 inmigrantes, según los datos reproducidos por La Vanguardia. Ese episodio, leído por Vox como una agresión planificada, centró el debate en las Cortes autonómicas.
El texto de la PNL pide al Ejecutivo de Pedro Sánchez suspender el Tratado de Amistad con Marruecos y revisar el conjunto de las relaciones bilaterales. Incluye además una condición expresa: exigir a Rabat que acepte ‘sin excepción’ los retornos, las devoluciones y las expulsiones de cualquier marroquí, mayor o menor de edad.
El portavoz de Vox, David Hierro, defendió la iniciativa con duras acusaciones al Gobierno. Afirmó que el Ejecutivo incurre en ‘omisión del deber’ de proteger las fronteras y que Sánchez cometió un ‘delito de traición’ al no defender a Ceuta ‘ante la invasión’ de julio. También acusó a los procuradores socialistas de haberse convertido en ‘súbditos de Marruecos’ y reprochó al presidente que prefiriera ‘irse de vacaciones’ antes que defender a la ciudad autónoma. La línea argumental de Vox convierte la PNL en un marcador de soberanía.
La PNL convierte a Castilla y León en el primer Parlamento autonómico que reclama la ruptura de relaciones con Marruecos.
El apoyo del PP y las reacciones de la Cámara
El PP respaldó la iniciativa, pero con un matiz relevante. La portavoz popular, Leticia García, aseguró que su partido no acepta ‘una relación sumisa’ con Marruecos y exigió ‘de forma inmediata’ el retorno de ‘todos los invasores’. García definió lo ocurrido en Ceuta como ‘una guerra híbrida contra Ceuta, contra España’ y sostuvo que el país vecino no se ha comportado como un socio fiable.
El PSOE votó en contra y cargó contra Vox. El portavoz socialista, Carlos Martínez, afirmó que a Vox los ceutíes le importan ‘poco’ y Ceuta ‘menos’, y que lo que busca es ‘incendiar las calles por un puñado de votos’. Martínez recurrió incluso a un versículo evangélico para dirigirse a los procuradores de Vox.
Desde el Grupo Mixto, Soria ¡YA!, Por Ávila y UPL apoyaron la PNL, aunque con matices. Ángel Ceña pidió a Vox la misma pasión que demuestra con Ceuta en la defensa de Soria frente a los desequilibrios territoriales. Pedro José Pascual subrayó la defensa de la unidad de España y de la Constitución, y Alicia Gallego calificó la situación de ‘abochornosa y escandalosa’.
La estrategia de Vox: marcar al PP y presionar a Sánchez
La votación tiene una doble lectura. En clave autonómica, Vox consigue que el PP se sume a una iniciativa dura contra Marruecos, pese a que la dirección nacional del PP nunca ha respaldado la ruptura de relaciones. De hecho, Génova ha ordenado a sus barones mantener un discurso alineado, con ‘inteligencia y sin sobreactuaciones’, según La Vanguardia. El apoyo de la portavoz popular a la PNL no implica que la dirección nacional del PP haga suya la medida.
Esa distancia es el flanco que Vox intenta ensanchar. La formación de Abascal ya había defendido la ruptura con Marruecos y ahora logra que una Cámara autonómica donde PP y Vox han sumado apoyos recoja parte de su tesis. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también se había mostrado favorable a la ruptura, lo que refuerza la presión interna sobre el discurso oficial del PP.
El PSOE queda situado, en el relato de Vox, como el defensor de una relación complaciente con Rabat. La dureza del debate, con acusaciones de traición y lecturas bíblicas, confirma que la crisis de Ceuta sigue marcando la agenda migratoria y de política exterior. Vox no espera que el Gobierno atienda la PNL: el instrumento no tiene valor normativo directo. El objetivo es otro. Marcar territorio por la derecha.

