2Madrid: desde cuándo, por dónde y con qué excepciones se limita a los coches con etiqueta B
Madrid es Zona de Bajas Emisiones en todo su término municipal desde el 1 de enero de 2025, pero eso no ha igualado a todos los distintivos. Los coches con etiqueta B —la amarilla— siguen circulando sin restricción específica por la ciudad, por la M-30 y por la ZBEDEP de Plaza Elíptica; su punto negro es el Distrito Centro, el antiguo Madrid Central, que abarca los barrios de Palacio, Embajadores, Cortes, Justicia, Universidad y Sol y está delimitado por ejes como Alberto Aguilera, Princesa, Mayor o el paseo del Prado. Ahí un turismo con etiqueta B no accede por el mero hecho de llevar el distintivo: solo puede hacerlo si su destino es un aparcamiento autorizado o si encaja en alguno de los supuestos previstos. El control es automático, con cámaras que leen la matrícula y la cruzan con los registros de los estacionamientos adheridos, de forma que atravesar la zona o parar un instante sin aparcar se traduce en una sanción de 200 euros, reducible a 100 con pronto pago.
Las excepciones que abren la puerta del centro a un coche B son concretas: dirigirse directamente a un aparcamiento de uso público; estar empadronado en el Distrito Centro y que el vehículo, de tu propiedad, esté domiciliado en Madrid; pertenecer a una empresa o autónomo con local u oficina en el distrito, o entrar invitado por uno de ellos; trasladar a una persona con tarjeta de estacionamiento para movilidad reducida; disponer de plaza de garaje particular o ser arrendatario de una plaza municipal para residentes; ser un VTC adaptado con servicio contratado con origen o destino en la zona; y dejar o recoger alumnos de infantil, primaria o secundaria. Motos y ciclomotores B acceden sin trámite entre las 7:00 y las 22:00 —fuera de ese horario necesitan autorización—, y emergencias, Fuerzas Armadas e históricos quedan al margen. La Ordenanza 2/2026, en vigor desde el 7 de abril, mantiene este mapa sin fijar fecha para vetar la etiqueta B, aunque el objetivo de bajar el NO₂ a 20 μg/m³ en 2030 apunta a nuevas restricciones.
