Marlaska defiende en el Senado la gestión del Gobierno en Ceuta ante las peticiones de dimisión del PP

El ministro del Interior defiende la movilización de 1.600 agentes en la ciudad autónoma y acusa al PP de extender bulos sobre la seguridad. La oposición exige su dimisión tras la crisis migratoria de finales de julio.

Fernando Grande-Marlaska ha defendido este martes en el Senado la gestión del Gobierno en Ceuta. El ministro del Interior ha rechazado las peticiones de dimisión del PP y le ha acusado de provocar confrontación y de extender bulos sobre la seguridad.

Durante la sesión de control al Gobierno, Marlaska ha sostenido que él en Ceuta se «sentiría subjetivamente inseguro», pero que nunca «provocaría confrontación». La frase completa del ministro ha vinculado esa actitud a la estrategia del PP y de Vox: «Lo que no haré nunca es provocar esa inseguridad, esa xenofobia y esa confrontación que hacen ustedes».

La respuesta operativa y las críticas del PP

La portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, y la diputada Marimar Blanco han reprochado a Marlaska el incremento «objetivo» de la inseguridad en Ceuta tras la entrada masiva de migrantes de finales de julio. En su intervención han mencionado agresiones sexuales y la detección de «tuberculosis y sarna en cuarteles».

Publicidad

Marlaska ha reprochado a PP y Vox que extiendan bulos sobre Ceuta y ha recordado que la «seguridad objetiva» se ha atendido con la movilización de más de 1.600 agentes tras la crisis de finales de julio. «Seguimos trabajando para generar la normalidad en Ceuta a la mayor brevedad posible», ha enfatizado.

En respuesta a Vox, que ha citado 18 avisos, el ministro ha asegurado que la entrada masiva de migrantes no fue «prevista por ningún servicio de información ni nacional ni extranjero». «Para nosotros una alerta es que entren, por ejemplo, 300 o 400 personas en un día», ha explicado.

La movilización de más de 1.600 agentes en Ceuta es, según el ministro, la respuesta del Ministerio del Interior para preservar la seguridad objetiva y restablecer la normalidad.

La polémica por las listas de periodistas y las críticas de ERC y Junts

El PP también ha censurado a Marlaska por «liberar» a presos de ETA como Henri Parot y por sus «métodos de la Stasi» para elaborar «listas negras» de periodistas. El ministro ha respondido que ya se han pedido disculpas y que se trataba de un documento interno de trabajo elaborado por la Oficina de Comunicación del Ministerio, que «nunca se utilizó».

«Señalar a periodistas es intimidar», le ha reprochado Marimar Blanco. Marlaska ha replicado que no se dijera nada cuando desde la Comunidad de Madrid se «amenazó textualmente a periodistas» o cuando se invita a «agitadores» a actos de partido.

Los senadores de ERC y Junts, Joan Queralt y Eduard Pujol, se han sumado a las críticas. El primero le ha afeado que «ha hecho un Zoido» para evitar contestar sobre las intervenciones de la Policía para incautar esteladas; el segundo le ha comparado con el exministro del PP Jorge Fernández Díaz.

Marlaska ha defendido la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha asegurado que su cometido es garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos. «No perseguimos ideas», ha sostenido, y ha añadido que cualquier símbolo puede ser portado, pero no pueden realizarse discursos de odio ni llamadas a la violencia, incluso con la bandera de España.

Publicidad

El Contexto Operativo

La discusión en el Senado se produce después de una crisis migratoria que, según el ministro, no fue anticipada por los servicios de información y que obligó al Ministerio del Interior a activar un dispositivo de refuerzo en Ceuta. La movilización de más de 1.600 agentes, detallada por Marlaska durante la sesión de control, es el principal dato operativo de la respuesta gubernamental y sitúa el despliegue en una escala superior a la de una respuesta puramente administrativa.

El refuerzo de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Ceuta se enmarca en una tendencia de presión migratoria irregular que las fuerzas de seguridad vienen gestionando con planes específicos de contención y normalización. El ministro no ha avanzado una fecha para el repliegue del dispositivo, pero ha insistido en que el objetivo es restablecer la normalidad «a la mayor brevedad posible». La intervención parlamentaria confirma, según los datos oficiales expuestos, que la seguridad objetiva se ha querido blindar con presencia policial sostenida y coordinada. La movilización de más de 1.600 agentes es, además, una muestra de la capacidad de despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para reforzar un territorio sin que se resienta la operatividad ordinaria.