Vox votará en contra de la comisión de investigación sobre los cribados de cáncer de mama en Andalucía que respaldó como oposición. El partido ha confirmado este miércoles su rechazo a la misma iniciativa que apoyó hace diez meses, cuando todavía no formaba parte del Gobierno de Juanma Moreno.
La propuesta la han registrado hoy PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía en el Parlamento de Andalucía. Busca esclarecer los diagnósticos tardíos que, según las cifras de la Junta de Andalucía, afectaron a más de 2.000 mujeres y provocaron el cese de la consejera de Salud, Rocío Hernández, y de todo su equipo.
Todo parte de una petición expresa de AMAMA, la asociación de mujeres con cáncer de mama de Sevilla que destapó el caso. Su presidenta, Ángela Claverol, ha acompañado a los portavoces de las tres formaciones de la izquierda hasta el registro de la Cámara andaluza. El PP ya tumbó esta propuesta en noviembre.
Qué argumenta Vox para rechazar la comisión que apoyó hace diez meses
El portavoz adjunto de Vox en el Parlamento andaluz, Rodrigo Alonso, ha defendido el giro con un argumento central: el trabajo ya está hecho. ‘Nosotros no somos muy de comisiones de investigación’, ha explicado, antes de subrayar que ‘ya sabemos lo que pasó’ y que su formación no se prestará al ‘postureo’ de la izquierda.
La dirección territorial sostiene que ya se ha hecho el trabajo y que una nueva comisión solo serviría de tribuna. ‘Vox siempre ha exigido que haya transparencia, que se diga cuál fue el fallo’, ha añadido Alonso, para cerrar después la puerta a la investigación parlamentaria: ‘En diez meses ya se ha descubierto dónde estaban los fallos y ya se han puesto sobre la mesa las respuestas. En su día tenía sentido, ahora ya no’.
Preguntado por qué su grupo seguía reclamando explicaciones a Juanma Moreno hace apenas tres meses, en plena campaña electoral, Alonso ha precisado que la fórmula que manejaban entonces no era ya una comisión de investigación. El instrumento permite citar comparecientes y reclamar documentación, aunque no tiene efectos jurídicos directos sobre la gestión.
Diez meses han bastado para que Vox pase de exigir una comisión de investigación a descartarla: su argumento es que las respuestas ya están sobre la mesa.
Qué recorrido tiene la iniciativa en el Parlamento andaluz
El PP ya no tiene mayoría absoluta en la Cámara andaluza. Gobierna en coalición con Vox, de modo que el rechazo confirmado este miércoles deja la comisión sin apoyos suficientes para salir adelante. El portavoz popular, Toni Martín, ha criticado al PSOE por volver a traer ‘el manoseado cribado de cáncer de mama’ y ha recordado el ‘mínimo histórico’ que su campaña electoral le dejó al partido.
Además, las izquierdas han registrado una declaración institucional de solidaridad con las víctimas, frente a la propuesta del PP de pronunciarse sobre la crisis migratoria de Ceuta. Martín ha sido explícito sobre el uso político del caso: ‘Han manoseado a mujeres con cáncer de mama y han hecho mucho daño a una asociación, instrumentalizando este asunto’.
La autoenmienda de Vox y su encaje en el Gobierno con el PP
El movimiento se lee en clave de Gobierno y no de oposición. Cuando el partido fiscalizaba a Moreno desde los escaños, la comisión era una pieza central de su estrategia. Hoy, con el líder de Vox en Andalucía como vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, el instrumento ha dejado de interesar. Observamos un patrón conocido: la agenda de control se ajusta al entrar en un Ejecutivo de coalición.
Durante la negociación del Gobierno de coalición, Moreno llegó a ofrecer a Vox la creación de esa comisión si aceptaba ser socio externo y quedarse fuera del Consejo de Gobierno. El partido exigió entrar y, una vez dentro, ha descartado el instrumento que había reclamado desde la oposición.
La próxima semana se cumple un año desde que estalló el escándalo, la mayor crisis del mandato de Moreno, con cientos de mujeres en las calles y el cese de la consejera de Salud y su equipo. La investigación se perimetró en una sola unidad del mayor hospital de Andalucía, el Virgen del Rocío de Sevilla.
Con la comisión encaminada al rechazo, la atención se traslada al calendario parlamentario: la Cámara andaluza fijará en las próximas semanas la votación de la iniciativa. Vox afronta el reto de sostener su discurso de transparencia sin que el caso se convierta en un flanco. El coste político del voto se medirá cuando la oposición vuelva a llevar el asunto al Pleno.

