El Ayuntamiento de Granada ha aprobado este viernes nuevas ayudas para las 85 familias que siguen desalojadas por los terremotos. El paquete incluye 220.000 euros para costear alquileres y la supresiĂłn de las tasas de agua y basura.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La junta de gobierno local de Granada ha aprobado una modificación de crédito de 220.000 euros y la supresión de tasas para las familias desalojadas.
- ¿Dónde y quién? En el Ayuntamiento de Granada, con el primer teniente de alcalde, Jorge Saavedra, y el edil de Urbanismo, Enrique Catalina, al frente del expediente.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Ayudas al alquiler de hasta 700 euros al mes, tasa cero de agua y basura y una rebaja del 95% en el ICIO para las obras de reparación.
220.000 euros para que ninguna familia pague sola el alquiler
La junta de gobierno local ha dado luz verde a una modificación de crédito de 220.000 euros con un objetivo concreto: que ninguna familia desalojada tenga que resolver por su cuenta el pago de un alojamiento temporal. El gobierno municipal admite que hay regresos que se van a alargar en el tiempo y, precisamente para esos casos, ha diseñado la ayuda.
El primer teniente de alcalde y portavoz municipal, Jorge Saavedra, ha presentado las novedades acompañado del edil de Urbanismo, Enrique Catalina. Saavedra ha recordado que la ciudad ofreció una alternativa a los afectados «desde el primer minuto» con la puesta a disposición del albergue Inturjoven. Con estos fondos, el Consistorio quiere que las familias cuyo regreso se demore «porque no tengan seguro de hogar o porque las obras sean de mayor envergadura» puedan disponer de una ayuda al alquiler.
La ayuda está pensada para estancias largas, no para una noche de hotel. Los interesados deberán buscar una vivienda, demostrar que se trata de su alojamiento habitual mientras estén fuera de su hogar y solicitar una prestación que se extenderá durante todo el periodo hasta que puedan volver. El tope mensual es de 700 euros, y quienes aun no tienen fecha de regreso saben que ese respaldo no se agota en una semana.
Tasa cero de agua y basura y un 95% menos de ICIO

El paquete no se limita al alquiler. Las familias con orden de desalojo tendrán tasa cero en los servicios de basura y agua mientras dure esta situaciĂłn, tanto en su hogar original como en el que habiten temporalmente. Tampoco abonarán la parte variable de la factura de los residuos, un alivio para economĂas domĂ©sticas que ya arrastran gastos imprevistos de mudanza, obras y almacenaje.
En Granada hay 85 familias que viven de prestado desde agosto, y su Ayuntamiento acaba de decidir que la administraciĂłn pague parte de esa factura.
A todo ello se suma la reducción del 95% en la tasa del ICIO, ya anunciada por el equipo de gobierno, que abarata de forma notable las licencias de obra para reparar las viviendas dañadas. El Consistorio quiere asà que la reconstrucción no se frene por el coste de los trámites ni por la incertidumbre sobre cuándo llegará la próxima sacudida.
La Lectura Andaluza
AndalucĂa convive con los terremotos desde hace siglos. El seĂsmo del 25 de diciembre de 1884, con epicentro en Arenas del Rey, fue el más mortĂfero de la historia reciente de la comunidad y obligĂł a reconstruir decenas de pueblos de la provincia de Granada. Casi siglo y medio despuĂ©s, la lecciĂłn sigue vigente: en una emergencia sĂsmica pesa tanto el temblor como la respuesta administrativa. Intervienen el Ayuntamiento, la DiputaciĂłn y la Junta de AndalucĂa, que asume las competencias en vivienda, emergencias y servicios sociales, con el 112 como canal de coordinaciĂłn. De ese engranaje depende que una familia vuelva a casa en semanas o en meses.
El valor real de estas ayudas se mide en la vida cotidiana. Un tope de 700 euros al mes da a cada familia un suelo de previsibilidad: sabe cuánto puede pagar y hasta cuándo contará con respaldo municipal mientras las obras se alargan. La supresiĂłn de las tasas de agua y basura, tanto en la casa que tuvieron que dejar como en la que ocupan ahora, evita una paradoja incĂłmoda: seguir pagando recibos por una vivienda que no se puede habitar. Y la rebaja del 95% en el ICIO empuja a los propietarios a mover las licencias de obra, con el consiguiente efecto en la actividad de los gremios de la construcciĂłn, un sector con peso en la economĂa de la provincia.
Lo que viene ahora es la parte menos vistosa: la tramitaciĂłn. Las familias deberán localizar una vivienda, acreditar que es su residencia habitual y presentar la solicitud. No hay fecha de caducidad para la prestaciĂłn, y eso responde a una realidad incĂłmoda: nadie sabe cuándo terminará la serie sĂsmica que sacude Granada desde agosto. El dato de las 85 familias es el que maneja hoy el Ayuntamiento, sujeto a revisiĂłn si aparecen nuevos daños. Mientras el suelo siga moviĂ©ndose, la polĂtica más Ăştil será la que se pueda explicar en el rellano de un portal. Ochenta y cinco hogares, 220.000 euros y una pregunta que la ciudad lleva semanas haciĂ©ndose: cuándo volverá todo el mundo a dormir en su cama.

