La CHJ y la FVMP han sellado un pacto para reforzar la prevención de danas en la Comunitat Valenciana.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Confederación Hidrográfica del Júcar y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias acuerdan mejorar la información sobre inundaciones que reciben los ayuntamientos y organizar jornadas formativas para técnicos municipales y ciudadanía.
- ¿Quién está detrás? El presidente de la CHJ, Miguel Polo, la presidenta de la FVMP y alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual, y los alcaldes del PP de l’Horta Nord que impulsaron la petición.
- ¿Qué impacto tiene? Llega antes de la temporada de lluvias torrenciales y rebaja la tensión institucional tras casi dos años de acusaciones cruzadas por la DANA.
Qué han acordado la CHJ y la FVMP antes de que vuelvan las lluvias
El encuentro se celebró el jueves 24 de septiembre, con Miguel Polo al frente de la delegación de la Confederación Hidrográfica del Júcar —el organismo estatal que gestiona la cuenca y depende del Ministerio para la Transición Ecológica— y Paqui Bartual, presidenta de la FVMP y alcaldesa de Xirivella, encabezando la representación municipalista. La nota difundida por el organismo de cuenca recoge el compromiso: buscar fórmulas para mejorar la información sobre inundaciones de la que disponen los ayuntamientos e impulsar jornadas divulgativas y formativas para técnicos y ciudadanía.
La cita no la convocaron ni el Consell ni el Ministerio. La solicitó la presidenta de la FVMP en nombre de los alcaldes y alcaldesas de la Comunitat, que llevaban semanas trasladando su inquietud por el estado de cauces, ríos y barrancos, sobre todo en los municipios golpeados por la DANA del 29 de octubre de 2024. Días antes, alcaldes y portavoces del PP de l’Horta Nord firmaron un documento para exigir a la Confederación la limpieza y el mantenimiento del barranco del Carraixet.
Sobre la mesa estuvo el asunto que más incomoda a los ayuntamientos: las cañas, la maleza, y la vegetación acumulada en los cauces. La CHJ reconoció entender la preocupación municipal, pero mantuvo su tesis técnica: «su presencia no constituye por sí sola un problema hidráulico». Tras la aclaración, la Federación se puso a disposición de la Confederación para que sean sus técnicos quienes trasladen ese mensaje a los alcaldes y a los técnicos de los municipios.
Fuentes de la FVMP resumen el clima del encuentro con una frase que retrata el cansancio acumulado: «la gente no entiende que los políticos se tiremos los trastos a la cabeza y no resolvamos los problemas de seguridad que puedan venir ante una inundación. La normalidad institucional, después de casi dos años de tensión, es en sí misma la noticia.
En la prevención de danas, la coordinación entre administraciones no es un gesto político: es la primera infraestructura de seguridad.
El calendario aprieta. El encuentro llega después de un verano de temperaturas extremas y con un Mediterráneo inusualmente cálido, la combinación que carga de energía los episodios de lluvias torrenciales. La AEMET viene advirtiendo de que estos fenómenos han dejado de ser excepcionales en el litoral valenciano.
El deshielo entre el PP y la Confederación: de diana a interlocutor

Hay más fondo político del que aparenta. Tras la DANA, la CHJ y su presidente se convirtieron en la diana del PP, que los señaló por una supuesta falta de avisos y de mantenimiento de los cauces. Miguel Polo fue el nombre al que apuntó el argumentario popular para repartir responsabilidades. Que ahora la federación que preside una alcaldesa del PP y la cúpula de la Confederación escenifiquen colaboración supone un cambio de tono difícil de exagerar.
La lectura institucional es sencilla. La CHJ es un organismo de cuenca dependiente del Gobierno central, así que cada encuentro entre ambas partes se mide también en Madrid. Y el acuerdo llega con el Consell de Juanfran Pérez Llorca sostenido por PP y Vox, con la reconstrucción todavía bajo la lupa de la oposición y de las asociaciones de afectados.
El Escenario Valenciano
En clave valenciana, el encuentro deja tres movimientos. El primero es la presión municipal: los alcaldes del PP de las comarcas afectadas han convertido la limpieza de barrancos en su principal reivindicación del otoño y la han llevado directamente a la Confederación, sin pasar por el Palau de la Generalitat. El segundo es la posición del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, que necesita exhibir gestión en prevención mientras la causa judicial sobre la emergencia sigue su curso y el expresident Carlos Mazón mantiene su acta de diputado en las Corts Valencianes.
El tercero es la oposición. PSPV y Compromís han llevado la reconstrucción al debate parlamentario, donde reclaman calendarios y partidas concretas en lugar de declaraciones de intenciones.
La dimensión nacional tampoco es menor. La cuenca del Júcar es competencia estatal, así que cualquier mejora en los sistemas de aviso pasa por la coordinación con el Gobierno de Pedro Sánchez, con quien la Generalitat mantiene un pulso abierto desde la catástrofe. El Consorcio de Compensación de Seguros sigue siendo la pieza estatal que cubre los daños cuando el seguro privado no llega. España acumula precedentes con lecciones parecidas: la riada de Biescas de 1996, las inundaciones de Murcia de 2012 y la catástrofe del Vallès de 1962. En todos los casos, los avisos y el mantenimiento fallaron antes de que llegara el agua.
La proyección es una cuenta atrás. Octubre y noviembre concentran el mayor riesgo, y las próximas semanas revelarán si la voluntad de entendimiento se sostiene cuando lleguen los primeros avisos por lluvias intensas. Los ayuntamientos piden hechos: limpieza, información y protocolos claros. La Confederación tiene por delante explicar a técnicos y vecinos que un cauce con vegetación no es, por sí solo, un cauce inseguro.
Ficha del Caso
- El caso: La Confederación Hidrográfica del Júcar y la Federación Valenciana de Municipios y Provincias acuerdan colaborar para reforzar la prevención ante futuras danas, en pleno deshielo con los alcaldes del PP.
- Datos importantes: Reunión celebrada el 24 de septiembre de 2026; compromiso de mejorar la información sobre inundaciones a los ayuntamientos y de organizar jornadas formativas; la CHJ sostiene que la vegetación de los cauces no es por sí sola un problema hidráulico; la DANA del 29 de octubre de 2024 dejó 229 víctimas mortales confirmadas.
- Resumen: El acuerdo rebaja la tensión institucional entre el organismo estatal y los municipios valencianos antes del otoño, aunque el mantenimiento de cauces y barrancos sigue siendo el gran pulso pendiente.

