Vox recorta a la mitad las subvenciones a los sindicatos UGT y CCOO y a la CEA en Andalucía

El punto 145 del acuerdo de investidura reduce la partida de 7,08 a 3,54 millones y se aplicará desde el primer presupuesto de la legislatura. PP y Vox deben remitir el anteproyecto al Parlamento andaluz antes del 31 de octubre.

Vox logra que el primer presupuesto andaluz recorte a la mitad las subvenciones a los sindicatos UGT y CCOO. La rebaja, que también alcanza a la CEA, lleva la partida conjunta por participación institucional de 7,08 a 3,54 millones de euros y se aplicará en las cuentas de 2027.

El compromiso figura en el punto 145 del pacto de investidura suscrito con el PP, según el texto del acuerdo recogido este viernes por La Gaceta. Ese apartado establece que el recorte se aplicará desde el primer presupuesto y añade otra vía de ajuste: reducir las ayudas a entidades privadas que no acrediten utilidad pública efectiva.

Las cuentas de 2025 y 2026 reservaron 1.770.761 euros anuales para cada sindicato y 3.541.521 euros para la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). La suma, 7.083.043 euros, quedaría en 3.541.521,50 con la rebaja aplicada al conjunto.

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La clave está en la naturaleza jurídica de la partida. El pacto la denomina ‘subvenciones’, pero la legislación vigente establece que las compensaciones por participación institucional no tienen carácter subvencional: retribuyen la dedicación y la asistencia a órganos colegiados y espacios de diálogo social. La norma no fija cantidad alguna y remite el importe a los créditos que se aprueben cada año en las cuentas autonómicas.

Qué exige Vox y con qué argumentos

Vox sostiene que los recursos públicos deben destinarse a los andaluces y a los servicios que presta la Junta, no a sostener estructuras sindicales y patronales. Ese argumentario se apoya en el voto contrario de la formación a la Ley de Participación Institucional, aprobada en diciembre de 2024 con el respaldo del PP y del PSOE. La norma reforzaba el predominio de UGT y CCOO y añadía nuevas compensaciones a las subvenciones que ambas organizaciones ya percibían, según denunció Vox durante su tramitación.

Al compromiso de recorte se suma otra medida incorporada al acuerdo por impulso de Vox: la inclusión de la historia del terrorismo de ETA en los planes de estudio andaluces, con el objetivo declarado de honrar la memoria de las víctimas. Ambas medidas comparten origen: el programa que Vox llevó a la negociación del pacto.

La partida no es un detalle presupuestario: Vox convierte en cifra el rechazo que ya había expresado a la ley que sostiene estas compensaciones.

Qué posibilidades tiene de prosperar en el Parlamento andaluz

El calendario aprieta. PP y Vox deben aprobar el anteproyecto en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía y remitirlo al Parlamento de Andalucía antes del 31 de octubre, un plazo ajustado para encajar las cifras definitivas. La rebaja afecta por ahora a las compensaciones por participación institucional; el tratamiento del resto de aportaciones deberá concretarse en las nuevas cuentas.

Los presupuestos de 2026 incluyen otras partidas para las mismas organizaciones: 1.267.500 euros para UGT y 1.072.500 euros para CCOO en acciones de mejora de las relaciones laborales, además de ayudas vinculadas al turismo. Nada de eso queda fijado en el punto 145, que solo se refiere a la participación institucional y a las entidades privadas sin utilidad pública acreditada.

La estrategia de Vox y el pulso con el PP

El movimiento tiene una lectura más amplia. Vox traslada al primer presupuesto andaluz una exigencia que ya defendió en solitario en el Parlamento, donde votó contra la ley, y la convierte en moneda de cambio de la legislatura. El PP, que respaldó aquella norma con el PSOE, aplica ahora el recorte que reclamaba su socio.

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La relación entre ambos partidos ha pasado por rupturas de gobiernos de coalición en otras comunidades y por negociaciones presupuestarias tensadas hasta el último minuto. En Andalucía, el acuerdo ha fijado por escrito el punto 145, lo que limita el margen de dilación y convierte su cumplimiento en una prueba de credibilidad del pacto.

A partir de aquí, todo dependerá del anteproyecto que salga del Consejo de Gobierno y del debate parlamentario. Si la cifra se mantiene y la rebaja llega al primer ejercicio, Vox podrá exhibir un recorte concreto en una de las partidas que más ha cuestionado. La próxima cita es el 31 de octubre.