Los sindicatos ELA y LAB han solicitado una reunión al lehendakari, Imanol Pradales, para reclamar un salario mínimo en Euskadi de 1.500 euros. La cita, planteada con carácter monográfico sobre esta cuestión, busca desbloquear un debate que acumula varios episodios sin acuerdo entre la patronal y las centrales.
Las organizaciones han cursado la petición después de un ciclo de movilizaciones y contactos con distintos agentes. Quieren que el lehendakari se implique directamente y que su intervención sirva para que la patronal se siente a negociar un mínimo de referencia propio para la comunidad autónoma. Ambas figuran entre los sindicatos con mayor implantación en Euskadi.
Qué reclaman los sindicatos al lehendakari
El principal obstáculo señalado por ELA y LAB es Confebask. Según su versión, la patronal vasca ha cerrado en tres ocasiones la puerta a abordar esa cifra. Las centrales reclaman a Pradales que ‘haga frente’ a la organización empresarial para desbloquear la negociación.
La petición alcanza también al seno del Gobierno Vasco. Los sindicatos piden al lehendakari que inste al vicelehendakari y consejero de Trabajo, Mikel Torres, a recibirles. Sostienen que el consejero se ha negado a reunirse con ellos y les ha reprochado su ausencia de la Mesa de Diálogo Social.
El origen del conflicto se remonta a la tramitación parlamentaria de una iniciativa legislativa popular. La ILP, que pedía fijar por ley un salario mínimo de 1.500 euros, reunió 145.000 firmas. Según el relato de ELA y LAB, el Parlamento Vasco bloqueó su debate con el respaldo del PNV y del PSE-EE, la formación que dirige el área de Trabajo del Ejecutivo.
La reclamación sindical exige al lehendakari que medie ante Confebask y desbloquee un salario mínimo de 1.500 euros que ya acumula tres negativas de la patronal.
A ese recorrido se suma la huelga general que ELA y LAB convocaron el 17 de marzo junto a otras organizaciones. Las centrales enmarcan la nueva petición en esa secuencia y trasladan que no cejarán hasta lograr un mínimo propio que parta de los 1.500 euros.
La posición de cada actor en el tablero
Las posiciones de los partidos condicionan el desenlace. EH Bildu se ha mostrado dispuesto en el Congreso a tomar la iniciativa a favor de un salario mínimo. El PNV, socio del Ejecutivo autonómico, no ha aclarado todavía cómo se posicionará ante esa eventual propuesta. Confebask mantiene su rechazo a fijar una cuantía mínima por vía de convenio.
El asunto trasciende el ámbito autonómico. El PNV sostiene al Gobierno central en el Congreso y EH Bildu ha situado las políticas sociales entre sus prioridades. El debate vasco sobre el salario mínimo se cruza con la agenda laboral que se discute en Madrid.
Euskadi carece de una norma autonómica que fije un salario mínimo único. Los convenios se negocian sector a sector entre patronal y sindicatos, de modo que no existe un suelo de aplicación general en toda la comunidad. Los sindicatos sostienen que esa vía no ha bastado para elevar las retribuciones más bajas.
La propia Mesa de Diálogo Social, el foro tripartito con Gobierno, patronal y sindicatos, ha sido el escenario habitual para medir fuerzas entre las partes. ELA y LAB no participan en ella, una decisión que el consejero de Trabajo les ha reprochado, según las organizaciones.
El precedente y el calendario pendiente
No es la primera vez que el debate sobre un salario mínimo propio llega a la esfera institucional. La ILP reunió 145.000 firmas, muy por encima del umbral exigido para su tramitación parlamentaria. La negativa a debatirla abrió un frente entre los sindicatos y los dos partidos del Ejecutivo autonómico.
La petición de reunión con Pradales abre una nueva fase en el conflicto y queda pendiente de respuesta. Las centrales esperan que el encuentro se concrete en las próximas semanas y que de él salgan medidas efectivas. Ya han advertido de que mantendrán la presión hasta lograr su objetivo.

