La Xunta activa diez prospecciones mineras en Ourense con foco en impacto local y sostenibilidad

Los diez derechos mineros caducados forman parte de un paquete autonómico de 153 concesiones y obligan a las empresas a destinar al menos el 5% de sus beneficios al concello. La convocatoria de 2025 quedó desierta en su mayoría.

La Xunta de Galicia ha activado diez prospecciones mineras en la provincia de Ourense para buscar coltán, wolframio, litio y estaño.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta saca a concurso diez derechos mineros caducados en Ourense, dentro de un paquete autonómico de 153 concesiones.
  • ¿Quién está detrás? El gobierno autonómico gallego, la Consellería de Industria y la Cámara Minera de Galicia.
  • ¿Qué impacto tiene? Reactiva el sector extractivo ourensano y estrena un modelo en el que el 65% de la puntuación depende de criterios ambientales y sociales.

La operación reactiva el sector extractivo ourensano, parado desde hace años, y marca el arranque de la segunda fase del Plan Minero de Galicia. Los diez derechos mineros caducados salen a concurso dentro de un paquete autonómico de 153 concesiones. La Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) introduce, además, una novedad que cambia las reglas del juego.

La novedad no está en los minerales, sino en cómo se reparten los permisos. Las bases del concurso establecen que el 65% de la puntuación de cada propuesta dependerá de criterios ambientales y sociales. Las empresas aspirantes deberán presentar un plan detallado que garantice la contratación de mano de obra y proveedores locales y que comprometa una aportación anual mínima del 5% de sus beneficios antes de impuestos al concello donde se instale la posible explotación.

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El giro hacia la sostenibilidad se recoge en un documento base, la ‘Axenda de Impulso da Minería Sostible de Galicia 2030’, que define la ruta para modernizar el sector a corto y medio plazo. Apuesta por la digitalización, la innovación tecnológica de las empresas y, ya en clave de economía circular, por la recuperación de zonas afectadas por extracciones históricas.

Bajo el suelo ourensano esperan los llamados minerales de la transición. El coltán, el wolframio, el litio y el estaño resultan esenciales para fabricar baterías de vehículos eléctricos, componentes electrónicos y herramientas de alta resistencia. La cotización acompaña: ahora se pagan casi 50.000 euros por tonelada de estaño y 19.500 por la de litio.

El debate minero gallego ya no es si extraer, sino bajo qué condiciones sociales y ambientales se permite hacerlo.

Parte de ese potencial ya está sobre el papel. Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela presentado en noviembre de 2025 indicó la presencia de yacimientos potenciales de estos minerales en la provincia. La fase de exploración que ahora arranca permitirá determinar su alcance exacto. Según la Consellería de Industria, serán nuevos puntos de prospección en el territorio, sin extracción garantizada.

La Cámara Minera celebra el giro, pero recuerda el fiasco de 2025

La Cámara Minera de Galicia valoró positivamente la nueva vertiente de la exploración. ‘Galicia presenta indicios de 18 de las 34 materias primas críticas identificadas por la UE, por lo que es importante estudiar el terreno y confirmar la existencia de recursos’, indicó Arantxa Prado, directora de la entidad.

Prado también recordó que las diez prospecciones ofertadas en 2025 para la provincia quedaron desiertas en su mayoría, y confía en que esta vez el resultado sea distinto. ‘En el caso de hallarse algún yacimiento de interés, será imprescindible solicitar una concesión de explotación’, añadió. Si no aparece nada, el concurso funcionará como instrumento de ordenación del territorio: el área quedará libre y a disposición de otros interesados.

La clave está en el interés real de las empresas. La convocatoria anterior quedó vacía en buena parte, una señal, de que el diseño de la política no siempre encuentra respuesta en el mercado. El nuevo modelo quiere corregir eso atando la explotación a un retorno medible para los municipios.

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El Laboratorio Gallego

Lo que ocurre en Ourense admite una lectura que va más allá de la provincia. Galicia lleva desde 2009 gobernada con mayorías absolutas del PPdeG, y el Plan Minero es una de esas políticas que la Xunta presenta como modelo de gestión. El BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE) observan con atención un sector sensible en el rural por su impacto ambiental.

La dimensión nacional es clara. España y Portugal comparten uno de los mayores potenciales mineros de Europa, y Bruselas ha declarado las materias primas críticas una prioridad para reducir la dependencia de mercados exteriores. Galicia quiere hacer aquí el ensayo: digitalización, economía circular y retorno al territorio antes de que la estrategia europea pase de las declaraciones a los contratos.

El calendario marca los próximos pasos. Publicadas las bases, las empresas tendrán que presentar propuestas y demostrar que cumplen ese 65% social y ambiental. El Parlamento de Galicia seguirá el desarrollo del plan. Y la gran incógnita sigue siendo la misma que en 2025: si habrá quien apueste de verdad por perforar el subsuelo ourensano.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta saca a concurso diez derechos mineros caducados en Ourense para explorar coltán, wolframio, litio y estaño, dentro de la segunda fase de su Plan Minero.
  • Datos importantes: Diez prospecciones dentro de un paquete de 153 concesiones; el 65% de la puntuación depende de criterios ambientales y sociales; aportación mínima del 5% de beneficios al concello; estaño a casi 50.000 euros por tonelada y litio a 19.500.
  • Resumen: Galicia ensaya un modelo minero con retorno local y ambiental que conecta con la estrategia europea de materias primas críticas, aunque el fracaso de la convocatoria de 2025 deja dudas sobre el interés real.