EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El pleno del Concello de Ourense ha aprobado de forma definitiva el presupuesto de 2026, dotado con 128,6 millones de euros, tras un empate a diez votos que el alcalde ha resuelto con su voto de calidad.
- ¿Quién está detrás? Democracia Ourensana, el partido del regidor, ha sumado diez votos; PP y BNG han reunido otros diez en contra; los cinco concejales del PSOE se han ausentado de la votación.
- ¿Qué impacto tiene? Ourense desbloquea unas cuentas que llevaban meses en el aire, pero deja pendiente la regularización de 11,45 millones de euros en facturas atrasadas.
Ourense ha aprobado sus presupuestos de 2026 con el voto de calidad del alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, tras un empate a diez votos.
Un presupuesto de 128,6 millones que se decidió en segundos
La sesión era un pleno extraordinario convocado por el propio regidor para votar dos de los expedientes económicos más delicados del mandato: el presupuesto de 2026, dotado con 128,6 millones de euros, y el reconocimiento extrajudicial de 11,45 millones de euros en facturas atrasadas de la llamada conta 413, la que acumula servicios prestados sin contrato en vigor o sin consignación previa. Las cuentas llegaban a esta fase después de una tramitación accidentada: aprobación inicial en junio, una cuestión de confianza perdida por el regidor y una ratificación definitiva que en julio hubo que desconvocar por falta de apoyos.
El desenlace se cocinó en apenas unos segundos. Minutos antes de la votación, el grupo socialista al completo abandonó el salón de plenos. Justo entonces entraron en la sala los dos concejales de Democracia Ourensana que faltaban desde el inicio de la sesión, José Ignacio Pérez y Ana Fernández Nieto, el primero de ellos ausente de la vida municipal desde hacía semanas. La aritmética dio un vuelco completo.
El resultado fue de empate a diez votos. Diez a favor de Democracia Ourensana y diez en contra del PP y el BNG, con el concejal popular Javier Novoa ausente por un viaje. Ante el empate, el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, utilizó su voto de calidad, para aprobar definitivamente el presupuesto municipal de 2026.
No era la primera vez que las cuentas se enfrentaban al pleno. La modificación de crédito vinculada a la conta 413 acumuló vetos los días 4, 5 y 16 de septiembre, con la negativa del PP y el BNG y la abstención del PSOE. El gobierno en minoría de Democracia Ourensana afrontaba así su tercer intento en menos de un mes.
Una ausencia, dos entradas a destiempo y un voto de calidad bastaron para desbloquear el presupuesto que Ourense llevaba meses esperando.
Facturas sin contrato y una mayoría que se sostiene en el filo

Lo aprobado este jueves no resuelve el problema de fondo. El Concello arrastra facturas de servicios ya prestados sin contrato en vigor, una irregularidad que la ley obliga a regularizar mediante reconocimiento extrajudicial de créditos. Los 11,45 millones de la conta 413 son la foto de esa tensión: empresas que trabajaron para el ayuntamiento y que siguen esperando su pago. El PP y el BNG han bloqueado esa operación en tres plenos consecutivos; el PSOE se abstuvo en los tres.
La ausencia socialista cambia el relato de la oposición. El PSOE no votó en contra del presupuesto: no votó. El PP y el BNG mantuvieron su rechazo, pero su bloque de diez votos quedó neutralizado por la vuelta de dos ediles de DO que llevaban semanas fuera de la vida municipal. Javier Novoa, concejal del PP, no pudo participar por un viaje.
La lectura institucional es incómoda para todos. Ourense cierra su presupuesto de 2026, pero lo hace con una mayoría que no existe sobre el papel: el gobierno de DO depende de ausencias ajenas y de entradas a última hora. Sigue pendiente, además, la regularización de facturas.
El Laboratorio Gallego
Ourense es, desde 2019, el laboratorio municipal más singular de Galicia. Un partido estrictamente local, Democracia Ourensana, arrebató al PP una de las plazas que la formación conservadora daba por seguras, y desde entonces gobierna en minoría, apoyándose en el reglamento y en la aritmética del salón de plenos. Lo que ocurre en este ayuntamiento interesa en Santiago y en Madrid: la provincia de Ourense es donde nació Alberto Núñez Feijóo, hoy presidente nacional del PP, y la pérdida de la capital fue uno de los golpes locales más visibles del ciclo que arrancó en 2019.
El segundo ángulo es el de los partidos locales. Democracia Ourensana no tiene equivalente en casi ningún otro municipio español, y su presencia obliga al PP, al BNG y al PSOE a convivir con un socio que no eligieron. Lo visto este jueves —un grupo que se ausenta, dos ediles que llegan a tiempo, un voto de calidad— retrata una política municipal cada vez más fragmentada.
La proyección es sencilla. Las cuentas de 2026 quedan aprobadas, pero la regularización de la conta 413 sigue en el aire y volverá al orden del día. Las próximas citas electorales municipales y el calendario autonómico gallego medirán si el desgaste de este mandato pasa factura al PP en la provincia o si consolida a Democracia Ourensana como la anomalía más resistente del mapa local gallego.
Ficha del Caso
- El caso: El pleno extraordinario del Concello de Ourense, convocado por el alcalde, aprueba el presupuesto de 2026 en una sesión resuelta por una carambola de ausencias y entradas a última hora.
- Datos importantes: Presupuesto de 128,6 millones de euros; empate a 10 votos deshecho con el voto de calidad del regidor; 11,45 millones de euros en facturas atrasadas de la conta 413; vetos de PP y BNG los días 4, 5 y 16 de septiembre.
- Resumen: Democracia Ourensana desbloquea las cuentas con la ausencia del PSOE y la vuelta de dos ediles, en un episodio que retrata la fragmentación municipal gallega y la pérdida de terreno del PP en la provincia.
