El accidente ferroviario de Toledo entre un AVE y un Iryo deja al menos 68 muertos y una ola de solidaridad autonómica

El ministro Óscar Puente sitúa el origen en la caída del sistema LZB y en una orden dictada desde Atocha con una luz roja. Castilla y León, Aragón, Canarias, Baleares y Extremadura han enviado medios y suspendido actos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Un AVE y un tren de Iryo han chocado a las 8.53 horas entre Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo, con al menos 68 fallecidos.
  • ¿Quién está detrás? La línea la gestiona Adif y el ministro de Transportes, Óscar Puente, sitúa el origen en un fallo del sistema LZB y en una decisión «inexplicable» del centro de control de Atocha.
  • ¿Qué impacto tiene? El corredor de alta velocidad queda condicionado y varias autonomías han enviado medios de emergencia y suspendido actos públicos.

El accidente ferroviario de Toledo deja al menos 68 muertos y pone en cuestión el sistema de seguridad del AVE.

La caída del LZB y una orden que el ministro califica de inexplicable

A las 8.53 de la mañana de este miércoles, dos convoyes que compartían corredor entre Los Yébenes y Urda dejaron de ser dos trayectos para convertirse en el peor accidente ferroviario de la historia reciente de Castilla-La Mancha. Un AVE y un Iryo chocaron en plena línea de alta velocidad. El balance, todavía provisional, es de al menos 68 fallecidos.

La explicación oficial llegó desde el centro de control de Adif en Atocha. El ministro de Transportes, Óscar Puente, relató que sobre las 8.30 horas cayó el sistema LZB (el mecanismo de control automático que transmite al tren la velocidad permitida en cada punto de la vía) y que el fallo afectó a un tramo de 63 kilómetros por el que circulaban seis trenes. Se detuvo a los seis.

Publicidad

A partir de ahí, la secuencia se vuelve difícil de sostener. El centro de control de Atocha asumió el mando y autorizó reanudar la marcha con una luz roja y un tren detenido en la vía. «Es una decisión inexplicable», dijo el ministro. El AVE recorrió unos 25 kilómetros antes de impactar contra el Iryo y pudo alcanzar los 200 kilómetros por hora en el momento del choque.

La Guardia Civil, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, y el personal de Adif trabajan ya contrarreloj. Los dos primeros organismos interrogan al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea de alta velocidad. Los trenes no se conducen solos: alguien dio esa orden. Esa es la pregunta que sostiene toda la instrucción.

El tramo sigue cortado. Las autoridades han pedido prudencia antes de cerrar cualquier conclusión y la cifra de víctimas, advierten, es todavía provisional. Todo depende de ese informe.

Sesenta y tres kilómetros de vía, seis trenes detenidos y una orden dictada desde Atocha: el foco de la investigación se ha desplazado al centro de control.

De Ávila a Las Palmas: la solidaridad que llega desde las autonomías

La respuesta ha cruzado fronteras autonómicas en cuestión de horas. Castilla y León ha enviado dos helicópteros desde Ávila y Segovia para atender a las víctimas, según ha informado la Cadena SER Castilla y León. Los servicios de emergencia de la comunidad vecina se han sumado a un operativo que no entiende de límites administrativos cuando el siniestro es de esta magnitud.

En Aragón, el eco ha sido inmediato. La estación de Delicias, en Zaragoza, ha encadenado retrasos durante toda la mañana y varios viajeros han reconocido su incomodidad a la hora de coger un tren. Quien usa el corredor cada semana sabe que un incidente en cualquier punto de la línea se propaga cientos de kilómetros en minutos.

Desde más lejos, Canarias ha lamentado el siniestro y Baleares y Extremadura han ofrecido medios materiales y humanos, además de suspender actos de agenda. La solidaridad entre autonomías no es protocolo: es la constatación de que el sistema de emergencias se activa en red, incluso cuando la competencia sobre la infraestructura es estatal.

Publicidad

El Pulso Territorial

El socialista Emiliano García-Page gobierna Castilla-La Mancha con mayoría absoluta desde 2023 y afronta el suceso más grave de su mandato en un terreno que no es suyo: la vía, los trenes y el control del tráfico dependen del Ministerio de Transportes. La comunidad activó de inmediato el servicio de emergencias 112 y ha cedido todo lo que tiene, pero la explicación política se le reclama al Estado. Es la tensión clásica de las autonomías que ponen los medios y no la firma.

Hay una paradoja que esta región conoce bien. Castilla-La Mancha es una de las comunidades con más kilómetros de alta velocidad sobre su territorio, heredera de la primera línea española, la que unió la Meseta con Sevilla en 1992. Buena parte de esos trenes la atraviesan sin detenerse. La comparación con otras comunidades cubiertas es elocuente: Castilla y León ha movilizado dos helicópteros desde Ávila y Segovia, Aragón sufre los retrasos en Delicias, y todas miran al mismo informe.

Lo que viene no será rápido. La instrucción de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios se mide en meses, no en días, y el balance de víctimas puede moverse mientras se revisan las grabaciones del centro de control. La lectura moderada es incómoda pero honesta: hasta que ese informe no aclare por qué se autorizó la marcha con luz roja, cada hipótesis es prematura. El calendario político tampoco ayuda, con las elecciones autonómicas de mayo de 2027 en el horizonte y una línea de alta velocidad que necesita recuperar la confianza de miles de viajeros diarios.

Ficha Autonómica

  • El caso: Un AVE y un Iryo chocaron a las 8.53 entre Los Yébenes y Urda (Toledo) tras caer el sistema LZB en un tramo de 63 kilómetros. El balance provisional es de al menos 68 fallecidos.
  • Datos importantes: Seis trenes afectados por la avería, 25 kilómetros recorridos por el AVE antes del impacto y hasta 200 km/h en el momento del choque. La Guardia Civil y la comisión de investigación interrogan al operario del centro de control de Atocha.
  • Resumen: La línea de alta velocidad sigue condicionada, las autonomías han enviado medios y suspendido actos, y la investigación se centra en por qué se autorizó reanudar la marcha con una luz roja y un tren detenido en la vía.