El túnel A-5 de Madrid abre el 23 de diciembre y la Navidad arranca el 21 de noviembre

El alcalde fija el 23 de diciembre para abrir el túnel y el 21 de noviembre para el alumbrado, con más de 250 emplazamientos en 21 distritos. La conexión con la M-30 seguirá pendiente hasta que el Consistorio elija la fecha del corte total.

El túnel de la A-5 de Madrid abrirá al tráfico el 23 de diciembre, según anunció Almeida este miércoles. La Navidad llegará antes que el túnel: el alumbrado se enciende el sábado 21 de noviembre.

La fecha la dio el alcalde en un desayuno informativo de Europa Press que terminó de forma abrupta al conocerse el accidente ferroviario de Toledo. Martínez-Almeida presentó el calendario como un adelanto sobre lo previsto: a su juicio, abrir el 23 de diciembre supone ‘adelantarse a los plazos de ejecución inicialmente previstos’. Traducido al lenguaje de la obra: lo que iba a terminar más tarde estará listo antes de Nochebuena.

El túnel abre el 23 de diciembre, pero la conexión con la M-30 sigue sin interruptor

Lo que se abre esa mañana es el tubo. Los vehículos podrán circular bajo el corredor de la A-5, en el tramo urbano del paseo de Extremadura, una arteria que hasta ahora partía en dos el suroeste de la ciudad. La A-5 es la autovía del Suroeste y su entrada a Madrid ha funcionado durante años como una frontera de asfalto entre los barrios de Latina y Carabanchel y la almendra central.

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Lo que no tiene fecha es el corte total de la vía, el paso previo para coser el túnel nuevo con la M-30. El alcalde reconoció que todavía no la tienen: un cierre completo provocará afecciones al tráfico ‘significativas’ y el Ayuntamiento busca la ventana que menos moleste. Es la pieza que falta del anuncio, y no es menor.

El mismo miércoles llegó la segunda fecha. El encendido navideño será el sábado 21 de noviembre, con un espectáculo en Cibeles que el Consistorio espera multitudinario y con más de 250 emplazamientos, en los 21 distritos. Almeida admitió que el año pasado ya funcionó la experiencia de Cibeles y que este año toca mejorarla.

El túnel abre en diciembre; la obra que de verdad mide al Ayuntamiento es el corte que aún no tiene fecha.

En total, más de 14 millones de bombillas led. El diseño, según el Ayuntamiento de Madrid, priorizará el ahorro energético y reducirá la contaminación lumínica. El programa completo y los horarios pueden consultarse en la web municipal.

Para el vecino, el anuncio se traduce en dos calendarios que no se solapan. El del túnel afecta a quien entra o sale de Madrid por el suroeste en coche. El de la Navidad, a quien piense acercarse al centro a partir del 21 de noviembre: más gente, más tráfico cortado y, eso sí, más luces.

El corte total de la A-5: la obra que nadie quiere estrenar en plena campaña navideña

obras A-5 Almeida

La A-5 no es una calle de barrio. Es uno de los accesos principales del suroeste y absorbe tráfico de municipios como Alcorcón, Móstoles y Arroyomolinos antes de entrar en la ciudad. Cerrarla del todo para conectar el túnel con la M-30 significa desviar ese caudal hacia la A-42, la M-30 y las rondas interiores, con el efecto dominó que eso tiene en Carabanchel, Latina y el nudo sur.

De ahí la prudencia del equipo de gobierno, que busca la ventana menos dañina. Un puente, un tramo de agosto o dos fines de semana consecutivos son las hipótesis lógicas, aunque el Ayuntamiento no ha confirmado ninguna. La negativa a dar la fecha no es un capricho: cualquier error de cálculo se paga en atascos y en comercio de proximidad.

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Conviene recordar que el túnel llega con retraso sobre el calendario inicial que manejaba el propio Consistorio, más allá de la comparación que el alcalde hizo este miércoles con los plazos previstos. Dejémoslo en un ‘ya veremos’ hasta que haya fecha sobre la mesa.

Del soterramiento de la M-30 al de la A-5: la lección de los plazos madrileños

Madrid ya ha vivido esta película. El soterramiento de la M-30, entre 2005 y 2007, se presentó como una obra casi imposible y terminó dejando Madrid Río y un pulmón verde en la ribera. También dejó años de desvíos que los vecinos de la zona recuerdan perfectamente. La diferencia es que entonces el calendario lo marcaba la tuneladora; ahora lo marca la comunicación política, con fechas que se anuncian antes de tener cerrado el plan de tráfico.

Hay un riesgo evidente en ese orden de factores. Si la fecha del corte total se anuncia con poca antelación, los vecinos y los comercios del corredor tendrán menos margen para reorganizar sus rutas, sus repartos y sus horarios. Lo razonable es que el Ayuntamiento publique a la vez la fecha y el plan de desvíos, con alternativa de transporte público y con la información de la EMT y del Consorcio Regional de Transportes ya cerrada. Anunciar el corte sin el mapa es añadir incertidumbre a una obra que ya la trae de serie.

Nuestra lectura es que el 23 de diciembre es una buena noticia y el calendario navideño, una operación de imagen bien medida. Pero el examen real de la obra es el otro, el que todavía no tiene día. Ahí se verá si el soterramiento de la A-5 se gestiona como infraestructura o como escaparate. Cosas que pasan cuando el calendario va por delante de la obra.

Mientras llega, quedan dos hitos confirmados: el 21 de noviembre, cuando se encienda Madrid, y el 23 de diciembre, cuando el primer coche cruce el túnel por debajo. Seguiremos la pista a la tercera fecha, la que falta.