Alhora prepara una candidatura en Badalona para disputar en mayo de 2027 la mayoría absoluta de Xavier Albiol. La formación de Jordi Graupera busca su plaza más simbólica en el cinturón metropolitano, la misma ciudad en la que el PP gobierna con 18 de los 27 concejales.
El movimiento no es aislado. Alhora, fundada en 2024 por la exconsejera Clara Ponsatí y pilotada por el periodista Jordi Graupera, está inmersa en lo que sus dirigentes llaman una ‘expansión municipal’: grupos en formación en 52 municipios, con Badalona entre ellos. Hay quien la describe como el gemelo político de Junts. En cualquier caso, el partido se presenta como alternativa independentista y coloca la lengua catalana y el reto demográfico en el centro del relato.
Badalona no es un solar. Es la cuarta ciudad de Catalunya por población, con unos 220.000 habitantes, y el feudo más sólido del PP en el área metropolitana de Barcelona. Albiol revalidó en 2023 una mayoría absoluta holgada y gobierna con 18 concejales de 27, dos tercios del pleno. Su trayectoria política, con varias legislaturas al frente del consistorio, explica buena parte de ese arraigo. Romper ese bloque no está al alcance de un partido que todavía no ha presentado ni candidato ni lista.
Qué busca Alhora en una ciudad que no puede ganar
El discurso, en cambio, está definido. La formación apuesta por el 100% de las clases en catalán y por una inversión de 1.000 millones de euros en lo que ellos denominan ‘catalanización’, el equivalente a unos 130 euros por catalán al año si se reparte entre los cerca de ocho millones de habitantes del país. A eso se suma el abordaje del ‘reto demográfico e identitario’ y de la inmigración, con medidas que el partido no detalla y que resume en una fórmula: ‘garantizar la cohesión social y la supervivencia como nación’.
En clave económica, Alhora rechaza el ‘modelo actual que nos tiene sometido al turismo y a las élites cada vez más españolizadas’ y apuesta por las renovables. El marco se completa con su salto a las generales del 29 de noviembre bajo el lema ‘Fora Espanya’, un envite que funcionará como test de músculo antes de la cita municipal. Según el análisis que publica Ara, la formación recogerá voto de castigo.
Alhora no necesita ganar Badalona: necesita que su marca quepa en el hueco que dejen Junts y Aliança Catalana.
El cálculo tiene lógica. Y también un problema.
Los 18 concejales que no se mueven y los rivales que sí crecen
El mercado de las nuevas candidaturas en la zona del Besòs está saturado. En Badalona coincidirán, como mínimo, Aliança Catalana —la formación de Sílvia Orriols, que ha hecho de la inmigración su eje— y Se Acabó la Fiesta, el partido de Alvise Pérez. Las tres se dirigen a electorados distintos, pero compiten por el mismo recurso: el voto de castigo. Es un mercado estrecho.

En Santa Coloma de Gramenet, al otro lado del Besòs, el tablero es diferente. Allí no hay candidatura de Alhora, sino de Guanyem, un proyecto municipalista y de izquierdas que se presenta como relevo del PSC y que en 2023 ya lo intentó en coalición con En Comú Podem sin lograr representación. Los socialistas conservan su bastión del cinturón rojo, con Mireia González como candidata a revalidarlo.
La comparación sirve para entender la estrategia. Guanyem se dirige al votante de izquierdas desencantado con la gestión socialista; Alhora apunta a un electorado independentista que no se reconoce en la Catalunya del pacto con el PSOE ni en la moderación de Junts. Y ese electorado, en Badalona, tiene hoy tres puertas a las que llamar. Tres puertas y un solo votante.
El rival real de Graupera no se llama Albiol
El precedente de Ripoll pesa. En 2023, una formación recién creada arrebató la alcaldía a la vieja política local con un discurso de identidad, seguridad e inmigración y demostró que el marco municipal aguanta ese tipo de irrupción mejor que el autonómico. Alhora no es Aliança Catalana ni pretende serlo, pero compite en el mismo pasillo: el del votante que se siente desplazado por el pacto entre ERC y el PSOE y por la moderación de Junts. Ahí está su techo y ahí está su suelo.
El riesgo es triple. Primero, que su mensaje sobre la lengua y la demografía suene a versión suave de lo que Orriols dice sin matices; en política, cuando dos partidos compiten por el mismo relato, suele imponerse el que lo formula con menos ambigüedad. Segundo, que el 29-N deje un resultado discreto y erosione la marca antes de las municipales. Tercero, que el partido se disperse en 52 municipios sin cuadros locales suficientes. El patrón se repite en casi todas las formaciones jóvenes que confunden expansión con implantación.
Con todo, hay un dato que Alhora puede explotar: el PP de Albiol es hoy la única mayoría absoluta cómoda del área metropolitana de Barcelona, y eso convierte a Badalona en escaparate. Cualquier formación que quiera vender ‘buen gobierno‘ necesita mostrarse competitiva ahí, aunque no gane. Lo mismo ocurre en L’Hospitalet de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Castelldefels, Viladecans, Sant Boi de Llobregat o Cornellà de Llobregat, donde el conjunto de candidaturas que se prepara en el área metropolitana tiene enfrente al PSC y no al independentismo.
El calendario marca los hitos. Las generales del 29 de noviembre servirán de termómetro y las municipales de mayo de 2027, de examen final. Entre una fecha y otra, Alhora deberá decidir si es un partido de tres o cuatro plazas fuertes o una marca extendida sin estructura. Badalona, con dos tercios del PP y un independentismo fragmentado en varias siglas, es el mejor laboratorio para averiguarlo.

