Vox no suspende campaña tras el accidente de Urda y exige echar a Sánchez el 29-N

Rodrigo Alonso, portavoz nacional de Trabajo y Campo, sitúa el origen del siniestro en la desviación de fondos de conservación ferroviaria. Vox mantiene su calendario mientras el resto de partidos suspende actos.

Rodrigo Alonso, portavoz de Trabajo y Campo de Vox, vincula el accidente ferroviario de Urda con la desviación de fondos públicos.

El dirigente compareció este miércoles ante los medios en Madrid, adonde había acudido a la manifestación de agricultores, minutos después de conocer el siniestro. Protección Civil eleva a 50 las víctimas mortales y a 179 los heridos por la colisión de dos trenes en Urda (Toledo), según los datos difundidos en las primeras horas. Alonso pidió un ‘abrazo enorme’ para las familias: ‘No cabe otra que ponerse del lado de las víctimas’.

Qué sostiene Vox sobre el accidente de Urda y la red ferroviaria

La tesis del portavoz es que la seguridad de la red se ha resentido por el uso del dinero público. Alonso aseguró que se ha ‘desviado el dinero que debería de ir destinado a prevenir este tipo de accidentes’ y a ‘llevar una conservación adecuada de las redes ferroviarias en España’, y situó el destino de esos fondos en ‘mordidas del Partido Socialista’ o en ‘prostíbulos’. Es el marco que Vox repite desde hace meses: la inversión comprometida no llega al tendido y el mantenimiento es la partida más castigada.

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Sobre el accidente anterior, el portavoz evitó cerrar el diagnóstico antes de conocer los informes. ‘No sabemos aún qué ha ocurrido en Adamuz, no sabemos aún por qué se produjo aquel accidente, quién tuvo la culpa, quién era el responsable directo’, dijo, antes de constatar que España asiste a ‘otro accidente mortal multitudinario en Toledo’. El partido lleva ‘mucho tiempo anunciando todo lo que está ocurriendo en este país’, añadió.

La conclusión que trasladó fue política: ‘Esta es la España de Sánchez, esta es la España que tiene que cambiar’. Una formulación que la formación traslada a cada comparecencia sobre transporte, campo o seguridad, y que en este caso apunta directamente a Pedro Sánchez con el siniestro todavía sin cifras cerradas.

Después llegó la referencia política con fecha. ‘Seguiremos luchando por este país, seguiremos luchando por España y seguiremos luchando para que el 29 de noviembre Pedro Sánchez salga de la Moncloa por criminal y por traidor’, zanjó. Antes había fijado la posición ante la protesta agraria: ‘Asumimos todas y cada una de sus reivindicaciones. Respetamos lo que hagan, tanto si suspenden la manifestación como si siguen adelante’.

La dirección de Vox convierte el siniestro de Urda en el argumento central de su exigencia de responsabilidades políticas antes del 29-N.

Quién suspende la campaña y qué recorrido tiene la exigencia del 29-N

El siniestro ha llevado a la práctica totalidad de los partidos a suspender o aplazar sus agendas, según recogió La Vanguardia este miércoles. Vox es la única formación que mantiene sus actos, una decisión que contrasta con el resto del arco parlamentario y que la dirección asume sin matices.

Por ahora, el alcance de la exigencia es político y no parlamentario. El GPVOX suma 33 diputados en el Congreso, tercera fuerza de la Cámara, y no dispone de votos para remover al presidente del Gobierno mediante una moción de censura (el instrumento que permite al Congreso retirar su confianza al Ejecutivo). Su palanca es otra: fijar el marco del debate y obligar al resto de grupos a pronunciarse sobre la conservación de la red.

La estrategia de Vox: del campo a las urnas sin bajar el ritmo

No es la primera vez que la formación decide mantener el pulso cuando el resto baja el tono. El precedente más reciente es la ruptura de los gobiernos autonómicos de coalición con el PP en julio de 2024, cuando Vox abandonó cinco ejecutivos por la política migratoria y convirtió esa salida en su principal argumento de perfil propio. La lógica de este miércoles es la misma: no ceder la iniciativa y llegar con la maquinaria en marcha al 29-N.

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El riesgo que asume el partido es de encaje. Un sector del electorado puede leer la negativa a suspender actos como oportunismo, y el Gobierno tiene en el terreno técnico su mejor herramienta para desplazar el foco. El dato que la oposición tiene ahora en la mano es difícil de esquivar: 50 víctimas mortales y 179 heridos, según Protección Civil, en una infraestructura cuya conservación depende del Ministerio de Transportes, cartera que ha ocupado Óscar Puente en esta legislatura y que Vox ha situado en el centro de sus críticas.

Con la cita del domingo 29 de noviembre como horizonte, la dirección traslada que no habrá corrección de rumbo. La próxima sesión de control en el Congreso de los Diputados será el primer test para medir si el resto de grupos sostiene su posición o si el pulso por las responsabilidades ferroviarias acaba ordenando el debate político de las próximas semanas.