Las asociaciones de víctimas de la DANA han puesto el foco donde casi nadie miraba: en el aviso. «Si se está donde se debe, se pueden salvar vidas», sostiene Rosa Álvarez, presidenta de la Associació de Víctimes Mortals DANA 29-O, al cumplirse dos años de la riada que se cobró 233 vidas.
Hoy, 29 de octubre de 2026, se cumplen dos años. Dos años de expedientes, de grúas y de barro seco en las fachadas de Paiporta, Aldaia, Catarroja y una decena más de municipios. Y dos años, también, de una pregunta que las familias repiten sin obtener respuesta completa: por qué nadie les avisó a tiempo.
Álvarez no habla de venganza. Habla de protocolo. Su entidad reclama protocolos de alerta claros, formación en autoprotección y un sistema que funcione cuando el cielo se rompe sobre una comarca entera. No es una petición nueva: es la misma que llevan dos años repitiendo en cada reunión y en cada aniversario.
Lo que la DANA Adam demostró diez días antes del aniversario
La DANA Adam, que golpeó la Marina Alta y la Safor el 18 y el 19 de octubre, ha servido a la asociación como contraprueba. Diez días antes del aniversario, el temporal volvió a poner a prueba el sistema de avisos. «La DANA Adam ha hecho más evidente todavía que las muertes de nuestros familiares eran evitables», afirma su presidenta.
El razonamiento es sencillo y por eso duele: cuando la población recibe el aviso, se autoprotege; cuando no lo recibe, improvisa. «Nuestros familiares se ahogaron sin saber qué pasaba. Las personas que se salvaron in extremis no sabían qué estaba pasando», recuerda Álvarez. El aviso llegó tarde, y esa tardanza es la que ahora piden corregir.
Un aviso a tiempo no es un trámite administrativo: es la distancia entre una noche de incertidumbre y 233 familias que ya no vuelven a ser las mismas.
La demanda no se queda en el plano emocional. Las asociaciones de víctimas de la DANA piden que la autoprotección se enseñe como se enseña un protocolo de incendios, que los avisos lleguen por canales redundantes —telefonía, sirena, megafonía municipal— y que ningún vecino tenga que decidir con el agua ya en la puerta. Hablamos de minutos, y los minutos se gestionan antes de que llueva.
De la alerta tardía al protocolo que todavía no está cerrado
La dimensión del problema desborda la comarca. El debate sobre la modernización del sistema de alertas sigue abierto en el Congreso de los Diputados, con la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil como marco de fondo y con las competencias autonómicas de emergencias en el centro de la discusión. No es un asunto solo valenciano: afecta a cómo se avisa en toda España.
Los precedentes históricos sirven de espejo. La riada del camping de Biescas en 1996, las inundaciones de Murcia en 2012, y los incendios de Galicia en 2017 dejaron la misma lección: la respuesta institucional se mide en tiempo, no en comunicados. La DANA de 2024 es la catástrofe natural más letal en España en lo que va de siglo, y esa escala obliga a revisar el conjunto del sistema, no solo un protocolo.
En paralelo, el dinero. Los fondos del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea y las transferencias del Gobierno central a la Generalitat han alimentado un debate que no se cierra: cuánto se ha comprometido, cuánto se ha transferido y cuánto se ha ejecutado. Tres cifras que rara vez coinciden, y en medio de esa distancia, el Consorcio de Compensación de Seguros, el organismo estatal que cubre los daños cuando el seguro privado no llega.
Detrás de cada número hay una cocina sin azulejos, un negocio con la persiana a medias, una familia que aún guarda papeles en una caja de cartón. La AEMET había emitido avisos rojos aquel 29 de octubre de 2024; la alerta masiva a los móviles llegó pasadas las ocho de la tarde, con el agua ya en las calles. Para muchas familias, esa hora sigue siendo el centro de todo.

El Escenario Valenciano
En el plano político, el segundo aniversario llega con el Consell de Juanfran Pérez Llorca —el president de la Generalitat desde diciembre de 2025, investido con el apoyo de Vox— gestionando la reconstrucción y con el pacto PP-Vox intacto, por ahora. PSPV y Compromís reclaman explicaciones en sede parlamentaria y sostienen que la transparencia sobre la ejecución de los fondos sigue siendo la asignatura pendiente. El expresident Carlos Mazón, dimitido en noviembre de 2025, conserva su acta de diputado en las Corts Valencianes y sigue vinculado al proceso judicial abierto por su gestión de la emergencia.
La lectura nacional también cuenta. El PP afronta cada aniversario con la gestión de la DANA como lastre en su flanco izquierdo, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez reivindica las transferencias estatales y los fondos europeos movilizados. En el Congreso, la comparación con Biescas o con Murcia ha dejado de ser retórica: se usa para exigir protocolos homogéneos. Lo que se decida en Madrid se notará en cada municipio valenciano.
La proyección es sencilla de enunciar y difícil de cumplir: las asociaciones de víctimas quieren que el tercer aniversario no las pille otra vez pidiendo lo mismo. El calendario institucional y el ritmo de ejecución del plan de reconstrucción marcarán si esa petición encuentra respuesta.
Ficha del Caso
- El caso: En el segundo aniversario de la DANA del 29 de octubre de 2024, las asociaciones de víctimas reclaman protocolos de alerta eficaces y formación en autoprotección.
- Datos importantes: 233 vidas; la DANA Adam golpeó la Marina Alta y la Safor el 18 y el 19 de octubre de 2026; el Consell lo preside Juanfran Pérez Llorca desde el 2 de diciembre de 2025; Carlos Mazón dimitió el 3 de noviembre de 2025 y mantiene su acta en las Corts.
- Resumen: La exigencia de avisos fiables conecta la reconstrucción valenciana con el debate nacional sobre el sistema de protección civil y con el reparto de fondos estatales y europeos.

