La EBAU (Evaluación del Bachillerato para el Acceso a la Universidad) es el examen que rinden cada año más de 300.000 estudiantes de segundo de bachillerato para entrar en la universidad en España.
Entender cómo funciona la EBAU exige distinguir dos piezas. La prueba tiene carácter externo: la diseña y la corrige cada comunidad autónoma, no el instituto donde el alumno ha cursado el bachillerato. Su función no es ordenar el acceso por sí sola, sino combinarse con el expediente académico para producir la nota de admisión que cada universidad aplica en cada grado.
Qué es la EBAU y cómo se estructura: bloques obligatorios y optativos
La prueba se organiza en dos bloques. El bloque obligatorio consta de cuatro exámenes: Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía, Lengua Extranjera II y una materia de la modalidad de bachillerato cursada. El bloque optativo permite examinarse de hasta cuatro materias adicionales, y son precisamente esas las que después se utilizan para las ponderaciones.
La nota de acceso se obtiene con un 60% de la media del bachillerato y un 40% de la media del bloque obligatorio, y ordena la preinscripción sobre una escala de 10 puntos. A partir de ahí, la nota de admisión puede llegar hasta 14 puntos sumando las dos mejores ponderaciones del alumno.
Cómo se calcula la nota de admisión y qué son las ponderaciones
Las ponderaciones son los multiplicadores que cada universidad asigna a determinadas materias para cada grado: pueden valer 0,1 o 0,2 puntos por cada punto obtenido en el examen. Sobretodo en titulaciones con alta demanda, elegir una materia que pondere 0,2 y obtener buena calificación en ella pesa más que arañar décimas en el expediente.
La nota de admisión combina un 60% de la media de bachillerato y un 40% del bloque obligatorio, y suma hasta cuatro puntos con las ponderaciones.
El calendario incluye dos convocatorias por curso. La ordinaria se celebra en junio y la convocatoria extraordinaria en julio, con fechas que fija cada comunidad autónoma y que se publican con antelación; para el curso 2026-2027 el calendario se conocerá en los primeros meses de 2027.
El impacto es directo en la elección de materias. Las tablas de ponderaciones se publican cada curso en las webs de las universidades y condicionan la matrícula desde primero de bachillerato: un estudiante que aspira a Medicina, Ingeniería o Derecho debe comprobar antes qué asignaturas valora cada facultad. Consultar la información del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte y la de la universidad de destino es el paso previo a cualquier decisión.
El Marco Educativo
El marco normativo es la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, de modificación de la Ley Orgánica de Educación) y el Real Decreto 243/2022, de 5 de abril, que establece la ordenación y las enseñanzas mínimas del Bachillerato, publicado en el Boletín Oficial del Estado. El Estado fija el título y las condiciones básicas de acceso; las comunidades autónomas desarrollan los currículos y convocan y diseñan los exámenes; y cada universidad aprueba sus ponderaciones dentro de los límites que permite la norma.
En la coordinación intervienen el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte y las consejerías autonómicas a través de la Conferencia Sectorial de Educación, mientras que las universidades publican sus tablas de forma individual con la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) como foro de coordinación. Para el estudiante y su familia, la consecuencia práctica es que no existe una única tabla de ponderaciones: la misma materia puede valer 0,2 en una facultad y 0,1 en otra de la misma ciudad.
La proyección es previsible. El alumno elige modalidad en primero de bachillerato, se matricula en segundo de las materias que ponderan y se presenta a la convocatoria ordinaria de junio de 2027, con la extraordinaria de julio como segunda oportunidad para subir nota. Cualquier modificación del modelo deberá publicarse en el BOE con antelación suficiente y desarrollarse después en cada comunidad autónoma. Hasta entonces, las vías de información son el real decreto vigente, la convocatoria autonómica y la tabla de la universidad de destino.
Claves de la Noticia
- Qué importa: la EBAU combina un bloque obligatorio de cuatro exámenes con otro voluntario de hasta cuatro materias, y su resultado, junto al expediente, determina la nota de admisión.
- Por qué importa: las ponderaciones de cada universidad pueden añadir hasta cuatro puntos sobre diez, de modo que la elección de materias pesa tanto como la calificación del examen.
- A quién le importa: a los más de 300.000 estudiantes que cada año se presentan a la prueba, a sus familias y a los orientadores de los centros de secundaria.

