3Qué tiene de premium: materiales, acabados y detalles que lo diferencian
El salto de calidad se nota al tacto y a la vista. Frente a los bolsos de poliuretano que dominan esta franja de precio, este shopper está confeccionado en piel de ante, un material que aporta esa superficie mate y aterciopelada que se asocia al lujo silencioso, con mejor caída y mejor envejecimiento que los sintéticos. El trenzado no es un adorno pegado encima: las tiras van mullidas y regulares en la parte delantera, mientras la trasera se mantiene lisa, de forma que el volumen se concentra donde se ve y el bolso conserva la estructura cuando se apoya contra el cuerpo.
Por dentro no se queda corto. Incorpora forro y un cordón para fruncir la boca, un remate poco habitual en este formato que impide que el bolso se abra y deja el contenido a resguardo, además de un organizador interior extraíble con el que sacar lo esencial sin vaciar la pieza entera. Las asas son fijas, pensadas para llevarlo al hombro, y la capacidad permite cubrir la jornada completa, con sitio incluso para el portátil. Todo eso partía de unos 50 euros y ahora se queda en 26, casi la mitad, con las últimas unidades a la venta.
Un apunte de prudencia: la ficha exacta del modelo puede variar entre la web de Parfois y los distribuidores, así que conviene revisar composición y medidas antes de cerrar la compra.

