La Junta adjudica el aprovechamiento de pastos en 13.576 hectáreas de monte público en Almería, Sevilla y Jaén

Diez de los 16 lotes se concentran en Almería, mientras Sevilla aporta cuatro y Jaén solo dos de los doce montes públicos incluidos en la convocatoria. El plazo para presentar ofertas se cierra entre el 6 y el 12 de noviembre.

La Junta ha licitado el aprovechamiento de pastos en 13.576 hectáreas de monte público repartidas entre Almería, Sevilla y Jaén.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Agencia de Medio Ambiente y Agua (AMAYA) ha sacado a licitación tres expedientes de aprovechamiento de pastos que suman 13.576 hectáreas y 16 lotes en doce montes públicos.
  • ¿Dónde y quién? Diez lotes en Almería, cuatro en Sevilla y dos en Jaén; la convocatoria la gestiona la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Un ingreso superior a 200.000 euros para las arcas autonómicas y una vía de renta para ganaderos y empresas forestales del medio rural.

Dieciséis lotes, doce montes y tres provincias

La convocatoria la firma la Agencia de Medio Ambiente y Agua (AMAYA), entidad dependiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, y se despliega en tres expedientes que se resuelven en 16 lotes sobre doce montes públicos de titularidad autonómica. El reparto provincial es muy desigual: diez lotes corresponden a Almería, cuatro a Sevilla y solo dos a Jaén.

El plazo para presentar solicitudes se cierra entre el 6 y el 12 de noviembre, y a la licitación pueden concurrir tanto empresas como particulares. La operación dejará en las arcas autonómicas un ingreso superior a los 200.000 euros, una cifra modesta en el conjunto del presupuesto pero relevante para el sostenimiento de unos montes que se financian, en parte, con lo que ellos mismos producen.

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Cada una de las tres provincias cuenta con su propio plan de gestión integral, con una vigencia de diez años. Ese documento es el que fija cuánta carga ganadera admite cada monte, en qué épocas y con qué limitaciones, de modo que el pastoreo no comprometa la regeneración del arbolado ni la cubierta vegetal. Sin ese marco previo, la licitación no saldría adelante.

Quien concurra no compra suelo: compra el derecho a usar un recurso durante un periodo determinado y bajo condiciones estrictas. Ahí está la clave del modelo andaluz, que separa la propiedad pública del monte del aprovechamiento privado del pasto.

13.576 hectáreas de monte público buscan ganadero: la Junta ingresará más de 200.000 euros y evitará que doce montes se queden sin uso.

El pasto es solo una pieza del catálogo. Los aprovechamientos forestales que la Agencia gestiona en la comunidad incluyen también montanera, madera, biomasa, corcho, piña, plantas aromáticas, leñas, resina y brezo. Son actividades que sostienen pequeñas empresas de transformación repartidas por el territorio y que, en muchos pueblos, representan la única actividad económica más allá de la campaña agrícola.

Ganadería extensiva contra el abandono rural

El objetivo declarado por la Consejería es compatibilizar la obtención de productos con la generación de alternativas económicas en el ámbito rural. Traducido a la vida diaria: que un ganadero de la sierra de los Filabres, en Almería, o de la Campiña de Jaén, pueda seguir viviendo de su cabaña sin tener que buscarse otra ocupación en la capital.

Hay un segundo efecto, menos visible y más decisivo. El pastoreo controlado reduce la biomasa vegetal que alimenta los grandes incendios forestales, y lo hace justo en las zonas donde el operativo del Plan INFOCA tiene más difícil llegar. Mantener el monte limpio con dientes de animales cuesta una fracción de lo que cuesta limpiarlo con maquinaria.

A eso se suma la conservación. La presencia de ganado extensivo en estos doce montes mantiene abiertos los pastizales y frena la matorralización de espacios que llevan siglos modelados por la actividad humana. La Agencia dispone de equipos técnicos con conocimientos en gestión forestal y aprovechamientos en todas las provincias andaluzas, una estructura que permite ajustar las condiciones de cada lote al terreno concreto.

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La Lectura Andaluza

Andalucía es una de las comunidades con mayor superficie forestal de España, y buena parte de esos montes son de titularidad pública: pertenecen a la Junta y se gestionan con criterios que mezclan conservación y rentabilidad. Por eso una licitación de pastos como esta no es un trámite menor. Es la forma que tiene la administración autonómica de mantener vivo un uso tradicional, la ganadería extensiva, sin renunciar a la protección del arbolado, y de ingresar al mismo tiempo más de 200.000 euros que vuelven al sistema.

El valor de proximidad está en el empleo. Quien pastorea en un monte de Almería, Sevilla o Jaén no solo alimenta a su cabaña: fija población, mantiene caminos y reduce el combustible vegetal que hace arder los veranos. En las comarcas de interior, donde la media de edad supera a la del litoral y los servicios cierran por falta de vecinos, un contrato de pastos puede ser la diferencia entre seguir o marcharse.

La proyección es inmediata. Entre el 6 y el 12 de noviembre se cierran los plazos; después llegará la valoración de las ofertas y la adjudicación, con la vista puesta en la campaña de pastos de invierno y primavera. Los planes de gestión, con diez años de recorrido, marcan un calendario largo. Andalucía vuelve a demostrar que el monte no es un solar vacío: es un activo que, bien gestionado, alimenta, protege y da trabajo.

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