EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Ceuta, del PP, ha presentado el Presupuesto General de 2027: 448,48 millones consolidados, un 5,38% más que el ejercicio anterior, con un fondo nuevo de 4,30 millones para imprevistos.
- ¿Quién está detrás? La consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, y el presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas.
- ¿Qué impacto tiene? Es la primera administración popular que blinda sus cuentas en función de la presión migratoria y fija posición frente a Moncloa en seguridad y frontera.
Los presupuestos de Ceuta para 2027, presentados este lunes por el Gobierno del PP, suben a 448,48 millones de euros, un 5,38% más que el ejercicio anterior. La consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha defendido unas cuentas ‘de guerra’ para sostener la ciudad y sus servicios públicos tras la crisis migratoria de finales de julio.
El documento consolidado incorpora a las sociedades municipales, los organismos autónomos y la Fundación de la Ciudad, y crece desde los algo más de 425 millones del ejercicio en curso. Con ese movimiento, el Ejecutivo ceutí se convierte en la primera administración popular que blinda su presupuesto en función de la presión migratoria.
De 425 a 448,48 millones: qué se financia y qué se blinda
Chandiramani ha estructurado las cuentas sobre cuatro ejes: la protección de los ciudadanos, los servicios públicos, la recuperación de los barrios, y las oportunidades de futuro. El objetivo declarado es ‘garantizar los servicios públicos, mantener la actividad cotidiana y atender las consecuencias de la crisis, sin abandonar los proyectos de desarrollo’ previstos para la ciudad.
Dos partidas adquieren un peso singular en el documento: limpieza y seguridad de los barrios. La consejera ha subrayado que ambos ámbitos ‘han adquirido una relevancia especial tras los acontecimientos del verano’, y son precisamente los que el Ejecutivo sitúa en el centro de la reconstrucción de la vida cotidiana.
La novedad más relevante es el Fondo Estratégico ‘Ceuta no se rinde’, dotado con 4,30 millones de euros y concebido como colchón para gastos extraordinarios a partir del 1 de enero de 2027. Podrá destinarse a proyectos de crecimiento económico, turístico y comercial, pero también a seguridad y refuerzo de la frontera, y a la recuperación de montes, playas, zonas verdes y barrios afectados.
Cuatro millones no resuelven un problema estructural, pero reconocen por primera vez que la frontera de Ceuta tiene un coste que alguien debe pagar.
La crisis del 30 y 31 de julio que reescribió las prioridades

El presupuesto lleva la huella de la entrada masiva de miles de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. ‘Ceuta no se vende, Ceuta se defiende’, ha resumido la consejera ante los medios, una frase que funciona a la vez como consigna política y como criterio de gasto.
No es un marco nuevo para el PP. Ceuta está gobernada por Juan Jesús Vivas desde 2001, y la ciudad ha atravesado otras crisis fronterizas de distinta intensidad, como la de la valla de Melilla en junio de 2022, que reabrió el debate sobre el modelo de respuesta del Estado en las dos ciudades autónomas.
La lectura territorial importa. Ceuta y Melilla son las dos únicas administraciones españolas con frontera terrestre con Marruecos y arrastran sobrecostes estructurales de transporte, energía y seguridad que la financiación ordinaria no cubre del todo. El PP sostiene que ese diferencial debe compensarse con fondos específicos y no con criterios de población que penalizan a territorios pequeños.
Mientras Génova trabaja el discurso nacional de contención del gasto, sus gobiernos autonómicos presentan cuentas expansivas allí donde la presión social lo exige: Madrid mantiene su política de bajada de impuestos, Andalucía prioriza sanidad y educación, y Ceuta blinda servicios y frontera. Cuentas de guerra, literalmente.
El Eje del Poder Popular
Lo que observamos es un movimiento de doble filo. Hacia dentro, permite a Génova exhibir gestión donde el relato suele jugar en contra: una ciudad pequeña, con una presión migratoria desproporcionada y un gobierno popular que no pide rescates, sino un fondo de contingencia propio. Hacia fuera, marca perfil frente a Moncloa en el terreno donde el PP se siente cómodo, la seguridad y el control de la frontera, y lo hace con un documento contable y no con una declaración de intenciones.
El pulso territorial tiene, eso sí, un límite claro: la financiación. El fondo de 4,30 millones cubre imprevistos, no el coste recurrente de una crisis que puede repetirse. Y la ejecución arranca el 1 de enero de 2027 con el proyecto pendiente del trámite en la Asamblea de Ceuta. Ahí se medirá si el blindaje es real o se queda en un buen titular de noviembre.
El precedente histórico sirve de advertencia: cada crisis fronteriza en las ciudades autónomas se ha saldado con refuerzos puntuales y sin revisión del modelo de financiación. Ceuta acaba de colocar el primer ladrillo para romper esa inercia. Si el partido lo convierte en doctrina y lo traslada a Melilla, habrá encontrado un eje de confrontación útil para el resto de la legislatura.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La frontera se defiende con cuentas y con gestión: la alternativa popular responde donde el Gobierno central improvisa.
- Protagonista: Kissy Chandiramani (consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital del Gobierno de Ceuta).
- Próximo hito: Debate y aprobación en la Asamblea de Ceuta; el Fondo Estratégico ‘Ceuta no se rinde’ entra en vigor el 1 de enero de 2027.

