Hay iniciativas que reúnen mayoría suficiente para salir adelante y, sin embargo, no llegan ni a votarse. No caen en el hemiciclo: se quedan quietas en una sala de reuniones y con una firma. La Mesa del Congreso amplía una y otra vez el plazo para presentar enmiendas —el artículo 91 del Reglamento se lo permite— y la ley se enfría mientras nadie vota en contra. Esta lista reúne las cinco leyes estrella atrapadas en ese veto silencioso, elegidas por su recorrido parlamentario, por las prórrogas acumuladas y por su peso político.
Cada caso se mide con los mismos datos: días en comisión, prórrogas firmadas y último acuerdo de la Mesa, más el mapa de quién bloquea qué, que no obedece a un veto único, sino a una aritmética de sillones (tres del PSOE, dos de Sumar y cuatro del PP). El texto más antiguo es la rebaja del IVA de peluquerías, barberías y estética, que el Senado tomó en consideración el 7 de noviembre de 2023 con el apoyo de todos los grupos salvo el PSOE. La serie se compara con las tres legislaturas previas y con las leyes que esos mismos socios sí dejaron avanzar.
2Quién bloquea qué: el mapa socio-ley detrás de cada prórroga
El mapa de las prórrogas no responde a un bloqueo único, sino a una aritmética de cinco sillones. La Mesa del Congreso la componen tres diputados del PSOE, dos de Sumar y cuatro del PP, de modo que cada ampliación del plazo de enmiendas sale adelante con la mayoría de los socios de investidura y deja a los populares en minoría. El primer destinatario es, por tanto, el PP: de las 42 proposiciones de ley aprobadas por el Senado y aún empantanadas en la Cámara Baja, 36 son suyas. Ahí están la ley para desalojar okupas en 24 horas —dos años aparcada—, la supresión del IVA en las peluquerías, que acumula más de 80 aplazamientos, la jubilación anticipada sin penalización de policías y militares o el endurecimiento penal del narcotráfico. Pero el congelador también atrapa a quienes sostienen al Gobierno: la ley de Sumar para despenalizar delitos de opinión y la de ERC para acabar con la obligatoriedad de acudir a la selección española esperan desde febrero de 2024, y la rebaja del IAE a pymes y autónomos de Junts suma más de veinte prórrogas.
El tramo más incómodo es el de los proyectos que el propio Ejecutivo envió al Congreso. De los 19 que pretendía tramitar por vía urgente tras convalidar los decretos ley, 13 seguían frenados por prórrogas en enero de 2025; la ley de familias y la de atención a la clientela acumulaban 32 cada una. La ruptura de Junts en noviembre de 2025 convirtió el veto silencioso en explícito: 25 enmiendas a la totalidad contra la ley de familias, la ‘ley Bolaños’, la reforma de secretos oficiales o el embargo de armas a Israel, con el aviso de que tampoco habrá Presupuestos. El Tribunal Constitucional zanjó parte del debate con la STC 32/2026, de 14 de abril: 71 prórrogas sin motivación sobre el proyecto heredado del decreto de fondos europeos vulneraron el derecho de los diputados a ejercer su cargo, y la Mesa de Armengol se comprometió a justificar cada nueva prórroga. El Senado mantiene abierto, además, un conflicto de atribuciones por las iniciativas que le devuelven sin tramitar.
