Arrimadas descarta un pacto con el PSOE

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La portavoz y número dos de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha destacado el crecimiento del partido en las elecciones generales, a la vez que ha descartado formar gobierno con el PSOE, que venció en la cita electoral del 28A con 123 escaños.

«Hemos subido mucho, somos líderes de la oposición y para las próximas elecciones Ciudadanos gobernará España», ha señalado la dirigente de la formación ‘naranja’, en declaraciones a Onda Cero, recogidas por Europa Press, después de que Ciudadanos se situara como tercera fuerza con 57 escaños, a sólo 9 diputados de distancia del PP.

Si bien, ha rechazado un pacto con el PSOE para formar gobierno, aludiendo a que Sánchez «ha vendido España y ha humillado a los constitucionalistas».

«Sánchez pactó a cualquier precio para llegar a La Moncloa y ha sido un nefasto presidente»

«No podemos pactar con un señor que nos ha vendido en Cataluña y que dice que la representación la tienen los separatistas», ha asegurado, y ha añadido que Sánchez pactó «a cualquier precio» para llegar a La Moncloa y «ha sido un nefasto presidente».

Arrimadas se ha mostrado convencida de que en las próximas elecciones «darán los números» y Ciudadanos se consolidará como «alternativa al populismo y al separatismo».

150.000 ANDALUCES MÁS CONFÍAN EN CIUDADANOS

En el mismo sentido se ha expresado el vicepresidente de la Junta y líder de Ciudadanos (Cs) en Andalucía, Juan Marín, que ha descartado en Canal Sur Radio la posibilidad de un acuerdo entre PSOE y Cs a nivel nacional. «No veo esa posibilidad, las posiciones están muy claras, Pedro Sánchez eligió hace tiempo a sus socios para esta legislatura si los resultados lo avalaban y tendrá como vicepresidente a Pablo Iglesias, no sé si con un tripartito con ERC como mínimo», ha señalado.

El líder andaluz de Cs se ha felicitado por el resultado de su partido en las generales de este 28 de abril, que ha «confirmado que el crecimiento en Andalucía sigue a un ritmo importante, con 150.000 andaluces más que han confiado en Cs» después de los tres primeros meses en el Gobierno de la Junta para situarse como «segunda fuerza política» en la comunidad con 808.000 votos, 11 diputados en el Congreso y dos senadores.

OBJETIVO: LIDERAR LA OPOSICIÓN

Tras señalar que Rivera ya dejó claro que Cs va a centrar sus esfuerzos en «liderar la oposición tras la debacle del PP en toda España» y en trabajar de cara a las elecciones municipales del 26 de mayo para consolidar el proyecto nacional, Marín ha indicado que la formación ‘naranja’ va a seguir trabajando en el Gobierno andaluz «con la misma humildad y haciendo las cosas bien».

«Una cosa es el Gobierno de Andalucía, donde debemos atender el compromiso asumido de mejorar la vida de los andaluces, y otra los resultados de las elecciones generales y municipales, que los debemos encapsular», ha añadido Marín, que se ha comprometido a seguir «trabajando como siempre» en el gobierno de coalición con el PP aunque no ha dejado de subrayar que los datos del 28A reflejan que la labor desarrollada por Cs en la Junta «ha seguido generando confianza».

Le Pen felicita a Vox: «Las naciones necesitan defensores entusiastas»

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La líder de Agrupación Nacional francesa, Marine Le Pen, ha felicitado hoy a Vox tras los resultados obtenidos por la formación política española en las elecciones generales celebradas ayer, en las que han logrado irrumpir en el Congreso de los Diputados con el 10,2% de los votos y 24 escaños.

«Mis más calurosas felicitaciones a Santiago Abascal y a su joven y vigoroso partido por su irrupción en el Parlamento», ha manifestado Marine Le Pen en un mensaje en su red social a primera hora de este lunes.

«Las naciones necesitan defensores entusiastas», ha remarcado sobre la formación de Santiago Abascal. La presidenta de Agrupación Nacional ya envió un mensaje de felicitación al líder de Vox por su éxito en las elecciones andaluzas del pasado mes de diciembre, donde la tercera fuerza de la derecha obtuvo, por primera vez, representación autonómica con 12 escaños.

En esa ocasión, Le Pen celebró el resultado de Vox incluso antes de que se conociera el escrutinio de las elecciones andaluzas, cuando las encuestas ese mismo día apuntaban al auge del partido de Abascal.

«MUCHA AMISTAD» POR VOX

Hace tan sólo nos días, la líder de la formación ultraderechista y excandidata a la presidencia de la República Francesa ya había manifestado sentir «mucha amistad» por Vox, y ofrecía al partido de Abascal unirse con otros partidos afines al suyo tras las próximas elecciones en la Unión Europea.

Aunque no conoce en persona al presidente de Vox, Le Pen ha expresado su proximidad y su interés por la formación española. Confía, además, en poder unir a todos los partidos ideológicamente próximos al suyo en un único grupo parlamentario ante la Eurocámara, en lugar de los tres existentes hasta ahora. «Espero que todos los movimientos que comparten nuestros fundamentos puedan sumarse a nosotros», afirmaba Le Pen.

¿Moverán mañana mismo la silla a Pablo Casado?

Pablo Casado ha tenido que gestionar la tormenta perfecta que se ha llevado el seguro paquebote de la derecha española a estrellarse en un acantilado. La pérdida de millones de votos y casi 70 diputados no puede dejar incólume su liderazgo. Fuentes internas del partido temen que mañana mismo empieza la ofensiva para moverle la silla. En el subconsciente de todos subyace la idea de que apostar a la derecha no ha funcionado.

Si la cantinela de que Sánchez era un presidente con solo 84 diputados fue un soniquete hasta anoche, el terrible resultado del PP lo coloca en mala posición para cualquier debate. El primer problema para el PP, que tiene muchos, es cómo gestionar esta derrota de cara a la próxima cita con las urnas, las elecciones del 26M. Parece difícil que se gestione un liderazgo alternativo en tan pocos días, pero se da por hecho que se intentará la dimisión de Casado mañana mismo.

Será el primero de los problemas, porque la hecatombe coloca al partido en una situación muy apurada, hasta económicamente. Anoche fue trending topic un vídeo fake, de Soraya Sáenz de Santamaría bailando sobre la derrota de Casado.

El joven líder del PP representaba el rearme ideológico del partido. De hecho, es cierto que levantó pasiones en sus propias filas –militantes y cuadros–, pero durante la campaña se pudo apreciar que no en la calle. La baza que jugó Casado en las primarias ante Sáenz de Santamaría es que era el mejor antídoto ante Vox. De ahí la presencia de José María Aznar en campaña. La estrategia ha resultado fallida.

¿Qué ha fallado en el PP? Aparentemente, casi todo. Aunque lo más probable es que la histeria movilizadora en torno a Vox –que, pese a su irrupción fuerte, no ha cubierto sus propias expectativas–  haya llevado a error a los directores de la estrategia del PP. Por primera vez desde los tiempos de Fraga, el PP ha olvidado que las elecciones las gana el partido que ocupa el centro.

Había demasiadas facturas que pagar: la de la corrupción, el olor a derrota de la salida de Rajoy, la falta de un liderazgo consolidado, el acoso de Vox y el de Ciudadanos. El desafecto y la sensación de huida que supuso la salida de Ángel Garrido hacia las filas de Ciudadanos fue la puntilla.

Casado, joven y supuestamente renovador, ha cometido el error de apoyarse en la viaja partitocracia del PP. La derrota en Madrid, de proporciones históricas y dolorosa, lo demuestra. Apenas los líderes regionales fuertes, como Feijoo, han logrado aguantar algunos feudos, como los de algunas provincias de Castilla y León.

El PP pensó que sus votantes lindaban entre Ciudadanos y Vox, y creyó que debía recuperar los caladeros de votantes que se habían apuntado al efecto casi pop de Vox. Eso descentró el discurso a Vox. Casado intentó ser un Abascal moderado, evaluando sin duda en exceso el fenómeno de su antiguo compañero de partido. Pero no era un Abascal, que no ha conseguido otra cosa que desgajar la derecha y movilizar el voto de la izquierda de manera casi masiva. Sobre todo en Cataluña, donde el PP ha llegado a sus mínimos históricos, o en el País Vasco, donde ni siquiera Javier Maroto ha logrado su escaño al cierre de esta edición.

Hay varias decisiones tomadas directamente por el equipo de Casado, que van a pasarle factura. Cayetana Álvarez de Toledo con toda seguridad ha movilizado más votos fuera de Cataluña que en el territorio en el que se ha presentado, donde solo ella ha logrado escaño. Apuestas como la del periodista Pablo Montesinos como cabeza de cartel en Málaga (donde el PP se ha quedado en la mitad del voto que en 2016), o la estrafalaria lista de Madrid, con el torero Miguel Abellán, son otras de las dolorosas minutas que va a pagar Casado.

Anoche, en Génova, apenas la única esperanza que quedaba era “que los votantes de Vox se dieran cuenta del estropicio que han provocado en la derecha española”, aseguraba a MONCLOA.COM un cargo del partido. O sea, que los votantes rectificaran y se dieran cuenta de que el PP es necesario de cara a las elecciones locales, autonómicas y europeas del 26 de mayo. Pero la impresión era anoche funesta. En esas elecciones hay otras decisiones de Casado verdaderamente complicadas, como la de Isabel Díaz Ayuso para la Comunidad de Madrid, de quien se espera que haga una campaña hacia arriba, tras un inicio titubeante.

El PP se ha quedado huérfano. Apenas queda en primera fila nadie de la generación de Aznar y Rajoy. Los ministros de los últimos gobiernos están defenestrados. Rajoy, Sáenz de Santamaría y Dolores de Cospedal han dejado la política. La guerra interna fue tan cruenta que acabo por saturar a sus votantes. El partido se ve abocado, de entrada a un ERE y una mudanza de sede, insostenible con una estructura basada en menos de 70 diputados. Por los pasillos de Génova aún deambulan funcionarios que han movido los hilos, nunca desde la primera fila. Los jóvenes García-Egea y Casado tienen delante un reto mayúsculo, remontar la situación de haber roto el suelo electoral del partido. En los grandes retos es donde se templan los políticos con mayúsculas.

Los nacionalistas reinan en Cataluña y País Vasco, el PSOE da la cara y el PP se descalabra

Los grandes triunfadores de la noche electoral -además de Pedro Sánchez- son sin lugar a duda los partidos nacionalistas. Esquerra consigue el mejor resultado de sus historia -15 escaños- y tanto el PNV como como EH Bildu ganan peso en el País Vasco -entre los dos suman 10 de los 18 diputados de la comunidad autónoma-. El PSOE salva la cara en los territorios independentistas, Ciudadanos se desploma -sobre todo en Cataluñá- y el papel de PP ha pasado a ser residual.

Un preso, sí, un preso es desde este domingo una de las grandes amenazas del Gobierno Central. Parece una broma e incluso irreal que una persona que vive privada de su libertad pueda suponer un peligro para la estabilidad del país. Pero lo cierto es que desde este domingo, Junqueras es sin lugar uno de los grandes vencedores de la noche electoral y un quebradero de cabeza para Pedro Sánchez.

Desde la cárcel, Junqueras ha conseguido el mejor resultado histórico de la formación que lidera. Esquerra Republicana ha alcanzado 15 escaños -seis más que en los anteriores comicios generales. En total, casi 900.000 votos que han aupado al reo a un lugar privilegiado en cualquier hipotética negociación con Sánchez. El peso de la figura de Junqueras, líder ERC, se comprueba al observar cómo se ha quedado a tan sólo 9 escaños de un partido generalista como Vox.

Además, la aplastante victoria de Esquerra se produce justo dos años después de que Ines Arrimadas, líder de Ciudadanos en Cataluña, ganara las elecciones autonómicas del 2017. Desde entonces los nacionalistas no han dejado de ganar terreno a la misma velocidad que la formación naranja la perdía. De hecho, en estas Elecciones Generales los de Rivera sólo han conseguido sumar cinco diputados situándose así como quinta fuerza política.

Con los resultados en la mano, Junqueras ha conseguido vencer a Ciudadanos en el territorio donde mejores resultados ha cosechado y de paso ha derrocado a su ‘rival’, Carles Puigdemont. Porque el expresident de la Generalitat sólo ha conseguido siete escaños, uno menos que en las Elecciones Generales de 2015, cuando se presentaron bajo las siglas de Convergencia. De este modo, Junqueras se carga a dos pájaros de un tiro, a Rivera por un lado y a su ‘compañero’ en la lucha por la independencia, Puigdemont. El preso gana, el fugado pierde. El mártir vence, el timorato sale derrotado.

EL PSOE FRENA LA SANGRÍA EN CATALUÑA

El que ha conseguido salvar la cara en Cataluña es el gran triunfador de la noche, el PSOE. Sánchez ha conseguido 12 escaños -cinco más que en los anteriores comicios generales- y ha frenado la sangría que sufría el PSC desde las últimas autonómicas cuando pasó de 25 a 17 asientos en la Generalitat. Así, Iceta vuelve a ganar protagonismo en una comunidad donde Ciudadanos se presentaba como la única alternativa al nacionalismo. Además, los socialistas pueden presumir de haberse quedado a menos de 100.000 votos de Junqueras.

La formación blanca de Podemos en Cataluña es sin la tercera gran derrotada: de 12 diputados pasa a contar con 7. Es decir justo los cinco escaños que gana el PSOE. Arimética pura y dura. Por su parte, el PP se descalabra en Cataluña. El problema es que esto no es noticia porque lo ha hecho en todos los territorios del país. En este caso, los ‘populares’ pasan de 6 escaños a uno sólo y juega así un papel residual. Victoria moral es la de Vox, que ha conseguido colar un diputado en la comunidad autónoma donde más odio acumula.

EL PNV MANDA EN EL PAÍS VASCO Y BILDU ROZA UN DIPUTADO EN NAVARRA

En el Norte, los nacionalistas también se erigen como los grandes vencedores. En este caso son el PNV y EH Bildu los que refuerzan sus papeles en el País Vasco. La primera formación ha conseguido seis escaños y la segunda cuatro. En total 10 de 18 escaños de la comunidad, más de 50%. Además Bildu suma otro diputado más, y forma así grupo parlamentario gracias, en Navarra.

Con respecto a los anteriores comicios del año 2015, el PNV suma uno más y Bildu dos más, aunque hasta el final de la noche pudieron ser tres con el diputado que sumaba la formación en Navarra. Al final, en el pitido final se lo arrebató Podemos. En cuanto a votos, los primeros acaparan el 31% y los segundos el 16%, en el País Vasco. Aquí, el PSOE vuelve a sortear el ‘tsunami’ nacionalista y logra rascar cuatro escaños, los mismos que Podemos, que pierden dos desde las últimas elecciones generales. El PP desaparece del mapa, Ciudadanos no hace acto de presencia y Vox no consigue repetir la gesta de Catañuña, donde suma un diputado.

EL PP PIERDE LA BATALLA NACIONALISTA

De todos estos datos se desprende un fervor nacionalista, que coincide además con un aumento más que notable de la participación. En Cataluña se ha pasado del 63,42% al 77,59% y en el País Vasco del 65,17% al 74,53%. Los votantes que abogan por la independencia de estos territorios han salido a la calle y eso se ha reflejado en los resultados. El efecto ‘Vox’ lo llaman algunos. Un efecto que ha borrado del mapa al Partido Popular en los territorios nacionalistas y deja tiritando a Ciudadanos.

Sánchez gana y podrá pactar con más comodidad su Gobierno

El PSOE de Pedro Sánchez ha ganado las elecciones con 123 diputados y podría formar Gobierno con Unidas Podemos, En Comú Podem y sin tener que contar con los nacionalistas en la segunda votación de la investidura. Los socialistas capitalizan el aumento de la participación, que alcanzó el 75%.

Pablo Casado ha protagonizado la rotunda derrota del Partido Popular, que ha pasado de 137 a 66 diputados y ha perdido casi la mitad de los votos obtenidos en 2016. La gran incógnita de la noche electoral, la entrada de Vox en el Parlamento, se ha saldado con 24 escaños y se ha quedado en el 10% de los votos. Ciudadanos, por su parte, se acerca con 58 escaños a menos de un punto porcentual y 200.000 votos del Partido Popular, disputándole de esta manera el liderazgo de la derecha.

Los partidos nacionalistas han obtenido un incremento muy importante de sus resultados. Entre ellos destaca Esquerra Republicana de Catalunya, que ha pasado de 9 a 15 diputados. Por su parte, PNV consigue un diputado más y EH Bildu pasa de 2 a 4 diputados.

Por su parte, Unidas Podemos se queda en 42 diputados. Pablo Iglesias se encuentra lejos de los 71 escaños obtenidos en 2016, aunque será decisivo en la formación de Gobierno. La coalición morada ha sufrido la concentración del voto de la izquierda, que se ha movilizado ante la posibilidad de un Gobierno que, al modo del andaluz, tuviera el apoyo de Vox.

Pedro Sánchez consigue de esta manera convertir al PSOE, con diferencia, en el primer partido de España otra vez. Los socialistas casi duplican los escaños y votos obtenidos por el Partido Popular. Albert Rivera se ha convertido en el superviviente de la noche entre las filas de la derecha, ya que ha conseguido pasar de 32 a 57 diputados.

El líder socialista puede volver al palacio de La Moncloa para gobernar con una tranquilidad de la que no pudo disfrutar en la anterior legislatura, en la que llegó al poder con tan solo 85 diputados, tras una moción de censura que defenestró a Mariano Rajoy, que basaba su Gobierno en el poder que le daban 137 diputados.

«CON RIVERA, NO»

La remontada de Sánchez supone también el refuerzo de su liderazgo, algo por lo que pocos podrían apostar cuando tuvo que dimitir como secretario general de su partido hace dos años y medio. Ahora le queda conseguir los apoyos para formar Gobierno. En la calle Ferraz sus seguidores le gritaron «¡Con Rivera, no!» insistentemente. Sánchez les respondió que «nosotros lo que no vamos a hacer es poner cordones sanitarios» como puso Albert Rivera respecto al PSOE.

A pesar del valor de su vuelta al ganar las primarias en su partido, el resultado electoral de 2016 le colocaba en una posición muy frágil, al obtener su partido el peor resultado de su historia. Sánchez deja atrás aquellos momentos y puede presentar ahora unas credenciales sostenidas por siete millones de votos.

La renovación en las filas populares, encabezada por Pablo Casado, no ha conseguido hacer frente con solvencia al previsible mordisco que iba a sufrir por parte de Vox y por el crecimiento de Ciudadanos. El resultado electoral del PP se encuentra por debajo del que pronosticaban las encuestas, incluida la del CIS, que le daba entre 66 y 76 diputados. El resultado es el peor obtenido por esta formación en toda su historia. Casado mostró su deseo de que el PSOE no pacte con los independentistas para formar Gobierno. El líder del PP culpó al sistema electoral de buena parte de los malos resultados cosechados.

Ciudadanos consigue mejorar claramente sus resultados respecto a las elecciones de 2016 y por poco no consiguen rebasar al PP. Albert Rivera subrayó que su partido se ha convertido, no obstante, ya la segunda fuerza política en varias comunidades autónomas. El líder de Ciudadanos consideró una mala noticia el probable acuerdo político que lleve al Gobierno a Pedro Sánchez con el apoyo de Unidas Podemos y los independentistas.

Vox celebró su entrada en el Congreso como un triunfo. Santiago Abascal avisó en una alocución ante sus seguidores que no aceptarán una reforma constitucional que permita un referéndum. Pablo Iglesias consideró los resultados como “suficientes”, a pesar de perder 30 escaños, “para frenar a la derecha y extrema derecha” y formar un Gobierno de coalición, para lo que consideró a su formación “imprescindible”.

Una de las claves de la noche electoral ha sido el movimiento pendular del voto en Cataluña y Andalucía. En esta última comunidad, los votantes socialistas han dejado la abstención que permitió ganar a los partidos de derecha en las pasadas autonómicas. Medio millón de andaluces más han votado al PSOE en estas elecciones generales respecto a las andaluzas.

Otra de las trincheras más importantes de la batalla electoral se encontraba en Cataluña, donde ERC ha visto cómo sus votantes son ahora el 50% más que en 2016. ERC capitaliza así la reacción de los votantes catalanes al juicio del procés, que se ha seguido celebrando durante la campaña electoral. Ciudadanos, brillante ganador de las últimas autonómicas con 1,1 millones de votos, sólo ha conseguido 460.000 ahora en las generales en esta comunidad.

Cerca del 70% escrutado: el PP no remonta y el PSOE lucha por los 130 diputados

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El PSOE celebra la victoria con más de cuatro millones de votos. Parece asegurada su victoria, aunque ninguna de las encuestas le da la mayoría absoluta y necesitaría de pactos para gobernar. El PP se mantiene como segunda fuerza política con la mitad de los votos, pero un porcentaje que no llega al 20%, pero logra más diputados que la formación liderada por Pedro Sánchez.

Ciudadanos registra unos datos más positivos que en los anteriores comicios con un 15% en porcentaje de voto y más de dos millones de votos. Unidas Podemos se quedaría con 35 diputados, pero sobrepasa a duras penas los el millón y medio de votos. Por su parte, Vox irrumpe con fuerza en el Congreso con algo más de un millón y medio de votos y su representación en el hemiciclo es muy inestable.

En comparación con los resultados de 2016 sorprende la caída libre del Partido Popular y el aumento de número de diputados de los socialistas y Ciudadanos. Al igual que la formación de Casado, Unidas Podemos lograría menor representación que en las anteriores elecciones generales.

Los apoyos de las formaciones con menor número de diputados posibles son los apoyos necesarios para las primeras fuerzas políticas, sin ellas ningún partido conseguiría la mayoría necesaria para gobernar. Los partidos nacionalistas son clave para el futuro ejecutivo.

Unas elecciones inéditas que medirán la capacidad de resistencia del PP

Ni los gurús profesionales de los partidos se atreven a poner la mano en el fuego por sus pronósticos para esta noche. El eterno vaivén en que se ha convertido la política española desde la última mayoría del PP hacen prever unas elecciones inciertas, como no se recuerda en la Democracia española.

Quizás el quid de la cuestión vaya a ser la capacidad de resistencia del PP ante las adversidades. El inesperado desmoronamiento de la formación hasta ahora hegemónica en la derecha española es el factor diabólico que tiene desconcertado a todos los expertos demoscópicos.

Quizás todo comenzó con la pereza y desgana con la que el Ejecutivo de Mariano Rajoy afrontó la intempestiva moción de censura de Pedro Sánchez, que hace diez meses era un líder de la oposición que ni siquiera tenía escaño en el Congreso. El resto es todo conocido, y seguramente pasará como una moviola de pesadilla por la cabeza de los dirigentes del PP. Una derrota; la salida corriendo de Rajoy; unas primarias fratricidas; la irrupción de Vox, el desafecto en las encuestas…

El aparente y esperado –al menos vaticinado en las encuestas– resquebrajamiento de la potencia electoral del PP, infalible y creciente desde los tiempos de Fraga, ha provocado un terremoto en el mapa electoral. Un mapa con una incógnita que solo se despejará esta noche: hasta dónde llegará en realidad en fenómeno llamado Vox.

Si nos atenemos a los bloques, izquierda-derecha, realmente España está donde estaba: partida en dos. Hasta ahora solo quien conquistaba el centro del tablero conseguía las mayorías que han articulado el desarrollo político de España. Hasta ahora.

Pero esta vez parece que nadie está interesado en conquistar el centro. El partido que, al menos nominalmente, debería estar allí, Ciudadanos, ha parecido en esta extraña campaña electoral más interesado en marcarse como formación derechas. Seguramente porque los estrategas han identificado sangría de votos hacia Vox, en casi todas las formaciones políticas.

Vox se ha convertido en una marca de moda, incluso por encima de las aptitud o los aciertos y numerosos errores de sus líderes. Realmente parecía que daba igual lo que dijera Santiago Abascal, o Monasterio, o Espinosa de los Monteros, o el inefable Ortega Smith, que no había nada que erosionara el creciente fenómeno de masas. Ha sido algo así como el fenómeno pop de la derecha.

Las huestes de Santiago Abascal se han atrevido con los escenarios que más escalofrío dan a los grandes partidos: llenar “la cubierta” de Leganés; plazas de toros, auditorios en Galicia, Sevilla, la Ciudad de las Ciencias en Valencia… Vox ha sido esta campaña electoral una bola de nieve que no ha parado de crecer. Habrá que ver si este fenómeno pop se refleja en las urnas.

Porque medir a Vox ha sido el ‘Bosón de Higgs’ de los sociólogos que se dedican a las encuestas en España. Por un lado, la falta de recuerdo de voto de Vox, que era marginal hasta este mismo año, lo que dificulta los cálculos. Por otro, el miedo al terrible error que se cometió (y el primero el CIS) en las elecciones andaluzas, que menospreciaron su llegada al votante y fue algo así como no oír llegar a una estampida de bisontes. ¿Dónde se va a parar el conteo de diputados para Vox? Los prudentes lo han puesto en un arco que apenas supera los 20, algún gurú ha exhibido esta semana un pronóstico con 70 diputados, con victoria en Madrid.

Es obvio que la formación de derechas ha crecido a expensas del PP. Pero también de Ciudadanos, y parece bastante demostrado que en alguna medida a costa del Podemos e incluso del PSOE.

Los ideólogos del PP se encontraron con que, por primera vez, su masa electoral no hacía frontera con el PSOE. Una de las claves de la llegada al liderazgo de Pablo Casado, la capacidad de quitar le aire a Vox. Se trataba de un político con rasgos más conservadores que Soraya Sáenz de Santamaría, que representaba al templado y poco ideologizado “marianismo” de Rajoy. Lo que las bases del PP no querían tras la debacle de la moción de censura y las caídas electorales en las que se disolvió la mayoría mas amplia de la historia de la Democracia española, la que logró Rajoy en el ya lejano 2011.

El partido que en los años 2011-2015 reunió más poder en la historia de España ha ido recibiendo golpe tras golpe con cierto aire de sonado. El último, la humillante fuga del ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ninguneado hasta el extremo.

Casado parecía garantizar que se retendría mejor el voto ante el naciente ascendiente de Vox hacia el votante del PP. Pero estas elecciones parece que han pillado a Casado y su equipo un poco descolocados. Casi la única buena noticia de la campaña del PP ha sido el juego que ha dado una persona en cierto sentido extemporánea, Cayetana Álvarez de Toledo. La aristócrata ha sido duramente criticada, pero al menos ha parecido ser la única capaz de mover el árbol de la anodina indiferencia. La hiperactividad viajera de Pablo Casado no ha dado mucho sentido a la campaña del PP, que lo mismo se desayunaba con su líder vestido de pastor con un cordero, con una bata blanca o chutando un balón en la portada de Marca.

Mientras, las cosas pasaban a su alrededor.

Por ejemplo, la sobreactuada irrupción de Albert Rivera, que a base de gestos destemplados, se llevó la victoria en el primer debate. Por ejemplo, la tímida resurrección de otro peso pesado que parecía sonado, Pablo Iglesias. Pasaba que se estaba desarrollando una campaña de perfil bajo al gusto de Pedro Sánchez y su estratega, Iván Redondo.

El presidente del Gobierno quería una campaña que lo llevara en volandas, a lomos de las encuestas favorables, hasta el 28 de abril. Una victoria, dos pactos posibles, pim, pam, pum, cuatro años más en La Moncloa. Pero las cosas se le empezaron a torcer por una decisión de la Junta Electoral Central, que le arruinó su plan de debatir poco y con Santiago Abascal en plató.

Los debates se le dieron mal a Pedro Sánchez, del mismo modo que la acción de Gobierno consiguió metabolizarla muy bien a su favor. Su gesto desabrido, con cara de querer irse corriendo de allí lo colocaron en mala posición, seguramente más por la comunicación no verbal, que por lo verbal. Leer sus propias medidas y su programa en el debate fue un hito al que ni siquiera llegó Rajoy en sus momentos más perezosos.

Además, como le pasó al PP, hay una jugada sibilina de ajedrez que le puede salir muy mal. Desde el Gobierno y sus aliados mediáticos se decidió dar aire a Vox. Igual que desde el PP se decidió que Podemos iba a erosionar al PSOE. Pero estos experimentos en los que se crían tigres, se pueden descontrolar y el tigre luego no hay quien lo devuelva a la jaula.

El viejo tigre Iglesias ha tenido una legislatura muy erosionante, que se le ha hecho muy larga. La polémica por la mansión de Galapagar, los arreones de una complicada paternidad, las peleas cainitas e infinitas en su propio partido… Ninguno de los líderes que estaba en la foto de la jornada de reflexión de Iglesias en 2016 ha repetido este sábado. Ni Errejón, ni Bescansa, sobre todo. Ni Tania Sánchez, claro. Solo Monedero, una especie de excéntrico padre de la patria podemita, sigue, ya resignado a su papel de alegre comparsa sin peso en el partido. Sin embargo, el papel templado de Pablo Iglesias en los debates le han dado, según los conocedores de los track de los partidos, un pequeño balón de oxígeno.

Todos estos elementos se meterán este domingo en una coctelera en forma de urna. Quizás la peor pesadilla para los españoles es que, como pasó en 2015 y 2016, este galimatías no lleve a ningún lado y haya que repetir elecciones. Una pesadilla de una noche de abril, en la que los líderes dormirán abrazados a sus talismanes, en espera de que los españoles les crean capaces de pilotar el país en tiempos procelosos.

El plan de Javier Ortega Smith para convertirse en el nuevo alcalde de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid tendrá previsiblemente a cinco fuerzas con representación el 26-M. La Comunidad de Madrid a seis partidos. Y este hecho no es baladí para Vox, que no deja de crecer en la capital y sabe que tiene más posibilidades de tumbar a Carmena que al PP en la Asamblea. Por eso ha escogido a Javier Ortega Smith.

Ortega Smith, mano derecha de Santiago Abascal, será el número dos al Congreso y encabezará al partido verde en las elecciones municipales. Este exmilitar y abogado ha advertido que su partido no deja de crecer en la capital.

Vox sería tercera fuerza, según una encuesta publicada por Telemadrid, y pretende utilizar la falta de carisma de José Luis Martínez-Almeida y la crisis reputacional de Begoña Villacís para dar la sorpresa.

MADRID, OBJETIVO NÚMERO UNO PARA VOX

La izquierda no tiene buenas previsiones en la capital: Más Madrid podría no alcanzar los números de Ahora Madrid, el PSOE no parece remontar e Izquierda Unida ni siquiera podría alcanzar un concejal, hecho que favorecería al centro-derecha.

Ortega Smith tiene mejor prensa y discurso que Rocío Monasterio, según señalan fuentes cercanas a Vox. El exmilitar quiere aprovechar la crisis de Ciudadanos, después de la investigación de ABC sobre Begoña Villacís, y para ello ha agudizado su tono bronco.

El candidato no se corta: «Qué vamos a hacer con las subvenciones a las asociaciones de todos los colores, que podemos hacer una lista interminable: las islamistas, las feminazis, las pro-separatistas, las que viven del cuento, las que viven del cuento de una manera o de otra… Pues suprimirlas, simplemente, porque necesitamos ese dinero para lo importante».

El número dos de Vox afirma que a su partido le gusta «la caza. Ya está bien de ecologistas urbanitas que desde el salón de su casa tratan de prohibir esta fuente de riqueza fundamental para el medio rural. Y vamos a ir a los toros. Ya está bien de partidos y colectivos que pretenden poner a los animales por delante de las personas. Muchas personas en España viven de esto y hay que apoyarles».

ORTEGA SMITH QUIERE APROVECHAR LA CRISIS DE VILLACÍS

En Ciudadanos corrían buenos vientos para Begoña Villacís, que se situaba a la par con Manuela Carmena en las encuestas. Pero una información de ABC no le ha ayudado en nada: «Ocultó durante tres años la sociedad patrimonial y profesional que administraba junto a su marido, Iuriscontencia SL. Como concejal del Ayuntamiento de Madrid, electa en 2015, está obligada a declarar tanto sus bienes como sus actividades, entre ellas los cargos mercantiles, según establece el artículo 8.1 h) de la Ley de Transparencia y el 75.7 de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local (LBRL)».

El diario de Vocento aseguró que «Villacís, que fue administradora solidaria de la sociedad desde febrero de 2007 hasta marzo de 2018, no lo reflejó en sus declaraciones de 2015, 2016 y 2017, como se puede comprobar en el portal de transparencia municipal. No fue hasta el año pasado cuando reconoció que había sido administradora de la empresa e informó del cese».

Carlos Sánchez Mato, candidato por IU en Madrid, llevó el asunto a los tribunales tras constatar que existían «indicios para asegurar que Villacís incurrió en una falta de transparencia y ocultación de intereses al no declarar que era administradora solidaria de una sociedad y gabinete jurídico.

ROCÍO MONASTERIO, CANDIDATA A LA ASAMBLEA DE MADRID

Rocío Monasterio tiene un discurso propio «de la sección femenina de Falange», según apuntó hace unos días Rosa Belmonte en Es Radio. La candidata a la Asamblea afirma que «los partidos no han protegido a la familia, no se atreven a hablar de eso. Si no protegemos a la familia y la incentivamos, es normal que zonas del país tiendan a despoblarse».

Ortega Smith
La presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, en un acto de su partido.

La presidenta de Vox Madrid afirma que quiere «conseguir que nuestros políticos traigan recursos y ya basta de los gastos brutales que suponen las autonomías, que solo sirve para que los recursos en sanidad e infraestructuras o pensiones se quede en los políticos y no lleguen a generar un mayor bienestar en los españoles».

Tenemos que conseguir que se respeten nuestras tradiciones, que se deje de adoctrinar en los colegios en base a un ataque sistemático a nuestra cultura. Se están cometiendo constantes faltas de respeto a los valores en los que creemos. Que nos dejen en paz, que nos dejen salir en las procesiones, que no nos increpen por eso, que no ataquen nuestros valores cristianos«, aseguró.

Y añadió: «Es el momento de defender la nación española, que está siendo atacada y somos nosotros el partido que funciona como dique de contención. Sacamos a Susana Díaz de San Telmo y sacaremos a los socialistas y a los separatistas de la Moncloa».

Bulos, tránsfugas y cantantes se mezclan en internet antes de ir a votar

El interés de los internautas en la última semana de campaña electoral ha sido radicalmente diferente en cada partido. Destacan las búsquedas relacionadas con los últimos bulos, y las que se referían a la fuga de Ángel Garrido del PP a Ciudadanos.

Vox ha sido la estrella de las búsquedas en internet, a gran distancia del resto de los partidos. Estos ha tenido un comportamiento muy similar, pero Podemos se ha situado segundo después de Vox. El último lugar lo ocupó Ciudadanos.

No siempre ha sido así, ya que al comienzo de la semana era el PP el que, tras Vox, encabezaba el ranking de las búsquedas en internet, pero la movilización en campaña ha provocado el adelanto de Podemos.

La comunidad autónoma donde que más ha buscado a Vox en internet en este periodo ha sido Murcia, donde el 57% de las búsquedas de los principales partidos se las ha llevado Vox. En el lado contrario, Canarias es el lugar donde esta formación ha sido menos buscada, ya que ha alcanzado el 44% de las búsquedas. En cuanto al segundo clasificado, Podemos, los mejores registros los consigue en País Vasco y Canarias.

Un efecto curioso de las búsquedas ha sido que los dos picos más altos de interés para el conjunto de los partidos se han producido coincidiendo con los dos debates televisados donde, por cierto, Vox también se situó muy por delante, a pesar de no participar. Sin embargo, el momento álgido de las búsquedas ha estado en el día de fin de campaña.

Las búsquedas destacadas referidas a Vox en los últimos siete días se han centrado en las declaraciones del cantante Andrés Calamaro y la polémica sobre si apoya o no a Vox. El foco también ha estado puesto en el viral video del obrero que declara que votará al partido de Santiago Abascal. Por último, el público también buscó el último mitin de campaña del partido en la plaza de Colón de Madrid.

BÚSQUEDA DE BULOS

Alguno de los bulos de las últimas horas han centrado el interés en las búsquedas relacionadas con el PP, como el que contaba que habían despedido a un informático del Partido Popular por publicar un supuesto pacto entre PP, Ciudadanos y Vox para bajar las pensiones.

Si en el caso de Vox tuvo más éxito en internet lo que dijeron del partido personas que no eran sus dirigentes, en las búsquedas relacionadas con el PP se han referido a polémicas alrededor de declaraciones de sus dirigentes, como la de la candidata de este partido a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la que echaba de menos los atascos nocturnos en la capital. También causó impacto la noticia que señaló que los tesoreros del PP han advertido que el partido acabará en bancarrota si consigue menos de ochenta diputados.

Búsquedas más puramente políticas son las que se han producido en la última semana relacionadas con el PSOE. Ese ha sido el caso de las que indagaban sobre su cierre de campaña y lo que los socialistas han considerado un golpe bajo del presidente del PP, Pablo Casado, cuando sacó un recorte de prensa de los años 90 para señalar en uno de los debates televisados que el dirigente socialista vasco Jesús Eguiguren, había sido condenado por maltrato.

Los internautas también han prestado especial atención a las noticias y comentarios sobre los parecidos de la campaña de publicidad electoral del PSOE con la de Barack Obama, el expresidente de los Estados Unidos.

Esta relativa variedad en los intereses alrededor de los partidos en los últimos siete días se rompe con Ciudadanos. Las búsquedas relacionadas con el partido de Albert Rivera estuvieron absolutamente centradas en estos días en la fuga del expresidente de la Comunidad de Madrid y exdirigente del Partido Popular, Ángel Garrido, a Ciudadanos.

El interés relacionado con Podemos se han centrado tanto en un bulo como en el mitin de fin de campaña. Los internautas se apresuraron a buscar en la web información sobre la noticia de las presuntas papeletas falsas de Podemos, con las que se conseguiría restar votos a la formación de Pablo Iglesias.

Sin embargo, aunque se trata de papeletas de Huelva que contienen un error (ponen Unidos Podemos en lugar de Unidad Podemos), no serán nulas, según ha confirmado Podemos Andalucía, una vez que lo han consultado con la Junta electoral de zona.

Por último, otro bulo sobre una lista electoral en el municipio de Salt, en Girona, ha centrado el interés en las búsquedas. La lista, que contiene en su mayoría apellidos de origen extranjero, no pertenece a Podemos, como algunos han dicho, sino a otra formación llamada Unidos-Si.

Policías y notarios, los otros ‘protagonistas’ de las elecciones

Este domingo se celebrarán las elecciones más inciertas de la democracia, con la irrupción de nuevos partidos y con la incógnita de posibles alianzas para llegar al poder. Los focos estarán sobre los 36 millones de españoles que tienen la posibilidad de votar y sobre los partidos, resignados a aceptar el resultado electoral. Pero unos comicios como requieren de mucha atención y tanto policías como notarios serán requeridos este 28 de abril.

MÁS DE 90.000 POLICÍAS

Un total de 92.000 policías se encargarán de velar por la seguridad en estas elecciones, entre ellos 17.300 agentes de cuerpos policiales autonómicos y locales. La policía Nacional desplegará más de 29.000 efectivos y la Guardia Civil superará los 45.000, según fuentes del Ministerio Interior. Con este personal se espera proteger los más de 23.000 colegios electorales donde los españoles podrán ejercer su derecho a voto.

España se encuentra en el Nivel 4 (sobre 5) de Alerta Antiterrorista desde junio de 2015 por “altos niveles de riesgo de actuaciones terroristas”. Las medidas de vigilancia fueron reforzadas antes de Semana Santa y con motivo de los comicios así seguirá la situación hasta el próximo 29 de abril. El dispositivo se aplica sobre todo a espacios y medios de transportes, así como a lugares estratégicos imprescindibles para normal funcionamiento de la actividad ciudadana.

LOS NOTARIOS, DE GUARDIA

Hasta 3.000 notarios permanecerán de guardia el próximo 28 de abril, por si su actuación fuese requerida en algún momento del procedimiento electoral. Sus labores son prestadas de forma gratuita en su condición de fedatarios públicos. La labor principal de éstos será constatar la imposibilidad de un elector para tramitar en persona el voto por correspondencia, tanto la solicitud como la entrega de los sobre en la oficina de correos.

Y es que la ley electoral establece que por situación de enfermedad o incapacidad, algo que deberá acreditarse con una certificación médica, la petición podrá ser efectuada en nombre del elector por otra persona autorizada notarial o consularmente. En situaciones de este tipo los notarios están obligados a desplazarse al domicilio del solicitante para comprobar su incapacidad. Después deben expedir el poder notarial con el que el elector delega en otra persona para hacer esas gestiones ante Correos.

La presencia de los notarios también se requiere para dar fe de ciertas situaciones que puedan producirse a lo largo de la jornada electoral. Por tanto, deben permanecer de guardia desde las ocho de la mañana, una hora antes del proceso, hasta las nueve de la noche, una hora más tarde del cierre. Más allá de las mesas electorales, de los ciudadanos y de los políticos, policías y notarios velarán porque no suceda nada fuera de lo normal en las elecciones más inciertas de España.

Rivera denuncia el ataque de los «totalitarios» a la sede de Ciudadanos

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La sede de Ciudadanos en Galicia, ubicada en la Avenida Ferrol (Santiago de Compostela), ha amanecido este sábado con cristales rotos y con pintadas que dicen lo siguiente: “Fascistas fora de Galiza. Independencia” (Fascistas, fuera de Galicia. Independencia). Un acto vandálico en plena jornada de reflexión que ha provocado la denuncia por parte de la formación naranja.

El secretario de organización de Ciudadanos en Galicia, Laureano Bermejo, ha lamentado los daños y ha asegurado que es “una tena tener que asistir de nuevo a un hecho así”, como recoge el diario El Español. El político cree que es un hecho que “demuestra la falta de respeto y sentido de la democracia que tienen algunos”.

CIUDADANOS, VÍCTIMA DE VARIOS ATAQUES

No es la primera vez que sucede. Ciudadanos ha sufrido diversos ataques, sobre todo en Cataluña, por parte de los independentistas. “Estas cosas están ocurriendo estos días en varios puntos de España y en diferentes sedes del partido. Para ellos tenemos un mensaje, no nos callarán”, ha declarado el máximo responsable de la formación naranja en Galicia.

Laureano cree que actos vandálicos como esto lo único que hacen es incitarles a seguir con su trabajo como han hecho hasta la fecha. “Lo que tenemos que hacer es trabajar con más fuerza y unidos para que este tipo de ataques no sucedan”, ha señalado. Cabe recordar que el partido de Rivera ha basado gran parte de su campaña, como PP y Vox, en la unidad de España.

Esa es la línea de Ciudadanos, un partido que surgió en Cataluña precisamente para acabar con esta brecha que tratan de sembrar los separatistas. “Trabajaremos con más ganas y siempre en favor de los derechos e intereses de todos los ciudadanos. Estamos más que nunca en un momento de unión y esto, es un ataque de solo unos pocos a la democracia”, ha concluido.

RIVERA DENUNCIA EL ATAQUE POR REDES SOCIALES

El líder de la formación naranja, Albert Rivera, también ha querido pronunciar unas palabras al respecto. El candidato a la presidencia del gobierno ha utilizado las redes sociales, donde su último tuit hacía referencia a los comicios del domingo, para denunciar los hechos. “Los totalitarios no descansan en su acoso a los demócratas ni en la jornada de reflexión”, ha comentado.

Así ha actuado el odio nacionalista esta madrugada contra nuestra sede de Santiago”, ha señalado Rivera, que ha adjuntado unas fotos de lo sucedido. En última instancia ha querido mandar todo su “apoyo” a sus compañeros de partido.

El PSOE se embolsará más de 10 millones de euros gracias a las elecciones

La campaña electoral concluyó el viernes. La suerte está echada y los principales partidos políticos deberán aguardar a los comicios del domingo para conocer qué futuro les han deparado los ciudadanos. Después será el turno de las celebraciones, o decepciones, y de los futuribles pactos para llegar a la Moncloa. Pero más allá del poder hay un objetivo común para los políticos: el dinero. Las elecciones servirán para llenar las arcas de los partidos. El PSOE, al que todas las encuestas colocan como el gran favorito, aspira a embolsarse una buena cantidad.

Más de 20.000 euros por escaño

Las de este 28 de abril son las elecciones más inciertas de los últimos tiempos. La irrupción de los nuevos partidos ha propiciado una división del voto inédita hasta el momento. Sobre todo en la derecha, donde con Ciudadanos, PP y Vox las alternativas son varias. Sin embargo, todas las encuestas coinciden en algo: el PSOE saldrá victorioso, con alrededor de 130 escaños, según la fuente a consultar.

Esos escaños podrían ser suficientes para conformar gobierno con Unidas Podemos y el PNV, o incluso con los independentistas. Eso es una incógnita que se resolverá en la noche del domingo. Lo que ya es seguro es que el PSOE se embolsará más de diez millones de euros tras los comicios gracias al apoyo mayoritario que va a recibir por parte de los españoles.

Las encuestas otorgan al PSOE una media de 130 escaños. Actualmente el Estado proporciona una subvención con 21.167,64 por cada escaño conseguido en el Congreso, según informó el Ministerio de Hacienda tras convocarse las elecciones. Exactamente la misma suma que en 2016 y 2008, aunque casi 500 euros menos de lo que se abonó a los partidos en los comicios del 2011.

81 céntimos por voto

Por si fuese poco, actualmente también se premia con 81 céntimos cada uno de los votos obtenidos en la candidatura al Congreso, siempre y cuando uno de sus miembros sea elegido diputado, exigencia que en el PSOE será difícil que no se cumpla. La suma de estas cantidades, teniendo en cuenta que la participación estimada es de en torno a un 70% y que son 36 millones los españoles que se encuentran en el censo, superaría los ocho millones de euros.

A estas cantidades habría que sumar lo que el Estado aporta por el Senado. Cada escaño se paga igual que en el Congreso, con alrededor de 21.000 euros. Y por voto, 0,21 céntimos. Suficiente para que el PSOE rebase con creces los diez millones de euros en estas elecciones. Un motivo más que suficiente para estar satisfecho, más allá del futuro gobierno que Pedro Sánchez consiga, o no, conformar.

El Tribunal de Cuentas, pendiente

Para afrontar la campaña electoral los partidos han solicitado ya un 30% de anticipo. Las subvenciones citadas no se abonarán completamente hasta que el Tribunal de Cuentas certifique que los gastos electorales no han sido indebidos y no han sobrepasado el límite. Este límite estaba fijado en función del número de circunscripciones donde se hayan presentado, con una cifra de 0,37 euros por el número de habitantes correspondiente a las poblaciones de derecho de las circunscripciones donde presente sus candidaturas el partido. Será en el mes de agosto cuando las distintas formaciones envíen sus cuentas. El Tribunal las revisará y presentará un informe de fiscalización donde se dé el visto bueno a las subvenciones o, en caso de ser necesario, aplicará una retención.