En la primavera se pueden desencadenar los síntomas de una alergia debido a que las flores y los árboles florecen y comienzan a desprender polen. Esto se produce cuando las inofensivas proteínas solubles en agua liberadas por el polen ingresan en las membranas mucosas de los ojos, la nariz y la boca.
La alergia al polen, también conocida como polinosis, afecta a cerca de 8 millones de españoles, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Crónica (SEAIC), y se da con mayor frecuencia en ambientes urbanos que rurales, ya que la contaminación atmosférica favorece su efecto.
6Erupción cutánea (dermatitis atópica)
Con la primavera tu piel tiende a secarse mucho y a picar, provocando una erupción cutánea llamada dermatitis atópica. Esta puede desencadenarse cuando un alérgeno causa inflamación e irritación en la piel. En muchos casos suele producirse una dermatitis de contacto alérgica, por ejemplo, al pasar con las piernas o los brazos descubiertos por el campo o tumbarse al césped.

