La operación, que ha contado con la colaboración de EUROPOL y Homeland Security Investigations, ha culminado con la detención de 77 personas en diferentes provincias españolas e italianas. Se estima que la organización ha operado durante varios años, facilitando el ingreso irregular de ciudadanos de origen indio, pakistaní y boliviano a Estados Unidos y Canadá.
Este operativo ha sido llevado a cabo por agentes de la Policía Nacional, quienes han desarrollado una labor de investigación exhaustiva durante meses para desarticular esta red criminal. La organización contaba con una estructura compleja que operaba en distintos países, utilizando diversas estrategias para lograr su objetivo.
Favoreciendo la inmigración ilegal: la estrategia de la organización
La organización se dedicaba a facilitar el ingreso irregular de migrantes a través de diversas rutas, utilizando documentos falsos y métodos de ocultamiento. Los ciudadanos de origen indio y pakistaní eran captados en su país de origen y trasladados a Libia, donde eran embarcados en pateras con destino a la isla italiana de Lampedusa.
Posteriormente, la organización se encargaba de alojarlos en Turín, Italia, hasta su traslado aéreo a Zaragoza o Barcelona, España. Para ello, se les proporcionaban pasaportes falsos o de terceras personas mediante el método ‘lookalike’, utilizando identidades de personas con las que se guardaba parecido físico.
En España, las agencias de viajes regentadas por los cabecillas de la organización facilitaban a los migrantes todo lo necesario para continuar su viaje a México, donde eran captados por las mafias que operan en la frontera con Estados Unidos, conocidas como «coyotes», para finalmente ingresar en territorio norteamericano.
La red de colaboración internacional: una estructura compleja
La organización contaba con colaboradores en Libia, Bolivia, México, Turquía y Egipto, quienes desempeñaban roles específicos dentro de la red. En el caso de los ciudadanos de origen boliviano, la organización operaba con una estructura piramidal que incluía captadores y agencias de viaje en Bolivia, quienes en colaboración con agencias en España, organizaban el viaje de los migrantes hasta Estambul (Turquía) o El Cairo (Egipto).
En estos países, los migrantes eran alojados en hoteles hasta que la organización les hacía llegar pasaportes españoles de ciudadanos nacionalizados de origen boliviano que cooperaban con la organización. Con estos pasaportes, los migrantes viajaban a Madrid o Barcelona pasando el control fronterizo haciéndose pasar por sus verdaderos titulares.
La investigación sigue abierta, y se espera que las autoridades continúen trabajando para desmantelar completamente la organización y detener a todos los involucrados. La colaboración con EUROPOL y Homeland Security Investigations ha sido crucial para el éxito de la operación.
El éxito de este operativo demuestra la importancia de la cooperación internacional para combatir el tráfico ilegal de migrantes, una actividad que afecta a la seguridad y la estabilidad de los países. El Ministerio del Interior ha destacado el papel del Punto Atenas, una unidad especializada en la detección de documentos falsos, que ha sido fundamental para el éxito de la investigación.
