Salsa César en 3 minutos: la receta que necesitas con el toque eficiente de Thermomix

La salsa César es uno de los aderezos más populares y apreciados en el mundo de la gastronomía. Con un sabor intenso y una textura cremosa, se ha convertido en el acompañamiento estrella de la clásica ensalada César, además de otros platos. Lo que muchos no saben es que su creación es atribuida a un chef de origen italiano, César Cardini, quien inventó esta icónica salsa en su restaurante en Tijuana, México, en la década de 1920.

Preparar una salsa César en casa puede parecer un desafío, sobre todo si se busca lograr el equilibrio perfecto entre la cremosidad de las yemas de huevo, el toque salado de las anchoas y la acidez del limón. Sin embargo, gracias a la tecnología de la Thermomix, este proceso se simplifica de manera asombrosa, permitiendo que cualquier persona pueda obtener una salsa César casera, llena de sabor y lista en solo diez minutos.

Ingredientes frescos para una salsa César auténtica

Ingredientes frescos para una salsa César auténtica

La clave de una buena salsa César está en la frescura y calidad de sus ingredientes. Para prepararla en la Thermomix, se recomienda utilizar 200 g de aceite de girasol o de oliva virgen extra, según el gusto personal. A esto se le añade 60 g de queso parmesano en trozos, dos yemas de huevo, dos dientes de ajo, y tres filetes de anchoa en aceite, ingredientes que son esenciales para el característico sabor de la salsa.

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Además, el toque de acidez se obtiene con 20 g de zumo de limón fresco, mientras que la mostaza de Dijon, en una cantidad de 15 g, aporta una suave nota picante. Para realzar los sabores, se incluyen ½ cucharadita de salsa inglesa o Worcestershire, un pellizco de sal y otro de pimienta molida. Por último, 20 g de agua ayudan a ajustar la textura final de la salsa César, haciendo que sea lo suficientemente cremosa sin perder ligereza.

Preparación sencilla con Thermomix

Preparación sencilla con Thermomix

La preparación de la salsa César en Thermomix es un proceso muy sencillo, que ahorra tiempo y garantiza un resultado homogéneo. El primer paso consiste en rallar el queso parmesano en el vaso, a una velocidad de 10 durante 10 segundos. Una vez rallado, se retira y se reserva. En el mismo vaso se añaden las yemas de huevo, los dientes de ajo, las anchoas, el zumo de limón, la mostaza, la salsa inglesa, la sal y la pimienta, que se trituran a velocidad 7 por 10 segundos, logrando una mezcla suave.

Posteriormente, se programa la máquina a velocidad 5 durante un minuto y medio, mientras se va añadiendo el aceite reservado a través de la tapa, logrando una emulsión perfecta. Finalmente, se incorpora el parmesano rallado y el agua, y se mezcla durante 15 segundos a velocidad 5, lo que asegura que la salsa César tenga la consistencia y el sabor ideales. El resultado es una salsa César casera, fresca y cremosa, que se puede utilizar de inmediato o guardar en un recipiente hermético en la nevera por unos días.