Recuperan 150.000 euros de una estafa amorosa en Madrid

La víctima transfirió 162.000 euros a quien creyó su pareja durante casi dos años. La rapidez de la denuncia ha permitido recuperar el 92% del dinero, una cifra excepcional en este tipo de fraude digital.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los usuarios madrileños de aplicaciones de citas y plataformas de mensajería, especialmente personas mayores de 50 años, que son el perfil más recurrente en este tipo de fraude.
  • ¿Cuándo ocurre? La Guardia Civil ha confirmado esta semana la recuperación de 150.000 euros de los 162.000 que una vecina de Madrid transfirió a un estafador entre 2024 y comienzos de 2026.
  • ¿Qué cambia hoy? El bloqueo de cuentas en tiempo récord abre la puerta a recuperar más dinero en este tipo de estafas si la denuncia llega rápido y antes de que los fondos salten a terceros países.

La Guardia Civil ha logrado bloquear y recuperar 150.000 euros de una estafa amorosa en Madrid que arrancó en una aplicación de citas y se prolongó casi dos años. La víctima, una mujer residente en la región, llegó a transferir 162.000 euros a quien creía su pareja.

El caso, que ahora trasciende, se inscribe en el romance scam, una modalidad de fraude que en Madrid ha pasado de ser anecdótica a copar varias decenas de denuncias al mes en los juzgados de instrucción. La cuantía recuperada es excepcional: en este tipo de operaciones, lo habitual es no rescatar nada.

Cómo se construyó el engaño durante casi dos años

Según la información facilitada por la Guardia Civil y recogida por varios medios madrileños, la víctima conoció al supuesto estafador en una app de citas a comienzos de 2024. La relación se trasladó pronto a WhatsApp, donde el contacto se hizo diario, sin nunca cruzarse en persona.

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El patrón es de manual. El estafador construyó una identidad falsa de profesional desplazado en el extranjero, con fotografías robadas y una narrativa coherente sostenida durante meses. La petición de dinero llegó cuando la confianza ya estaba consolidada: una urgencia médica, después un problema con una transferencia internacional bloqueada, más tarde una inversión que, según prometía, devolvería el dinero multiplicado.

Las transferencias se hicieron en goteo. Pequeñas al principio, mayores después. Hasta sumar 162.000 euros en algo más de veinte meses. La denuncia se interpuso a comienzos de 2026, cuando la víctima percibió incoherencias en las nuevas peticiones de fondos. Ahí arrancó la operación.

Por qué se han recuperado 150.000 euros y rara vez ocurre

El equipo de delitos telemáticos de la Guardia Civil rastreó las cuentas receptoras y consiguió bloquear el dinero antes de que se convirtiera en criptoactivos o saltara a entidades fuera del espacio europeo. El 92% del dinero estafado ha vuelto a la víctima, una cifra que en este tipo de fraude resulta atípica.

La explicación está en la velocidad. Cuando la denuncia llega en cuestión de días y los fondos siguen en cuentas españolas o europeas, la cooperación bancaria permite congelarlos. Si pasan semanas, el dinero suele estar ya troceado en monederos de criptomonedas o en jurisdicciones opacas. La calle dice otra cosa, pero el dato es ese.

Cabe recordar que en 2022 la Guardia Civil alertó del repunte de estos fraudes con la campaña que difundió en redes oficiales. Desde entonces, el número de denuncias por estafa sentimental en la Comunidad de Madrid no ha dejado de crecer, según los datos que la propia institución traslada a la Comunidad de Madrid en los informes periódicos de seguridad.

Recuperar el 92% del dinero en una estafa amorosa es la excepción, no la regla. La diferencia la marcan los días que tarda la víctima en denunciar.

El patrón madrileño y lo que conviene saber antes del próximo caso

En esta redacción seguimos de cerca la evolución de las estafas digitales en la región y observamos un patrón que se repite. La víctima tipo en Madrid es mujer, mayor de 50 años, con cierto nivel de ahorro y, con frecuencia, en situación de viudedad o separación reciente. El estafador, casi siempre operando desde el extranjero, dedica meses a construir el vínculo antes de pedir un solo euro.

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El precedente más cercano lo dejó la Operación Trustycure, en la que la Policía Nacional desarticuló en 2023 una red que había estafado más de 600.000 euros a víctimas en varias provincias, entre ellas Madrid. Allí también el porcentaje recuperado fue marginal. La diferencia con el caso actual es operativa: aquí, la víctima denunció con el dinero todavía localizable y la Guardia Civil pudo trabajar contra reloj.

Conviene matizar la lectura. La recuperación es una buena noticia, pero no debe confundir al lector. La inmensa mayoría de víctimas de estafa amorosa en Madrid no ven volver ni un euro, según las estimaciones que los propios cuerpos policiales manejan en sus informes internos. La pieza de aquí es excepcional precisamente porque combina denuncia rápida, fondos en cuentas trazables y cooperación bancaria fluida.

El siguiente paso, según fuentes consultadas, será la identificación del responsable, que la investigación sitúa fuera de España. La causa permanece abierta en un juzgado de instrucción de Madrid, pendiente de la cooperación judicial internacional. Así, sin adornos.