Así liderará la española GMV la planificación de las nuevas misiones del Copernicus

La ESA adjudica a GMV la planificación de las misiones de expansión de Copernicus, reforzando su liderazgo estratégico en observación terrestre y lucha contra el cambio climático

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado un paso decisivo en la evolución de su infraestructura de observación terrestre al confiar a la multinacional tecnológica española GMV el desarrollo operacional de las funciones de planificación de misión para las nuevas misiones de expansión del programa Copernicus.

Este contrato, anunciado el 30 de abril de 2026 en Madrid, sitúa a la compañía en una posición estratégica dentro de la próxima generación de servicios espaciales europeos, consolidando su papel fundamental en el seguimiento del cambio climático y la gestión global del territorio.

El programa Copernicus representa actualmente el principal sistema europeo de monitorización planetaria, y su éxito depende de la capacidad de sus satélites para capturar datos precisos de forma continua. Las misiones de observación adquieren diariamente volúmenes masivos de imágenes que resultan esenciales para analizar fenómenos críticos como la evolución del hielo marino, el estado de la vegetación, la monitorización de desastres naturales, el apoyo directo a la agricultura y la planificación urbana sostenible.

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En este complejo ecosistema, las funciones de planificación de misión (MPF) actúan como el cerebro operativo que determina qué datos deben adquirirse, en qué momento exacto y cómo deben descargarse a las estaciones terrestres para maximizar la eficiencia de los recursos disponibles.

La elección de GMV para liderar esta tarea no es casual, sino que responde a una trayectoria de excelencia técnica en el sector aeroespacial. La compañía ya cuenta con una experiencia sumamente sólida en el programa, habiendo desarrollado, operado y mantenido con éxito los sistemas de planificación de misiones emblemáticas como Sentinel-1, Sentinel-2, Sentinel-3, Sentinel-6 y CO2M.

Esta veteranía permite a la empresa cubrir todo el ciclo de vida de los sistemas espaciales, garantizando que los objetivos científicos y operacionales de la ESA se cumplan con la mayor precisión posible.

Innovación y tecnología en la gestión de recursos satelitales

El nuevo contrato establece que GMV liderará específicamente el desarrollo y mantenimiento de las funciones de planificación para dos misiones clave: CRISTAL y ROSE-L. Para la ejecución de estos trabajos, la multinacional contará con la colaboración de Alia Space Systems como subcontratista.

No obstante, la responsabilidad de la tecnológica española va mucho más allá de estos dos proyectos, ya que desempeñará un papel central en la definición, coordinación y supervisión de las funciones de planificación para el resto de las nuevas misiones que integran la expansión del programa.

La ESA adjudica a GMV la planificación de las misiones de expansión de Copernicus, reforzando su liderazgo estratégico en observación terrestre y lucha contra el cambio climático (Fuente: GMV)
La ESA adjudica a GMV la planificación de las misiones de expansión de Copernicus, reforzando su liderazgo estratégico en observación terrestre y lucha contra el cambio climático (Fuente: GMV)

Uno de los pilares tecnológicos de esta colaboración es el Sentinels Mission Planning Framework (SMPF), una plataforma de planificación genérica y común que ha sido desarrollada conjuntamente por GMV y Alia Space Systems. El SMPF se ha convertido en un componente estratégico de alto valor para la Agencia Espacial Europea, ya que permite unificar y optimizar la operativa tanto de las misiones que ya están en órbita como de las que se lanzarán en el futuro.

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Este enfoque estandarizado no solo mejora la eficiencia global del sistema, sino que facilita enormemente la evolución futura de Copernicus, permitiendo que la infraestructura espacial se adapte con agilidad a nuevos requisitos técnicos y necesidades científicas emergentes.

La complejidad intrínseca de gestionar una constelación de satélites exige sistemas que sean, a la vez, avanzados y robustos. Según ha explicado Laura Fernández Pérez, jefa de Sección de la División de Sistemas de Planificación de Misión de GMV, la coordinación de actividades como maniobras orbitales, adquisiciones de imágenes y descargas de datos debe sortear múltiples restricciones operativas y temporales.

La capacidad de GMV para integrar estas variables en sistemas automatizados es lo que garantiza la continuidad de la información recolectada, algo vital para los organismos internacionales que dependen de estos datos para la toma de decisiones ambientales y de seguridad.

Un horizonte de liderazgo espacial para los próximos 15 años

La firma de este acuerdo no solo tiene una relevancia técnica inmediata, sino que proyecta la influencia de la tecnología española en el espacio a largo plazo. Juan A. Tejo, jefe de la División de Sistemas de Planificación de Misión de la compañía, ha destacado que la ESA ha confiado a la empresa la responsabilidad de todas las futuras misiones durante los próximos 15 años.

Este compromiso temporal supone un respaldo institucional sin precedentes que reconoce el alto nivel de calidad de los sistemas entregados hasta la fecha y asegura que la multinacional sea el referente indiscutible en sistemas de planificación dentro de la iniciativa de observación de la Tierra de la Comisión Europea.

Desde su fundación en 1984 como un grupo tecnológico de capital privado, GMV ha mantenido una estrategia de crecimiento basada en la innovación constante. Esta filosofía se traduce en una inversión recurrente de más del 10 % de sus beneficios en actividades de I+D propia, lo que le ha permitido alcanzar el nivel 5 de CMMI, el estándar internacional más prestigioso para la mejora de procesos organizativos. Con una facturación provisional que alcanzó los 530 millones de euros en 2025 y una plantilla superior a los 4.000 profesionales, la empresa ha logrado que el 75 % de su negocio provenga de proyectos internacionales repartidos por los cinco continentes.

Más allá de su papel en Copernicus, la compañía ostenta una posición de liderazgo global en diversos sectores estratégicos. Actualmente, es el principal proveedor independiente de sistemas de control en tierra para operadores de satélites de comunicaciones comerciales y un referente mundial en el segmento terrestre de los sistemas de navegación por satélite como Galileo, EGNOS y SouthPAN.

Su diversificación abarca también la defensa, donde actúa como el principal proveedor de sistemas de mando y control del Ejército de España, así como la ciberseguridad, la inteligencia artificial y los sistemas inteligentes de transporte. Este nuevo contrato con la ESA refuerza un ecosistema de innovación que sitúa a la industria española en la vanguardia de la exploración y monitorización del espacio exterior.