Renfe recupera el Tren de los Molinos desde Madrid el 9 de mayo

La operación turística de Renfe vuelve a Chamartín tras varias temporadas irregulares y refuerza la oferta de escapadas de un día sin coche desde Madrid. Incluye visita guiada a los molinos, pósito y bodega-cueva, con animación cervantina a bordo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los madrileños que busquen una escapada de un día con niños o en grupo, especialmente desde Chamartín y con destino al corazón manchego.
  • ¿Cuándo ocurre? El sábado 9 de mayo de 2026 sale el primer tren de la temporada, con regreso esa misma tarde a Madrid.
  • ¿Qué cambia hoy? Renfe reabre las reservas del Tren de los Molinos, una alternativa turística sin coger el coche y con animación a bordo incluida.

El Tren de los Molinos vuelve a salir desde Madrid el 9 de mayo rumbo a Campo de Criptana, en la primera circulación de una temporada que Renfe ha pactado con el Ayuntamiento manchego y que recupera uno de los trayectos turísticos con mejor ocupación de los últimos años.

La salida está prevista desde la estación de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor, con regreso por la tarde para permitir un día completo en destino. Es la fórmula clásica del producto: ida temprana, jornada de visitas guiadas y vuelta sin pisar la A-4 ni preocuparse por el aparcamiento.

Qué incluye el billete y por qué interesa al viajero madrileño

El paquete incorpora el viaje en tren, la visita guiada a los molinos de viento que inspiraron a Cervantes, la entrada al pósito y a una bodega-cueva, además de animación cervantina a bordo durante el trayecto. La propuesta apunta sobre todo a familias con niños y a viajeros sénior, dos perfiles muy presentes en este tipo de circulaciones de fin de semana.

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Según la información facilitada por Renfe y el Ayuntamiento de Campo de Criptana, las plazas se comercializan a través del canal habitual de la operadora y de la oficina de turismo del municipio. Los precios tipo de campañas anteriores se han movido en la franja de los 35 a 45 euros para adultos, con descuentos para menores. Conviene confirmar tarifas al reservar.

La keyword aquí es la palabra alternativa. Para una familia de Madrid, ir y volver en coche un sábado a la Mancha implica unos 350 kilómetros, peajes opcionales y al menos cuatro horas de conducción. El tren turístico cambia esa lógica: convierte el desplazamiento en parte del plan, no en un peaje.

Lo que la operación dice del turismo de cercanía desde Madrid

El Tren de los Molinos no es una novedad. Llevaba circulando varias temporadas con altibajos y interrupciones, y su recuperación encaja en la política de trenes turísticos de Renfe que en los últimos años ha reactivado el Tren de Felipe II a El Escorial, el Tren de Cervantes a Alcalá de Henares y el Tren de la Fresa a Aranjuez. ¿Por qué ahora? Porque la demanda de planes de un día sin coche desde Madrid está en máximos desde 2019, según los registros del propio operador.

De hecho, los datos del Consorcio Regional de Transportes muestran un crecimiento sostenido de la movilidad ferroviaria de fin de semana en los últimos dos ejercicios. La operación con Campo de Criptana, además, no es estrictamente Cercanías ni Alta Velocidad: se enmarca en el formato de charter turístico con regional convencional, una categoría que la operadora pública ha reforzado.

Convertir un viaje de 350 kilómetros en una experiencia de un día sin coche es justo el tipo de oferta que Madrid necesita multiplicar si quiere descongestionar la A-4 los fines de semana.

Hay un matiz que conviene señalar. La oferta es estacional y depende de acuerdos anuales entre Renfe y los ayuntamientos receptores. Cuando alguno de los dos pies cojea, el tren desaparece del calendario sin previo aviso, como ya ocurrió en otras campañas. La continuidad no está garantizada más allá de la temporada en curso.

Precedentes manchegos y comparativa con el Tren de la Fresa

El precedente más útil es el Tren de la Fresa a Aranjuez. Se mantiene desde hace décadas, ha sobrevivido a varias crisis y se ha consolidado como producto de marca propia de la Comunidad. El Tren de los Molinos, en cambio, depende de un acuerdo más frágil con un municipio que está fuera del territorio madrileño, lo que añade una capa adicional de incertidumbre. Lo observamos: los productos turísticos ferroviarios funcionan cuando hay continuidad de calendario, no cuando se anuncian temporada a temporada.

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Comparado con Barcelona, que ha articulado su red de trenes turísticos a través de la Generalitat y FGC con un calendario plurianual, Madrid sigue dependiendo de Renfe y de la voluntad del consistorio de turno. El modelo madrileño es más reactivo y menos planificado. Funciona, pero podría funcionar mejor si la Comunidad asumiera un papel más activo en la coordinación con destinos limítrofes.

El próximo hito es la propia salida del 9 de mayo. Si la ocupación responde, es razonable esperar circulaciones adicionales en mayo y junio, y un posible regreso en otoño. Si no, el tren volverá al cajón. Así, sin adornos.

Para reservar y consultar disponibilidad, los canales habituales son la web de Renfe y la oficina municipal de turismo de Campo de Criptana. Conviene anticiparse: en campañas anteriores, las primeras salidas se agotaron en los días previos.