EMVS finaliza 96 viviendas de alquiler asequible en El Cañaveral, Vicálvaro

La Empresa Municipal de la Vivienda ha terminado 96 pisos en uno de los barrios de mayor expansión del sureste madrileño. El alquiler asequible llega a Vicálvaro mientras la lista de espera supera los 35.000 solicitantes en la capital.

El nuevo impulso público en un barrio que no para de crecer

El Cañaveral es uno de esos barrios de Madrid en los que las grúas forman parte del paisaje. Miles de viviendas se han entregado en la última década, pero el acceso a un alquiler que no ahogue la cuenta corriente sigue siendo un quebradero de cabeza. La Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS) acaba de finalizar 96 nuevas viviendas destinadas a alquiler asequible, reforzando la presencia pública en el distrito de Vicálvaro.

No es una promoción cualquiera. Con esta entrega, la EMVS supera las 300 viviendas públicas en este desarrollo urbanístico, según datos del Ayuntamiento de Madrid recogidos en su portal de transparencia. El objetivo, insisten desde la empresa municipal, es que los vecinos de rentas medias y bajas puedan quedarse en el barrio.

Las viviendas se acogen al régimen de alquiler asequible, con rentas que no superan el 30% de los ingresos de la unidad familiar. Un respiro en una zona donde el precio del alquiler libre ha subido un 12% interanual, de acuerdo con los últimos datos del Observatorio Municipal de la Vivienda.

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Lo que la EMVS ha construido (y lo que todavía no cuenta)

Las 96 viviendas se distribuyen en portales con ascensor, garaje y trastero, con una superficie media de 85 metros cuadrados. La tipología va de dos a cuatro dormitorios, pensada para familias con hijos que, de otro modo, tendrían que mudarse a municipios del extrarradio.

Sin embargo, el calendario de adjudicación sigue siendo una incógnita. La EMVS no ha concretado la fecha exacta en la que los demandantes de vivienda podrán optar a estos pisos. Un silencio que los colectivos vecinales ya han criticado en ocasiones anteriores, tras la entrega de otras promociones en Puente de Vallecas y Carabanchel.

El proceso habitual implica una publicación en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid (BOAM) y una convocatoria que tarda, de media, entre tres y seis meses desde que la obra está terminada. Mientras tanto, las viviendas permanecen vacías y el sorteo se espera.

La carrera entre la demanda de alquiler asequible y la construcción pública

En Madrid capital hay más de 35.000 solicitantes registrados en el fichero de demandantes de vivienda protegida. La oferta pública, sumando todas las administraciones, no llega a cubrir ni el 10% de esa bolsa cada año. En El Cañaveral, donde la población ha pasado de 2.000 a más de 14.000 vecinos en solo ocho años, la presión es aún más intensa.

Fuentes municipales consultadas por Merca2.es reconocen que “la velocidad de construcción no se corresponde con la necesidad real”, aunque insisten en que estas 96 viviendas son un paso relevante. Eso sí, el Plan Vive de la Comunidad de Madrid, que también incluye suelos en Vicálvaro, duplica las cifras de la EMVS, pero con otra fórmula: alquiler en colaboración público-privada. Dos modelos que compiten y se complementan a la vez.

Comparar con lo que ocurre en otras ciudades ayuda a poner las cifras en contexto. Barcelona está a punto de poner en régimen de alquiler asequible 1.200 viviendas en el mismo trimestre, aunque con un precio medio por metro cuadrado que duplica al de El Cañaveral. La diferencia entre ambas ciudades la marca el precio del suelo, pero también la voluntad de acelerar la adjudicación.

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El precedente que Madrid no quiere repetir

Conviene recordar lo sucedido con la promoción de 72 viviendas en la calle Sierra Toledana, en Puente de Vallecas, terminadas en 2024 pero que tardaron casi un año en asignarse. El Ayuntamiento prometió entonces agilizar los trámites. Hoy, en Vicálvaro, las llaves están listas, pero nadie pone fecha a la entrega.

El bloque de viviendas de El Cañaveral se suma al plan municipal de 2.200 viviendas previstas hasta 2028. De momento, la EMVS ha entregado 400 en lo que va de 2026. El ritmo, a ojos de nuestro análisis, es aún insuficiente para desatascar una demanda que no deja de engordar con cada nuevo padrón.

Mientras llega la convocatoria oficial, los futuros inquilinos solo pueden esperar. La obra está hecha, los portales relucen. Queda la burocracia.