Illa replica a Ayuso desde California: ‘En nombre de España hablamos todos’

El president de la Generalitat responde a las críticas de la presidenta madrileña y defiende un estilo diplomático 'con educación'. La presencia de la embajadora española en Washington avala la agenda catalana en Sacramento, en un momento de tensión con la administración Trump. L

Salvador Illa ha elegido Sacramento, la capital del estado de California, para lanzar la réplica más nítida a Isabel Díaz Ayuso desde que ésta cuestionó sus viajes internacionales. ‘En nombre de España hablamos todos’, ha afirmado el president de la Generalitat, que ha reivindicado un estilo diplomático ‘con educación, con respeto’, contrapuesto directamente al de la presidenta madrileña. La tormenta política abierta por la polémica visita de Ayuso a México, interrumpida entre acusaciones y tensiones con el gobierno de Claudia Sheinbaum, ha encontrado en la agenda californiana de Illa el eco perfecto para que el líder del PSC escenifique dos maneras de entender la proyección exterior.

La delegación catalana, de hecho, ha centrado sus encuentros en Sacramento, acompañada en todo momento por la embajadora de España en Washington, Ángeles Moreno. ‘Cada uno tiene un estilo de hacer cosas. Y menos mal que algunos vamos por el mundo con educación, con respeto, no escondiendo nuestras posiciones políticas, pero con un estilo que es muy diferente al de los demás’, ha remachado Illa, sin citar explícitamente a Ayuso. La lectura es evidente.»/>

Por qué Illa habla en nombre de España

La frase de Illa no es casual: en plena disputa por la legitimidad de los viajes autonómicos, el president de la Generalitat ha buscado situarse en un plano de representación compartida de España. Fuentes del Govern consultadas por Moncloa.com subrayan que el viaje a California, la quinta economía mundial si fuera un país independiente, tenía un perfil eminentemente económico y de cooperación en regulación de la inteligencia artificial. Pero la réplica a Ayuso lo ha convertido en un hito político. ‘Menos mal, visto cómo están las cosas estos últimos días’, ha añadido Illa en un tono más de alivio que de ataque.

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La presidenta madrileña había reprochado desde la Asamblea de Madrid que se cuestione su visita a México mientras otros presidentes autonómicos, como Illa, viajan sin críticas. ‘¿Por qué no se da por hecho que él también ha ido a provocar?’, preguntó con ironía. La respuesta del president catalán ha sido contundente: ‘Algunos vamos con educación’. Una contestación que busca subrayar la diferencia entre la diplomacia discreta y el choque ideológico.

La agenda de California: contrapunto estratégico

Illa no se ha reunido con el gobernador Gavin Newsom, pero sí con la vicegobernadora Elena Kounalakis y con la presidenta del Senado estatal, Monique Limón, la primera mujer latina en ocupar ese cargo. Incluso el pleno del Senado californiano ha saludado al president, un gesto protocolario que el Govern ha presentado como muestra del vínculo histórico entre Catalunya y California, que data del hermanamiento de 1986. La declaración conjunta firmada este jueves subraya la ‘sólida relación de cooperación’ y el interés mutuo en innovación, investigación y emprendimiento.

En un momento de tensión entre la administración Trump y el Gobierno de Pedro Sánchez, el hecho de que California sea un estado gobernado por los demócratas no es anecdótico. Illa ha agradecido a Kounalakis ‘que se envíen mensajes diferentes al de la administración Trump’, un guiño que refuerza la sintonía entre el ejecutivo catalán y el ala más progresista del Partido Demócrata estadounidense. La visita, añaden fuentes del Govern, estaba prevista desde hace meses y forma parte de una estrategia de internacionalización que el Palau de la Generalitat quiere consolidar esta legislatura.

La disputa entre Illa y Ayuso no es solo de viajes: es la pugna entre dos modelos de proyectarse hacia fuera.

Lectura política: Illa se erige en contrapunto de Ayuso

Observamos en esta redacción que Illa ha encontrado un flanco inesperado para reforzar su perfil como presidente de la Generalitat que habla en clave española. Sin renunciar a la defensa de los intereses catalanes (la agenda californiana incluye acuerdos concretos en IA y economía digital), el president ha subrayado que sus viajes cuentan con el aval diplomático del Estado. La presencia de la embajadora Moreno no es solo un formalismo: es la prueba de que Moncloa bendice este tipo de delegaciones autonómicas, algo que no ocurrió con la visita de Ayuso a México.

El contexto catalán ayuda a entender por qué Illa ha elegido este mensaje. Con el Govern del PSC en minoría y las negociaciones presupuestarias empantanadas, el viaje a California le permite marcar perfil propio en política exterior sin desgastarse en los frentes educativos o de seguridad que sí le complican en el Parlament. Illa ha evitado entrar en la crisis de los Mossos o en el fracaso de las negociaciones con los docentes: en California solo había margen para la confrontación con Ayuso y para la proyección económica.

No obstante, la jugada no está exenta de riesgos. La insistencia en que Catalunya habla ‘en nombre de España’ puede incomodar a sectores del independentismo que le acusaron durante la campaña de diluir la identidad nacional. Junts y ERC, que permiten la gobernabilidad del PSC, no dejarán pasar la oportunidad de recordar que Illa gobierna gracias a sus votos y que la política exterior catalana debe ser, a su juicio, autónoma. Cabe recordar que ERC ha defendido tradicionalmente una diplomacia propia, con las ‘embajadas’ catalanas en el exterior, un modelo que choca con la integración de la embajada española que Illa exhibe.

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En el tablero español, la réplica de Illa a Ayuso tiene otro efecto colateral: fortalece la posición del Gobierno de Sánchez frente a la oposición del PP, que ha convertido la política internacional en un arma arrojadiza. Mientras Ayuso retrataba a Sánchez como un presidente que ‘envidia’ la autonomía de Madrid, el president catalán mostraba un camino alternativo: el de la cooperación institucional entre administraciones. Para Moncloa, que Illa se erija en altavoz de ese modelo es una baza añadida, aunque cuide no aparecer como demasiado alineado con el PSC para no enredar las relaciones con el independentismo.

El viaje, en suma, ha servido para más de lo que prometía la agenda oficial. Lo que empezó como una misión económica en California termina siendo un capítulo más en la batalla por el relato exterior de España. Illa lo resume con una frase que parece dirigida a Ayuso pero que, en realidad, habla de su propia posición: ‘Menos mal que algunos vamos por el mundo con educación’.