La quema de grasa vuelve a convertirse en uno de los temas más comentados cada vez que se acerca el verano, pues con el cambio de estación aparecen también las ganas de sentirse más ligero, cuidar más la alimentación y recuperar ciertos hábitos que durante el resto del año suelen quedar un poco olvidados. En medio de todas las dietas rápidas, los productos milagro y las tendencias virales, cada vez más expertos insisten en volver a una alimentación equilibrada donde frutas y verduras tengan un papel protagonista.
Y aunque durante años algunas personas han señalado a la fruta como un alimento “prohibido” para la quema de grasa por su contenido en azúcar, la realidad es bastante diferente. Los especialistas recuerdan que no se puede comparar el azúcar natural de una fruta con el azúcar refinado y que, de hecho, muchas frutas pueden ser grandes aliadas cuando el objetivo es favorecer la quema de grasa de una manera saludable. El cardiólogo Aurelio Rojas es uno de los profesionales que más ha hablado sobre ello en los últimos meses, especialmente por el efecto que algunas frutas tienen sobre determinadas hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo.
3Mejor enteras que en zumo
Otro de los puntos en los que más insisten los nutricionistas tiene que ver con la forma de consumir la fruta. No es lo mismo comer una pieza entera que tomarla en zumo, incluso aunque sea natural. Cuando la fruta se exprime, gran parte de la fibra desaparece y el azúcar se absorbe mucho más rápido, algo que puede provocar picos de glucosa y reducir parte de sus beneficios.
Por eso, si el objetivo es favorecer la quema de grasa y mantener una alimentación más saludable, lo más recomendable sigue siendo consumir la fruta completa. Así se aprovechan mejor sus nutrientes y también su capacidad saciante. En verano, además, frutas como las fresas, los arándanos o el kiwi resultan especialmente apetecibles por su frescura y su facilidad para incorporarlas en desayunos, yogures o ensaladas, demostrando que comer saludable no tiene por qué ser complicado ni aburrido.

