El Congreso de los Diputados debatirá este martes, 26 de mayo, una proposición de ley para reformar el Reglamento de la Cámara y rebajar los umbrales que permiten constituir grupo parlamentario propio. La iniciativa, impulsada por ERC, Junts, Podemos, Compromís y BNG, busca modificar el artículo 23 y facilitar que los partidos minoritarios no dependan, como ahora, del préstamo temporal de diputados de otras formaciones para alcanzar esos mínimos.
Los cambios propuestos: del 5% al 3% y fin de los préstamos
La proposición de los socios de investidura —ERC, Junts, Podemos Compromís y BNG— reduce dos de los requisitos porcentuales que hoy exige el Reglamento. Según el texto registrado, el porcentaje de voto a nivel nacional pasaría del 5% al 3%, mientras que el umbral en las circunscripciones donde se presenta la lista bajaría del 15% al 10%. La cifra de escaños —15, o al menos cinco diputados si se superan esos porcentajes— no se modifica.
Con esta rebaja, formaciones como ERC, Junts, Podemos o Compromís que suelen moverse en horquillas inferiores a esos techos podrían tener garantizado un grupo propio sin necesidad de recurrir a los denominados ‘préstamos parlamentarios’, una práctica común al arranque de cada legislatura y que en esta —tras las elecciones de 2023— volvió a repetirse.
Los proponentes argumentan que el Reglamento de 1982 genera rigideces que no reflejan la pluralidad política actual y que la reforma busca «reforzar la coherencia del marco reglamentario» y asegurar el ejercicio del mandato representativo «en condiciones efectivas».
El debate de este martes será la primera lectura de una iniciativa que, de prosperar, se aplicaría a partir de las próximas elecciones generales, no en la legislatura en curso.
La reforma cambiaría la dinámica de arranque de legislatura y haría innecesarios los pactos para ceder diputados que hoy salvan a los independentistas.
El actual Reglamento de 1982 y las mayorías ‘prestadas’
El artículo 23 del Reglamento del Congreso de 1982 establece que para tener grupo propio se necesitan 15 escaños o, al menos, cinco diputados más un 5% de los votos en el conjunto de España o, alternativamente, un 15% en todas las provincias en las que la formación haya presentado candidatura. Cuando un partido no alcanza esas marcas, la práctica habitual es que otra fuerza política le preste temporalmente algunos de sus parlamentarios para que llegue al mínimo de escaños —con lo que el requisito del porcentaje de voto ya no es necesario—, siempre con la aprobación de la Mesa del Congreso.
En la legislatura actual, tanto ERC como Junts no cumplían los requisitos y tuvieron que recurrir a esos préstamos para la la constitución de sus grupos: cuatro diputados del PSC se sumaron momentáneamente a Junts y dos de En Comú hicieron lo propio con ERC. Una vez que la Mesa, con la mayoría que suman PSOE y Sumar tras sus acuerdos con los independentistas, dio el visto bueno a los grupos, los diputados prestados regresaron a sus formaciones. Sin grupo propio, una fuerza política pierde voz, recursos y capacidad de influencia.
Las ventajas de tener grupo parlamentario propio son numerosas:
- Voz propia en todos los debates del Pleno.
- Al menos un asiento en cada comisión parlamentaria y en la Diputación Permanente.
- Derecho a una pregunta en cada sesión de control al Gobierno.
- Mayores subvenciones económicas y acceso a ayudas, como las del ‘mailing’.
Sin esas contraprestaciones, los partidos quedan relegados al Grupo Mixto, donde comparten tiempo y recursos con otras formaciones y pierden capacidad de fiscalización.
¿Qué pasaría si la reforma sale adelante?
De aprobarse, la reforma solo se aplicaría a partir de las siguientes elecciones generales, no en la actual legislatura. Sin embargo, su mera tramitación ya tiene un claro valor político: ERC, Junts y Podemos podrían desplegar su propia estrategia parlamentaria sin necesidad de cerrar acuerdos de préstamo. La modificación del Reglamento requiere mayoría simple en segunda vuelta si no se alcanza mayoría absoluta en la primera —es ley orgánica de la Cámara—, por lo que el voto de los socios habituales del Gobierno sería suficiente.
No obstante, la aprobación definitiva está supeditada a que el PSOE y Sumar decidan apoyar el texto hasta el final. Hasta ahora no han manifestado oposición frontal, pero cualquier cambio del Reglamento altera el reparto de poder interno, y la Mesa del Congreso —controlada por la mayoría gubernamental— aún tendrá la última palabra sobre la admisión de cada grupo en cada nueva legislatura. La proposición de ley inicia ahora su trámite; el martes se sabrá si la iniciativa supera el primer examen.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? El Congreso debatirá este martes una reforma del Reglamento para rebajar los requisitos para formar grupo propio, impulsada por ERC, Junts, Podemos, Compromís y BNG.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Los grupos proponentes (socios de investidura) y, por extensión, todas las formaciones que quieren evitar los préstamos de diputados.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El debate inicia el trámite parlamentario. Si se aprueba, la rebaja de umbrales se aplicaría en la próxima legislatura, no en la actual.
