El Ministerio de Educación anuncia una modificación normativa para crear la especialidad docente de asturiano

La reforma eliminará la traba normativa que impedía reconocer como especialidad docente las lenguas con protección legal pero sin carácter cooficial. Asturias será la primera comunidad en beneficiarse, y la medida abre la puerta a otras lenguas como el aragonés.

El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha anunciado una modificación normativa que permitirá, por primera vez, que el asturiano cuente con una especialidad docente propia. El anuncio, comunicado este 9 de julio de 2026 tras el encuentro entre la ministra Milagros Tolón y el presidente del Principado, Adrián Barbón, abre la puerta a un nuevo marco de estabilidad para el profesorado de lenguas protegidas sin carácter cooficial.

¿Qué cambia con la nueva especialidad?

La medida afecta directamente a la normativa estatal que regula las especialidades del profesorado. Hasta ahora, solo las lenguas cooficiales (catalán, euskera, gallego y valenciano) podían ser reconocidas como especialidades docentes, lo que dejaba fuera a lenguas como el asturiano o el aragonés, pese a contar con protección legal en sus respectivos estatutos y en la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias. La reforma elimina esa traba, tal y como confirmó Tolón en rueda de prensa, y permitirá que el asturiano “y, en su caso, otras lenguas con protección legal, puedan tener esa especialidad docente”.

El cambio se articulará mediante la modificación del real decreto que define el catálogo de especialidades (Real Decreto 1834/2008, actualizado en 2023). Aunque la ministra no precisó el calendario exacto de tramitación, sí recalcó que la iniciativa corresponde al Estado: “El Gobierno de España modifica el marco normativo para que se pueda desarrollar esa nueva posibilidad en el ámbito de las competencias de las comunidades autónomas”.

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Impacto en el profesorado y en el sistema educativo

Según los datos aportados por el presidente Barbón, el personal que imparte asturiano y eonaviego arrastra “una situación de prolongada interinidad”. Esta circunstancia, que contraviene el Estatuto Básico del Empleado Público, afecta tanto a la estabilidad laboral como a la calidad de la enseñanza. Barbón defendió que la creación de la especialidad pondrá solución a un agravio que ya dura décadas: “El personal docente carece de medios de promoción y, hasta ahora, estaba privado de las condiciones de estabilidad que disfruta el resto del profesorado”.

Una vez aprobado el cambio estatal, el Principado de Asturias (o cualquier otra comunidad interesada) será el responsable de crear la especialidad, incorporarla al currículo y convocar los procedimientos de acceso y provisión de plazas. Tolón subrayó que esta vía contribuirá a dotar de mayor estabilidad al colectivo y a establecer “un marco específico para la selección, la provisión y la movilidad” de quienes impartan estas materias.

El anuncio llega en un contexto en que Asturias ya ampara el asturiano y el eonaviego mediante la Ley de Uso de 1998 y en cumplimiento de la Carta Europea. Aunque la lengua no es cooficial, su presencia en el sistema educativo se ha consolidado en los últimos años; sin embargo, la ausencia de especialidad impedía al profesorado un desarrollo profesional equiparable al de otras materias.

La modificación normativa promete acabar con la interinidad crónica del profesorado de lenguas no cooficiales que gozan de protección legal, abriendo por primera vez una vía reglada de estabilidad laboral.

El Marco Educativo

El catálogo de especialidades docentes, regulado por el Real Decreto 1834/2008, es competencia del Estado, mientras que las comunidades autónomas gestionan la incorporación de esas especialidades a sus respectivos currículos y la oferta de plazas en los cuerpos docentes. Hasta la fecha, la normativa solo contemplaba especialidades para las lenguas cooficiales reconocidas en la Constitución, lo que excluía al asturiano y a otras lenguas protegidas por los estatutos de autonomía. Con esta reforma, el Gobierno resuelve una limitación que incumplía, de facto, los compromisos adquiridos con la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, cuyo artículo 8 insta a los estados a facilitar la enseñanza de esas lenguas con personal cualificado y estabilidad laboral.

En el encuentro participaron también el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, y la consejera de Educación de Asturias, Eva Ledo, lo que subraya la voluntad de coordinación entre administraciones. La ministra Tolón enmarcó la decisión en el “compromiso del Gobierno con una España que reconoce y pone en valor su diversidad desde el respeto al marco legal”. Aunque no se han revelado otras lenguas que puedan beneficiarse, el aragonés y el leonés podrían seguir el mismo camino si sus respectivas comunidades lo solicitan.

En términos prácticos, la modificación del real decreto se espera que se tramite en los próximos meses y entre en vigor antes de que finalice 2026. A partir de ahí, Asturias podrá iniciar los trámites para crear la especialidad, elaborar los temarios y convocar las primeras oposiciones. El proceso completo, sin embargo, requerirá al menos un año adicional de trabajo técnico, según fuentes autonómicas.

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Claves de la Noticia

  • Qué importa: El Ministerio de Educación modificará el catálogo de especialidades docentes para incluir, por primera vez, una especialidad de asturiano, eliminando la traba que impedía reconocer lenguas con protección legal no cooficiales.
  • Por qué importa: La medida permitirá estabilizar al profesorado que imparte asturiano y eonaviego, poner fin a décadas de interinidad y cumplir con la Carta Europea de Lenguas Regionales, además de sentar un precedente para otras lenguas.
  • A quién le importa: A los docentes que imparten estas materias —en torno a 200 profesionales, según estimaciones del Principado—, a los alumnos que las cursan y a las administraciones autonómicas que quieran ampliar la oferta en lenguas protegidas.