La Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias ha publicado este jueves la licitación de las obras del nuevo tramo marítimo de la tubería de abastecimiento de agua potable a La Graciosa, con un presupuesto base de 3,88 millones de euros sin IVA. La actuación permitirá renovar una infraestructura estratégica que conecta Lanzarote con la octava isla desde 1997 y que acumula roturas y limitaciones de caudal en temporada alta.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Canarias ha sacado a concurso la obra de la nueva tubería submarina entre Lanzarote y La Graciosa.
- ¿Quién está detrás? La Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, que dirige Manuel Miranda.
- ¿Qué impacto tiene? Garantiza un suministro de agua fiable para los residentes y turistas, eliminando cortes y mejorando la capacidad en los picos de demanda.
La tubería actual, instalada entre 1996 y 1997, está al límite. Las roturas se repiten y en verano la presión no alcanza para abastecer a la población flotante que multiplica los habitantes de la isla. La nueva conducción será íntegramente de polietileno, un material más flexible y resistente a la corrosión del agua marina. Se tenderán cerca de 1.220 metros de tubería submarina y otros 1.100 metros en los tramos terrestres de conexión.
El proyecto se ha tramitado por urgencia para ejecutar la obra durante los meses de septiembre y octubre, , cuando las condiciones del mar son más favorables y el impacto sobre la navegación es menor. La ubicación, dentro del Archipiélago Chinijo —Reserva de la Biosfera de Lanzarote y espacio de la Red Natura 2000— ha obligado a un intenso estudio ambiental de dos años. Batimetrías, cartografías de hábitats marinos y análisis de flora y fauna protegida han ralentizado los permisos, pero también han blindado la viabilidad ecológica de la intervención.
Una obra urgente en un entorno natural blindado
El consejero Manuel Miranda ha subrayado que «la publicación de esta licitación supone un paso decisivo para reforzar la garantía de abastecimiento de La Graciosa, especialmente en los momentos de mayor demanda». El contrato se licita por el procedimiento de urgencia, lo que acorta plazos y permite que las empresas presenten sus ofertas con la vista puesta en el inicio de las obras a finales del verano.
La nueva tubería no solo resolverá los cortes de suministro. Mejorará la eficiencia energética del bombeo y reducirá las pérdidas de agua en un sistema que ahora desperdicia parte del caudal por fugas. Todo ello en una isla que carece de recursos hídricos propios y depende por completo de la conexión con Lanzarote —una dependencia que la crisis del turismo postpandemia convirtió en urgencia.
La Graciosa lleva casi tres décadas colgada de una tubería que el Atlántico castiga sin tregua; cambiarla no es una opción, es una cuestión de supervivencia.
La financiación de casi 3,9 millones de euros sin impuestos procede de fondos propios de la comunidad autónoma. Canarias dedica anualmente más de 30 millones de euros a inversiones hidráulicas en todas las islas, con especial atención a las infraestructuras de abastecimiento en islas pequeñas como La Gomera o El Hierro. La obra de La Graciosa se suma a un plan más amplio de modernización que incluye desaladoras, depuradoras y redes de distribución obsoletas.
El Pulso Territorial
La isla de La Graciosa, con apenas 700 habitantes censados pero una población flotante que se dispara en verano, es un ejemplo de los desafíos hídricos del archipiélago canario. La dependencia de una única conexión submarina la convierte en un punto frágil: cualquier avería grave deja sin agua a toda la población. El Gobierno de Canarias ha priorizado esta obra dentro de su estrategia de cohesión territorial, consciente de que sin un suministro garantizado se resiente tanto la calidad de vida de los residentes como la actividad turística.
La tramitación ambiental ejemplifica la tensión entre desarrollo y conservación en las islas. El Archipiélago Chinijo alberga una de las mayores colonias de aves marinas del Atlántico y fondos marinos de alto valor ecológico. El proyecto ha tenido que incorporar medidas correctoras, como la instalación de la tubería en zanjas ya alteradas y la programación de los trabajos fuera de la época de nidificación. El resultado: una obra necesaria que ha tardado dos años en obtener todos los permisos, pero que sale a concurso con todas las garantías.
Con esta licitación, el ejecutivo autonómico refuerza su compromiso con la seguridad hídrica de las ocho islas. Las próximas semanas serán clave para la adjudicación: si los plazos se cumplen, las máquinas llegarán a la costa de Órzola en septiembre. La Graciosa dejará de vivir con el miedo a quedarse seca cada verano.
Ficha Autonómica
- El caso: La tubería que abastece de agua a La Graciosa desde Lanzarote está al borde del colapso tras casi 30 años de servicio. El Gobierno canario licita su sustitución con un presupuesto de 3,88 millones.
- Datos importantes: 1.220 metros de conducción submarina y 1.100 terrestres de polietileno; tramitación de urgencia para instalar en septiembre-octubre; zona Red Natura 2000 y Reserva de la Biosfera.
- Resumen: Publicada la licitación el 10 de julio de 2026, las empresas pueden presentar ofertas. Si se adjudica a tiempo, las obras empezarán en septiembre y garantizarán el suministro estable a la octava isla.

