El crecimiento poblacional en Canarias alcanza el 31,6% desde 2000, diez puntos por encima de la media española

El aumento sostenido de residentes extranjeros dispara la demografía canaria mientras los servicios públicos y la vivienda se resienten. Un 15,17% de la población del archipiélago ha nacido fuera de España y el Gobierno autonómico carece de medidas concretas.

El archipiélago canario ha sumado más de medio millón de habitantes desde el año 2000, hasta rozar los 2,26 millones. Las fichas socioeconómicas de 2025 del Consejo General de Economistas (CGE) revelan un salto del 31,6% en un cuarto de siglo, diez puntos por encima de la media nacional. Un crecimiento demográfico que no se debe a los nacimientos, sino a un flujo constante de nuevos residentes.

Desde 2017, la diferencia entre alumbramientos y defunciones en Canarias es negativa. Las islas pierden población por sí mismas. Sin embargo, la llegada de vecinos, en su mayoría de origen extranjero, compensa y rebasa con creces ese vacío natural. La inmigración es el motor real del censo.

El tirón ha sido especialmente intenso en la provincia occidental. Santa Cruz de Tenerife ha visto crecer su censo un 32,81%, mientras que Las Palmas lo ha hecho un 30,52%. En las islas occidentales, además, uno de cada seis residentes ha nacido fuera de España (el 15,76%), ligeramente por encima de la media regional y claramente superior a la estatal.

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El espejismo del crecimiento: por qué Canarias gana habitantes aunque la natalidad se desploma

Canarias es la quinta autonomía que más ha aumentado su población en estas dos décadas y media. Le adelantan Baleares (con un crecimiento explosivo del 47,8%), la Región de Murcia (38,08%), la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid (ambas en el 31,66%). La comparación con Baleares y Murcia dibuja un patrón común en territorios de fuerte atractivo turístico y residencial, donde la presión demográfica se acumula sobre espacios limitados.

Canarias cuenta ya con 545.225 residentes de origen extranjero, el 15,17% de su censo. Esa tasa supera en más de un punto la media nacional (14,2%) pero queda lejos del 21,67% de Baleares o del 19,46% de Murcia. La presión sobre la vivienda, las infraestructuras y los servicios se ha convertido en el verdadero cuello de botella de un crecimiento que nadie se atreve a limitar.

El crecimiento demográfico de Canarias no es un problema de nacimientos: es un reflejo de un modelo que atrae población sin que los servicios públicos puedan seguir el ritmo.

La respuesta política: comisiones, diagnósticos y ninguna medida concreta

El debate sobre el reto demográfico lleva años en la agenda del Parlamento de Canarias, pero sin traducción práctica. Se crearon dos comisiones —una en la pasada legislatura y otra en la actual—, , se convocó a expertos y se elaboró un dictamen. Sin embargo, lo único que ha salido de allí ha sido un documento diagnóstico. Ninguna ley, ningún límite, ninguna herramienta para gestionar el crecimiento.

Al contrario: el Gobierno de Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP) ha votado en contra de restringir la compra de vivienda por parte de extranjeros y ha descartado cualquier tipo de ley de residencia. El presidente Fernando Clavijo ha preferido trasladar el debate a Bruselas. Mientras tanto, en las islas su Ejecutivo se afana en agilizar la construcción de más viviendas y en fijar población en los municipios rurales.

El Pulso Territorial

Canarias es la única autonomía de las comparadas —a excepción de Baleares— que combina un crecimiento demográfico vertiginoso con un territorio extremadamente fragmentado. Las ocho islas suman una superficie de solo 7.447 km², y la llegada de 18 millones de turistas al año multiplica por diez la presión sobre el terreno. A dos años de las próximas elecciones autonómicas, el Ejecutivo de Clavijo se enfrenta a un dilema incómodo: seguir alimentando un modelo basado en el ladrillo y la atracción residencial o asumir que el límite lo pondrá, tarde o temprano, el colapso de las infraestructuras básicas. La pobreza estructural y la exclusión social añaden una capa de urgencia que los diagnósticos parlamentarios no resuelven.

Ficha Autonómica

  • El caso: Canarias experimenta un crecimiento poblacional del 31,6% desde 2000, diez puntos por encima de la media española, impulsado por la llegada de extranjeros y en medio de un desplome de la natalidad.
  • Datos importantes: 2.258.866 habitantes en 2025, 545.225 de origen extranjero (15,17% del censo). La provincia de Santa Cruz de Tenerife lidera el aumento (32,81%) y tiene mayor proporción de residentes foráneos (15,76%).
  • Resumen: El Gobierno autonómico de CC y PP, tras años de comisiones sin medidas concretas, apuesta por la construcción y el traslado del debate a Bruselas. La presión sobre la vivienda y los servicios públicos no encuentra respuesta legislativa efectiva.