Nunca vuelvas a comprar platos preparados sin leer esto: ahorra un 50% cocinando en casa

Un análisis detallado de 7 platos de la sección ‘Listo para comer’ revela que cocinar en casa sale la mitad de caro. La ensaladilla rusa, el poke de salmón y las lentejas destacan entre los que más ahorro generan.

Pagué 6,50 € por una tarrina de ensaladilla rusa y solo noté un regusto a plástico y a conservantes. Ese mismo día leí que Juan Roig sentenciaba que «a mediados de siglo no habrá cocinas» y me pregunté si no estaremos ya en sus previsiones. Así que me puse el delantal y me fui a la sección ‘Listo para comer’ de Mercadona para comparar lo que sale cocinar en casa con lo que cobran por el capricho de calentar y listo. Juan Roig, el visionario de las cocinas vacías.

El experimento fue simple: elegí siete platos populares de la gama ‘Listo para comer’ —desde la ensaladilla rusa hasta el pollo al curry—, recreé cada receta con ingredientes de supermercado y calculé el coste normalizado para la misma cantidad de ración. Sin trampas: usé precios de venta al público, como cualquier hijo de vecino, y obvié el gasto energético porque apenas suma céntimos. Los resultados me dejaron claro que seguir comprándolos es un lujo disfrazado de ahorro de tiempo.

El secreto del ahorro: 3 claves que marcan la diferencia

  • Mayonesa casera sin miedo: batir un huevo, aceite, sal y un chorrito de limón cuesta menos de 30 céntimos y transforma la ensaladilla. La industrial viene cargada de estabilizantes y es la coartada perfecta para inflar el precio.
  • Legumbres secas, el rendimiento triple: un paquete de garbanzos secos rinde el triple que el bote cocido y rebaja drásticamente el coste del hummus. Solo necesitas una olla exprés y la paciencia de una película. Luego, congelas porciones y tienes base para semanas.
  • Cocina por lotes y congela: preparar lentejas o tortilla el domingo te da comidas para toda la semana. El coste se desploma porque compras a granel y optimizas cocciones. Tu yo del miércoles te lo agradecerá sin pagar 4 € por un envase de 485 g.

Con estas tres ideas en mente, me lancé a la cocina y los números no engañaron. Salvo una excepción que explica por sí misma la estrategia de la cadena, la tónica fue un ahorro contundente.

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El experimento: 7 platos, un mismo resultado

Reproduje las recetas con ingredientes de Mercadona y de tiendas de barrio, y ajusté las cantidades para que la porción casera pesara lo mismo que la bandeja. Esto fue lo que encontré:

  • Ensaladilla rusa: 1,42 € frente a 6,50 €. Un 360% más barata en casa, sin antioxidantes ni sabor a nevera.
  • Hummus: 1,16 € la ración casera, casi clavado al 1,05 € del envase. Pero si cueces garbanzos secos en vez de usar bote, el coste cae a la mitad.
  • Tortilla de patatas: 4,47 € contra 8,50 €. Ahorras casi el 50% y la recién hecha no tiene competencia.
  • Poke de salmón: 1,50 € por un bol generoso frente a 5,50 €. Un margen de más del 250% que explica por qué los locales de poke proliferan.
  • Espagueti a la carbonara: 2,84 € en casa, 4,50 € la bandeja. Además, evitas la pasta sobrecocida que suda el microondas.
  • Lentejas: 1,82 € caseras, 4,00 € en ‘Listo para comer’. El plato más saludable y el que más agradece la congelación.
  • Pollo al curry: aquí la alternativa vegetal con Heura sale por 4,31 € frente a 2,85 € del envase, pero si usas pollo convencional el precio se invierte. La industria cárnica sigue subvencionando el ahorro.

En total, los siete platos sumaron 28,90 € en la sección de preparados y apenas 15 € elaborándolos en casa. Un ahorro del 48 % sin necesidad de ser un chef y jugando en clara desventaja: yo compro al por menor, Mercadona negocia al por mayor.

Cosas de la vida moderna.

Dejémoslo en un ‘ya veremos’, pero cocinar en casa no es solo más barato: es recuperar el control de lo que comes y dejar de financiar márgenes del 300 %.

Variaciones y opciones para cada cocina

Si el tiempo apremia o buscas alternativas, hay atajos que mantienen el ahorro. La versión exprés de la carbonara usa nata vegetal de brick y champiñones en conserva, y el hummus queda listo en cinco minutos con garbanzos congelados que tú mismo has cocido. Para la opción vegana, el seitán casero sale infinitamente más barato que Heura y congelas filetes para el curry o para bocadillos. Y si además quieres replicar el poke sin salmón, el tofu marinado con remolacha y soja da el pego y baja el coste a menos de 2 €.

En cuanto a conservación, todos los guisos (lentejas, curry y carbonara vegetal) aguantan hasta 5 días en nevera y 3 meses en congelador. La clave está en envasarlos en porciones individuales para que el recalentado en microondas no los reseque. La tortilla, mejor en la nevera envuelta en film y consumir en 48 horas si queremos que conserve su textura.