EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Alberto Núñez Feijóo ha calificado de «podrido» al Gobierno de Pedro Sánchez tras el registro de la UCO en Ferraz y ha retado a los socios del PSOE a dejar de sostenerlo parlamentariamente.
- ¿Quién está detrás? El presidente nacional del PP, en un acto en Leganés (Madrid) con motivo del tercer aniversario de las elecciones autonómicas y municipales de 2023.
- ¿Qué impacto tiene? Coloca la presión sobre los grupos que apoyan al Ejecutivo y abre la puerta a una posible moción de censura o a un adelanto electoral si Sánchez pierde la mayoría.
El presidente del Partido Popular ha subido este jueves el tono contra el Ejecutivo, al que ha tildado de «Gobierno podrido» y «apestado por la corrupción», y ha exigido a los socios parlamentarios del PSOE que actúen ante lo que él mismo ha descrito como un «carrusel delictivo». La declaración, hecha en un acto en Leganés para conmemorar el tercer aniversario de las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo de 2023, llega apenas un día después de que agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil pasaran doce horas en la sede socialista de Ferraz recabando información sobre el llamado caso Leire Díez.
«. «Os lo puedo asegurar», ha remachado.
El registro en Ferraz acelera la ofensiva popular
La intervención de la UCO en la sede del PSOE ha sido el detonante de una escalada verbal que el PP lleva semanas preparando. Para Génova, la operación confirma lo que ya denunciaban: que la investigación judicial alcanza al núcleo del partido que sostiene al Ejecutivo. «La redada de ayer fue al sanchismo en su conjunto, no a una parte de él», ha sentenciado Feijóo. La lectura del PP es que «el Gobierno entero está atrapado por una dinámica corrupta y enfermiza» y que «ya nadie puede asegurar que existan en el Gobierno espacios intactos y libres de corrupción».
En su discurso, el presidente popular ha reprochado a Sánchez que se permita «tomar en broma todo lo que está pasando» tras su viaje a Roma, y ha subrayado que «España está abochornada por los escándalos, pero también por la nula altura moral de quien los ha protagonizado, de quien los ha amparado y de quien los ha consentido». La referencia al presidente del Gobierno y a sus socios es directa: «lo que está podrido es el núcleo del poder».
El pulso a los socios parlamentarios y la presión para elecciones
Feijóo ha puesto el foco en los grupos que sostienen al Ejecutivo en el Congreso y en el Senado. «El momento exige algo más que abstenerse del problema y hay que trabajar para resolverlo», ha declarado, en alusión velada a una posible moción de censura o a la retirada del apoyo parlamentario que obligaría a Sánchez a convocar elecciones. «De este colapso se sale devolviendo la palabra a los españoles en las urnas», ha insistido, y ha añadido que esa posibilidad no solo es «una evidencia política» sino «un clamor social».
La estrategia de Génova pasa ahora por intensificar la presión sobre fuerzas como Junts, ERC, PNV o Bildu, a las que el PP considera cada vez más incómodas con un Gobierno que acumula casos judiciales. Aunque ningún grupo ha anunciado aún un cambio de posición, la dirección popular cree que el deterioro de la imagen del Ejecutivo está abriendo una ventana de oportunidad. «Comprendo a los ciudadanos que se sienten abrumados, muchos de ellos votantes del PSOE», ha afirmado Feijóo, buscando tender un puente a esa base electoral desencantada.
Haré todo lo posible para cambiar el Gobierno. Cuando digo todo, digo todo. España necesita una reacción democrática y política.
El Eje del Poder Popular
La intervención de Feijóo no es solo un exabrupto puntual: revela una decisión estratégica de la cúpula popular para tensar la legislatura y forzar a los socios del PSOE a definirse. En Génova se trabaja con la hipótesis de que el ciclo político puede acortarse si los apoyos de Sánchez se erosionan lo suficiente. Por eso, el discurso de Leganés mezcla tres registros: un ataque directo a la corrupción, un recordatorio de la solvencia del PP en los territorios que gobierna y una ofensiva para aislar al Gobierno en el Congreso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el presidente andaluz, Juanma Moreno, y el gallego, Alfonso Rueda, no intervinieron en el acto, pero su silencio es una forma de respaldo. La dirección nacional sabe que el relato de «Gobierno podrido» es más potente si se contrasta con las once comunidades autónomas que gobierna el PP, donde, según Feijóo, «no hay ningún problema de corrupción». El mensaje es claro: hay alternativa y está acreditada.
En el plano parlamentario, el Grupo Popular en el Congreso ya tiene sobre la mesa varias iniciativas para registrar en los próximos días, entre ellas una moción que insta a los socios del PSOE a retirar su apoyo al Ejecutivo. Hasta ahora, Génova había preferido evitar mociones de censura que no tuvieran recorrido, pero el registro de Ferraz ha cambiado los cálculos. «Haré todo lo posible para cambiar el Gobierno», ha prometido Feijóo, con una ambigüedad calculada que deja todos los instrumentos sobre la mesa.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La corrupción no es un caso aislado: el Gobierno entero está «podrido» y solo el PP representa una alternativa limpia y solvente.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: La reacción de los grupos parlamentarios que sostienen a Sánchez, con la presión de una posible moción de censura o un adelanto electoral.
