Hoy te cuento los detalles de un movimiento que sacude la geopolítica del Cáucaso a diez días de unas elecciones decisivas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido su respaldo total al primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, en la campaña para los comicios del próximo 7 de junio. Es la primera vez que un mandatario estadounidense se pronuncia de forma tan directa a favor de un candidato en un país que Moscú considera parte de su área de influencia.
Un respaldo histórico que rompe moldes
Trump utilizó su red Truth Social para declarar su «completo y total apoyo a la reelección» de Pashinyan. En el mensaje, califica al primer ministro como un «gran amigo y líder» que está haciendo a Armenia «fuerte, próspera y muy segura». El gesto se produce en plena recta final de una campaña marcada por la pugna entre el campo del dirigente armenio y las fuerzas opositoras respaldadas por el Kremlin.
La respuesta de Pashinyan no se hizo esperar. En X, agradeció el «alto reconocimiento» y acompañó su escueto texto con las banderas estadounidense y armenia juntas, un símbolo del alineamiento que está forjando Ereván con Occidente.
La cita electoral del 7 de junio se presenta como un plebiscito sobre el giro prooccidental que Armenia ha acelerado desde que Pashinyan firmara, a principios de año, un histórico acuerdo de paz con Azerbaiyán en la Casa Blanca. Trump recordó ese pacto al vincular su apoyo a la «visión compartida de paz y prosperidad para el Cáucaso Sur».
Los acuerdos que sellan la alianza con Washington
El espaldarazo de Trump no es un gesto aislado. Esta misma semana, el secretario de Estado, Marco Rubio, y su homólogo armenio sellaron en Ereván varios acuerdos estratégicos. Entre ellos figura un pacto de minerales raros —vitales para las tecnologías modernas— y la llamada Ruta Trump para la Paz y Prosperidad Internacional (TRIPP), un corredor comercial que, según el presidente estadounidense, conectará Asia Central con Estados Unidos a través del Cáucaso y permitirá a las empresas energéticas norteamericanas acceder a toda la región.
Rubio afirmó en la Casa Blanca que «está emergiendo una nueva y gran relación con Armenia, que había permanecido estancada durante mucho tiempo». La firma de estos documentos no solo supone un éxito económico para Washington, sino que marca un giro geopolítico en una zona dominada por Rusia y codiciada por China.
El apoyo de Estados Unidos ya no es retórico: se traduce en contratos y rutas comerciales que desafían directamente la influencia histórica de Moscú en el Cáucaso.
La presión rusa: cortes de gas y veto a exportaciones
El Kremlin ha respondido a cada paso occidental con una escalada de amenazas. En plena campaña, Moscú ha advertido de que podría cortar el suministro de gas y petróleo baratos, del que Armenia depende en buena medida, y ha ampliado las prohibiciones a exportaciones armenias clave, incluyendo el brandy, los vinos y el agua mineral. La repetición de tácticas ya aplicadas contra Georgia y Moldavia revela la voluntad de castigar cualquier victoria de Pashinyan el 7 de junio.
En paralelo, son constantes las denuncias de injerencia rusa en el proceso electoral, con el objetivo declarado de frenar el acercamiento a Bruselas que el primer ministro ha defendido sin ambages desde que Macron acogiera una cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván. Pashinyan, mientras tanto, evita la confrontación directa con Moscú pero carga contra sus oponentes, a quienes acusa de colaborar con servicios de inteligencia extranjeros.
El impacto para Europa y España
El apoyo de Washington y la UE al giro armenio tiene consecuencias directas para el tablero europeo. Una Armenia alineada con Occidente debilita el monopolio energético ruso en el flanco sur de Europa y abre una nueva ruta para la diversificación de suministros, un objetivo prioritario tras la guerra de Ucrania. Para España, como miembro de la UE y de la OTAN, el éxito de este proceso puede traducirse en una mayor estabilidad en el vecindario oriental y en oportunidades para empresas españolas en la conectividad y las infraestructuras energéticas del Cáucaso. El respaldo de Macron durante la cumbre de la Comunidad Política Europea subraya que el camino europeo de Armenia es ya un proyecto tangible y no una simple declaración de intenciones.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Donald Trump ha expresado su apoyo total a la reelección de Nikol Pashinyan en las elecciones armenias del 7 de junio, un gesto sin precedentes en la región.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El presidente de EE.UU., el primer ministro armenio y los socios europeos, con Moscú presionando en contra a través de amenazas energéticas y denuncias de injerencia.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Armenia vota el 7 de junio en unos comicios que decidirán si el país consolida su giro prooccidental o cede a las presiones del Kremlin.
