EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha calificado de ‘cinismo y desesperación’ el llamamiento de Alberto Núñez Feijóo a Junts y PNV para apoyar una moción de censura contra Pedro Sánchez, tras haberlos insultado durante la legislatura.
- ¿Quién está detrás? Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes.
- ¿Qué impacto tiene? La respuesta del Ejecutivo subraya la inviabilidad de la moción por el rechazo en Cataluña y Euskadi a la alianza PP-Vox y contrapone un Gobierno con proyecto y resultados a una oposición vacía.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha calificado este martes de ‘cinismo y desesperación’ el llamamiento del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a Junts y al PNV para apoyar una moción de censura contra Pedro Sánchez. Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Saiz ha reprochado a Feijóo la incongruencia de tender ahora la mano a dos formaciones a las que el PP ha insultado durante toda la legislatura, votando en contra del uso de lenguas oficiales en Europa o criticando los avances del autogobierno en Cataluña y Euskadi.
‘Por poner un ejemplo, votan en contra del uso de las lenguas oficiales de estos territorios en Europa y siempre ha criticado los acuerdos de avance de autogobierno en esos territorios. El PP lleva años insultando a esas organizaciones políticas’, ha recordado la portavoz, que ha resumido la maniobra del jefe de la oposición con esas dos palabras: cinismo y desesperación.
La respuesta del Ejecutivo: cinismo y oportunismo
En una sesión de control de réplicas cargadas de tensión, Saiz ha contrapuesto la hoja de ruta del Gobierno de coalición —basada, ha dicho, en ‘hechos y resultados’ como las cifras económicas, la creación de empleo o los avances en derechos sociales— con una oposición ‘marrullera’ y ‘vacía de proyecto’. ‘A los gobiernos se llega con votos. Y el Partido Popular no tiene un proyecto de país’, ha sentenciado, en línea con la defensa que Ferraz ha hecho de la mayoría de investidura de Sánchez desde 2023.
La portavoz ha puesto en valor la buena relación del Gobierno con sus socios parlamentarios, pese a las voces de Junts y PNV que reclaman un adelanto electoral tras las novedades en el ‘caso Leire’, la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o la falta de Presupuestos. Desde el Ejecutivo se confía en que las tensiones sean coyunturales y en que el diálogo con esos grupos mantenga la legislatura viva, mientras Feijóo, según la lectura socialista, huye hacia adelante con una moción que no cuenta con el suelo social ni político.
La moción de censura sin suelo: el factor territorial
El cálculo electoral en Cataluña y Euskadi entierra cualquier opción de éxito para el PP. Junts y PNV rechazan de plano sumarse a una votación que implicaría alinearse con Vox, algo que ambos independentismos consideran inasumible. ‘La moción es inviable por el rechazo en Cataluña y Euskadi al PP y a Vox’, subrayan fuentes de Moncloa citadas por El País, en consonancia con el argumentario desplegado por Saiz.
Feijóo, por su parte, ha descartado este martes viajar a Waterloo para negociar con Carles Puigdemont, un gesto que demuestra la debilidad táctica de su movimiento. La portavoz ha evitado profundizar en lo anecdótico y ha preferido remarcar la falta de proyecto del PP. ‘El PSOE tiene una serie de fortalezas que el PP no tiene: un proyecto de país, un liderazgo estable y una mayoría parlamentaria que permitió la investidura y que sigue operando’, analizamos en esta redacción, donde vemos en la moción un síntoma del agotamiento de la estrategia de la calle Génova.
El PP lleva años insultando a quienes hoy llama a apoyarle; la desesperación electoral no sustituye a un proyecto de país.
El Eje del Poder Socialista
La maniobra de Feijóo permite al PSOE rearmar su discurso de oposición útil frente a la crispación. Desde Ferraz se interpreta el órdago como una oportunidad para visualizar dos modelos: el del Gobierno de Sánchez, que negocia y acuerda reformas con fuerzas muy diversas, y el del PP, que recurre a un tacticismo sin sustancia. El recuerdo de la moción de censura de 2018 que aupó a Sánchez, con un bloque entonces transversal que incluía a PNV y fuerzas independentistas, subraya la distancia entre aquella operación de cambio real y esta intentona sin anclaje territorial.
Aterrizando en lo social, la defensa que Saiz hace de las políticas del Ejecutivo —empleo, mejoras salariales, ampliación de derechos— conecta con los colectivos que más beneficiados se han visto por la agenda socialdemócrata: trabajadores, pensionistas, jóvenes y familias vulnerables. En las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE, como Cataluña o Navarra, la campaña del PP no ha calado, y la moción no hará sino reforzar la polarización. El riesgo inmediato para el Gobierno es más mediático que parlamentario: un debate de censura sin éxito puede desgastar, pero la solidez de la mayoría y la ausencia de alternativa viable minimizan ese coste. El verdadero pulso se juega en la calle y en las encuestas, y ahí el PSOE confía en su ventaja.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: El Gobierno de Pedro Sánchez es el único que tiene un proyecto de país basado en hechos y resultados; la oposición solo ofrece cinismo y desesperación.
- Protagonista: Elma Saiz (portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones).
- Próximo hito: El PP aún no ha registrado la moción de censura; en caso de hacerlo, el debate en el Pleno del Congreso se convertiría en el escenario de la legislatura, aunque sin posibilidad aritmética de prosperar.
