EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Conductores que atraviesan la Vila de Gràcia y vecinos del barrio. El cambio consolida el sentido alternante en la Travessera, afectando a la circulación en varios tramos.
- ¿Cuándo ocurre? Los cambios se mantendrán de forma permanente una vez abra el renovado Mercat de l’Abaceria. Aún no hay fecha confirmada, pero la decisión ya está tomada.
- ¿Qué cambia hoy? El tráfico de paso que antes usaba la Travessera para cruzar el barrio sin detenerse quedará definitivamente redirigido. Los vecinos y los autobuses verán ajustes adicionales, como un nuevo semáforo y la modificación del recorrido del bus 114.
El Ayuntamiento de Barcelona confirmó este viernes que los cambios de sentido en la Travessera de Gràcia serán definitivos. La decisión se sustenta en las cifras de tráfico recogidas desde octubre de 2023: los tramos centrales del vial han reducido el paso de vehículos hasta un 87%, un resultado que convence al distrito para no volver al esquema anterior que favorecía el tránsito de paso.
La drástica caída del tráfico que avala el cambio
Las obras del Mercat de l’Abaceria, iniciadas hace casi tres años, obligaron a implantar un esquema de circulación alternativo en la Travessera de Gràcia: el vial pasó a combinar los sentidos Besòs y Llobregat en distintos tramos para evitar que los coches atravesaran el corazón de la Vila de Gràcia sin detenerse. Ahora, el consistorio, a través de un estudio de movilidad, certifica que esa configuración temporal ha tenido un efecto reductor contundente.
Los datos del área de Movilidad del distrito muestran que, entre los carrers de Gran de Gràcia y Torrent de l’Olla, la circulación diaria de vehículos cayó un 87%. Un tramo más al este, entre Torrent de l’Olla y Milà i Fontanals, la reducción fue del 77%. En el extremo que va desde la Via Augusta hasta Gran de Gràcia, el descenso alcanzó el 93%, aunque este último se explica también por los cortes de las obras de la L8 de metro, que han restado tráfico añadido.
El estudio también evidencia que la disminución no se ha trasladado a vías vecinas. En la intersección de Bonavista con Torrent de l’Olla el tránsito ha caído un 59%, y entre Torrent de l’Olla y Montseny un 39%. La lectura técnica es clara: menos coches han elegido Gràcia como ruta de paso.
“Queremos que la Travessera funcione como un eje cívico en el centro de la Vila de Gràcia, potenciando la movilidad a pie y la accesibilidad de los residentes”, ha explicado la teniente de alcalde y concejal de Gràcia, Laia Bonet. La edil ha remarcado que la medida busca “eliminar el tráfico que atraviesa la Vila sin detenerse”, manteniendo la actividad del barrio.
La reducción de tráfico en la Travessera no se ha trasladado a calles vecinas, sino que el volumen global de vehículos en el barrio ha disminuido, un indicio de que menos coches eligen Gràcia como ruta de paso.
El nuevo esquema de circulación tramo a tramo
Con la decisión ya tomada, el Ayuntamiento ha concretado cómo circulará el vial de manera permanente. El tramo entre Calvet y Sant Gabriel conservará el sentido Besòs. De Sant Gabriel a Gran de Gràcia se mantendrá el sentido Llobregat. A partir de Gran de Gràcia y hasta Torrent de l’Olla volverá al sentido Besòs, y entre Torrent de l’Olla y Roger de Flor circulará en sentido Llobregat. Desde este último punto y hasta Cartagena, ya en Horta-Guinardó, recuperará el sentido Besòs (con un pequeño segmento entre Passeig de Sant Joan y Escorial donde se permite la circulación en ambos sentidos).
Los vecinos habían solicitado un semáforo en la confluencia con Milà i Fontanals y Torrent d’en Vidalet el consistorio ha atendido esa demanda. El cambio facilitará la conexión con vías en dirección Besòs y mejorará la seguridad del cruce.
Además, el autobús 114 dejará el recorrido provisional que hacía para dar servicio al mercado temporal y estrenará un itinerario adaptado a la nueva movilidad del barrio, que permitirá a los usuarios llegar con comodidad al entorno del futuro Mercat de l’Abaceria.
La pacificación del tráfico en la Vila de Gràcia: un precedente consolidado
La decisión no es un experimento aislado. El distrito de Gràcia lleva años apostando por la reducción del coche de paso, con actuaciones como la transformación de la plaza de la Vila o la pacificación de calles como Verdi. La diferencia aquí es el volumen de la caída de tráfico que ha registrado la Travessera de Gràcia: un vial de doble sentido que antes canalizaba el tráfico de larga distancia está perdiendo esa función, y el Ayuntamiento no va a restaurarla.
Más allá de las cifras, el modelo refuerza la idea de que las intervenciones temporales pueden convertirse en permanentes cuando los datos lo respaldan. Si otros puntos de la ciudad arrojan resultados similares, no sería extraño que el consistorio aplicara recetas análogas. Por ahora, la Travessera de Gràcia ha dejado de ser un atajo para convertirse en lo que Bonet llama “eje cívico”.
La fecha exacta en que abrirá el Mercat de l’Abaceria no se ha precisado, pero cuando lo haga, el nuevo esquema viario ya estará asentado. El Ayuntamiento ha informado oficialmente al vecindario y confía en que la medida se consolide sin sobresaltos. La próxima prueba será observar si los hábitos de movilidad, una vez normalizada la oferta comercial del barrio, mantienen el descenso de coches. Pero el suelo ya está jugado.
