La jueza de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Ribeira ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para Adrián Parada, de 24 años, como presunto autor de la muerte de su padre, Alberto Parada, de 47, ocurrida el pasado miércoles en Aguiño (A Coruña), según el auto judicial conocido el pasado viernes.
El joven, que permanecía detenido desde el mismo día del suceso, compareció ante la instructora y confesó los hechos. Su defensa alegó que actuó para proteger a su abuela de una agresión del fallecido, pero la jueza ha apreciado contradicciones en ese relato que debilitan la posibilidad de una legítima defensa completa.
La confesión y las contradicciones de la defensa propia
Según la versión inicial del investigado, la discusión estalló a la hora de comer en la vivienda familiar. El padre habría comenzado a agredir a la abuela materna del detenido, y este, para defenderla, fue a otra casa de la misma finca donde reside solo, cogió una escopeta y regresó para encañonar a la víctima y efectuar dos disparos.
El propio Adrián Parada alertó al 091 y pidió asistencia sanitaria. A los agentes les confesó, al igual que a un vecino, que le había «metido tres tiros na cabeza», aunque el arma estaba en el sofá y la víctima fue trasladada al Hospital Comarcal del Barbanza, donde falleció sobre las 15.30 horas. En comisaría se acogió a su derecho a no declarar.
El presunto autor confesó el crimen a los agentes y alegó que disparó para defender a su abuela de una agresión.
La instructora, sin embargo, ha encontrado tres elementos que chocan con el supuesto de defensa propia: el hecho de que fuese a buscar la escopeta a otra vivienda, que encañonase a la víctima en la cabeza y que le disparase dos veces. Sí tendrá a su favor la atenuante de confesión, en base a la cual su defensa va a recurrir el auto de prisión.
La medida de prisión provisional —el ingreso en prisión durante la investigación sin que exista condena— se ha impuesto por el riesgo de fuga y la gravedad de los hechos. El investigado está acusado de un presunto delito de homicidio y otro de tenencia ilícita de armas.
Antecedentes de violencia en el entorno familiar
El entorno de la víctima no era ajeno a episodios de conflicto. La esposa de Alberto Parada, que no se encontraba en casa en el momento del crimen porque trabajaba en una conservera, había denunciado a su marido en 2016 por un delito de violencia de género. Fuentes cercanas apuntan a que la convivencia en el seno familiar estaba marcada por frecuentes discusiones y riñas, lo que llevó al joven a vivir aparte en una casa de la misma finca, aunque seguía acudiendo a comer a la vivienda principal.
Los restos mortales de la víctima fueron incinerados el pasado viernes, según confirmaron allegados. La familia, a través del abogado defensor, Manuel Méndez Torres, ha manifestado su apoyo al investigado.
Ingreso en Teixeiro y recurso anunciado
Pasadas las tres de la tarde del viernes, con el auto de prisión ya notificado, Adrián Parada fue conducido esposado y cubierto con una capucha hasta laprisión de Teixeiro, donde permanece desde entonces. La defensa ha anunciado que recurrirá la medida cautelar ante la misma sección de instrucción, confiando en que se valore la atenuante de confesión y otras circunstancias.
La investigación sigue abierta para esclarecer el origen y la posesión del arma de fuego, cuyo licencia no constaba al detenido. Mientras tanto, el presunto autor espera en prisión el desarrollo de la fase de instrucción.

