El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha tramitado 105 solicitudes de eutanasia entre enero y junio de 2026, una cifra que se aproxima ya a las 120 peticiones registradas durante todo el año anterior. El dato, comunicado este viernes por el propio departamento, refleja un incremento significativo de la demanda en el primer semestre completo con el nuevo aplicativo informático en funcionamiento.
La herramienta digital, integrada en Osakidetza y también accesible desde centros sociosanitarios y privados, se puso en marcha en enero de 2026. Según el comunicado oficial, el sistema permite gestionar las solicitudes de forma «más ágil y estructurada», refuerza la confidencialidad y garantiza la trazabilidad de todo el procedimiento. Además, actúa como guía para los profesionales sanitarios, orientando cada paso de la tramitación e integrando la comunicación con la Comisión de Garantía y Evaluación de la Eutanasia de Euskadi.
El Departamento de Salud ha destacado que se han desarrollado acciones formativas dirigidas a los profesionales de Osakidetza, del ámbito sociosanitario y de los centros privados para facilitar el uso del nuevo aplicativo. La herramienta concentra en una sola plataforma todo el itinerario que debe seguir una petición de ayuda para morir, desde la presentación hasta la resolución, con el fin de evitar demoras y asegurar el cumplimiento de la Ley Orgánica 3/2021, de regulación de la eutanasia.
Las voluntades anticipadas superan las 15.000
En paralelo al aumento de las solicitudes de eutanasia, el Documento de Voluntades Anticipadas (DVA) ha batido récords. Según los mismos datos, más de 15.000 personas formalizaron su testamento vital en 2025, una tendencia que el Gobierno Vasco califica de «creciente. Para dar respuesta a esta demanda, el Departamento de Salud ha actualizado el documento con el objetivo de hacerlo «más claro, comprensible y útil para la ciudadanía».
El nuevo modelo, consensuado por un grupo de trabajo multidisciplinar, presenta una estructura más ordenada. Separa valores personales, situaciones clínicas e instrucciones sanitarias, e introduce mejoras significativas: un desarrollo más detallado de la demencia avanzada, un apartado específico sobre alimentación en esos casos y una reformulación del apartado de eutanasia. Ahora, el DVA incluye referencias explícitas a la Ley Orgánica 3/2021 y la posibilidad de dejar constancia expresa de la voluntad de recibir o no la prestación de ayuda para morir.
En seis meses, Euskadi ha registrado casi tantas solicitudes de ayuda para morir como en todo 2025, una aceleración que coincide con la puesta en marcha del nuevo sistema informático.
Además, el texto renovado concreta aspectos vinculados a la limitación de tratamientos, pruebas diagnósticas o ingresos, y amplía el enfoque sobre el lugar de atención al final de la vida, teniendo en cuenta también a las personas cuidadoras. El nuevo DVA se integrará en Osabide Global, la plataforma de historia clínica única de Osakidetza, para facilitar su consulta por los profesionales sanitarios en el momento en que sea necesario.
Un derecho asentado y con tendencia al alza
La eutanasia es legal en España desde junio de 2021. Durante los primeros cuatro años de vigencia de la ley, la demanda ha crecido de forma desigual entre comunidades autónomas, y Euskadi se sitúa entre los territorios con mayor tasa de solicitudes por habitante. Los datos oficiales del Ministerio de Sanidad correspondientes a 2025 reflejaron un total de 1.200 solicitudes en el conjunto del país, con Cataluña, Madrid y Andalucía a la cabeza en números absolutos. Sin embargo, en proporción poblacional, el País Vasco se mantiene en los primeros puestos, un hecho que tanto los expertos como la administración autonómica atribuyen a la buena organización del sistema público y a la claridad del procedimiento.
La puesta en marcha del aplicativo informático el pasado enero ha sido el último paso para asentar el derecho en Euskadi. La Comisión de Garantía y Evaluación, órgano encargado de verificar el cumplimiento de los requisitos en cada caso, recibe ahora la documentación de forma directa desde la plataforma digital, lo que reduce los tiempos de revisión. Según fuentes del Departamento de Salud consultadas, ninguna de las 105 solicitudes del primer semestre ha sido rechazada por defectos de forma, y todas han seguido su cauce con normalidad.
Con las voluntades anticipadas superando las 15.000 y las peticiones de eutanasia al alza, los indicadores vascos dibujan un panorama en el que la planificación de las decisiones al final de la vida se consolida como una práctica extendida. El nuevo DVA y la herramienta digital son, en ese contexto, los pilares sobre los que el Gobierno Vasco asienta un modelo que busca conjugar el respeto a la autonomía del paciente con la seguridad jurídica de los profesionales.
Los datos completos del primer semestre, aún provisionales, se cotejarán con los del segundo para alcanzar la cifra definitiva de 2026. El Departamento de Salud prevé que, de mantenerse el ritmo actual, Euskadi podría superar ampliamente las 200 solicitudes en todo el año, lo que consolidaría la tendencia al alza del derecho a morir dignamente en la comunidad.

