Los bomberos estabilizan incendio forestal en Cervià de les Garrigues y controlan Ponts: 46 ha y corte C-14

El fuego en Cervià de les Garrigues quemó 46 hectáreas de vegetación agrícola y forestal, pero los Bombers lo dieron por estabilizado. El incendio de Ponts, con 6,5 hectáreas, obliga a cortar la C-14 entre los kilómetros 118 y 124.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los vecinos de la partida La Devesa, en Cervià de les Garrigues, y a los conductores de la carretera C-14 entre Ponts y Bassella.
  • ¿Cuándo ocurre? El domingo 14 de junio los incendios quedaron estabilizados. Las tareas de remojo continúan, pero ya no hay peligro para las personas.
  • ¿Qué cambia hoy? La C-14 sigue cortada entre los kilómetros 118 y 124; los desvíos están señalizados en Ponts y Bassella. Se recomienda evitar la zona y consultar el estado de las carreteras en la web del Servei Català de Trànsit.

Los Bombers de la Generalitat dieron por estabilizado el incendio forestal en Cervià de les Garrigues la tarde del domingo, después de que las llamas quemaran 46 hectáreas de vegetación agrícola y forestal y obligaran a confinar a los vecinos de la partida La Devesa. En Ponts, en la Noguera, otro fuego de 6,5 hectáreas controlado a última hora provocó el corte de la carretera C-14, que sigue afectado este lunes.

¿Por qué se activó el confinamiento en La Devesa?

El aviso por incendio forestal en Cervià de les Garrigues llegó a los Bombers de la Generalitat a primera hora del domingo. Protecció Civil envió una alerta a los teléfonos móviles de la zona ordenando el confinamiento inmediato: cerrar puertas y ventanas, y no salir de casa. Los Mossos d’Esquadra evacuaron a ocho vecinos de forma preventiva mientras el viento del sur empujaba las llamas hacia el flanco derecho.

El fuego afectó a 46 hectáreas, combinando cultivos y masa forestal. La treintena de dotaciones iniciales no fue suficiente, y el cuerpo tuvo que activar un despliegue mayor. A las 19:15 horas, los Bombers confirmaron que el incendio estaba estabilizado, levantando el confinamiento poco después. No se registraron heridos ni viviendas dañadas, aunque el riesgo de que el humo y las pavesas alcanzaran las edificaciones aconsejó la máxima precaución.

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La C-14 cortada en Ponts y otro foco en la Serreta

Casi en paralelo, un nuevo incendio forestal en Ponts obligó a los Bombers a movilizar 52 dotaciones, diez de ellas aéreas. Las llamas consumieron 6,5 hectáreas de masa forestal y provocaron el corte total de la C-14 entre los kilómetros 118 y 124. Los Mossos d’Esquadra desviaron el tráfico por Ponts y Bassella, y la carretera que une Salou con La Seu d’Urgell sigue sin estar operativa mientras las brigadas remojan puntos calientes.

En la Serreta, cerca de Vilafranca del Penedès, otro incendio forestal de 1,5 hectáreas quedó controlado con 14 dotaciones terrestres y el apoyo de los medios aéreos. Las Agrupacions de Defensa Forestal (ADF) colaboraron en la extinción. Parte de la superficie ya había ardido en 2025, lo que redujo la intensidad del fuego.

El despliegue de 42 dotaciones, con el refuerzo del GRAF y los medios aéreos, contuvo las llamas antes de que saltaran a las viviendas.

Un domingo de junio con patrón repetido: viento, sequedad y varios focos simultáneos

Los tres incendios coinciden en una jornada de viento del sur y vegetación especialmente reseca. La rapidez con la que se propagaron las llamas —46 hectáreas en Cervià en apenas unas horas— demuestra que el riesgo de incendio forestal sigue siendo extremo en las comarcas de Lleida, a pesar de que las previsiones de Meteocat no habían elevado el nivel máximo de alerta. En esta redacción observamos que la coincidencia de focos en un mismo día sobrecarga los recursos aéreos y terrestres. No es la primera vez: el 5 de junio, un incendio similar en Sanaüja (también en la Noguera) se escapó de un campo de cereales y llegó al bosque.

El Grup d’Actuacions Forestals (GRAF) y el Grup d’Emergències Mèdiques (GEM) trabajaron en ambos incendios de forma coordinada. La intervención temprana de los helicópteros bombarderos y aviones de vigilancia fue clave para cerrar los flancos, especialmente en Cervià, donde el viento sur amenazaba con abrir el fuego hacia el oeste. Los Bombers mantienen todavía dotaciones terrestres remojando la zona para evitar reproducciones, pero el operativo más duro ya ha pasado.