Marbella ha vuelto a ser el epicentro de una operación internacional contra el crimen organizado. Funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han desarticulado en las últimas horas la denominada ‘célula ibérica’ de una red dedicada a blanquear dinero para mafias italianas y albanesas. La intervención, coordinada con Italia y apoyada por Eurojust, se salda con la detención de su jefa y varios registros simultáneos en Málaga, Sevilla y Madrid.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Desmantelamiento de una célula de blanqueo de capitales que movía entre 80 y 100 millones de euros anuales para mafias de Italia y Albania.
- ¿Dónde y quién? Liderada desde Marbella por una ciudadana italiana ya detenida; registros en comercios de Málaga, Sevilla y Madrid.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Un golpe directo al circuito financiero ilegal del narcotráfico en la Costa del Sol y la constatación de que Marbella sigue siendo nodo estratégico de las grandes mafias europeas.
Un operativo que revela la dimensión del blanqueo
La investigación, iniciada por la Dirección de Distrito Antimafia de Florencia y coordinada en España por la Fiscalía Especial Antidroga junto con Eurojust, ha sacado a la luz un entramado que funcionaba como un ‘banco clandestino’ transnacional. Los agentes estiman que esta organización logró movilizar anualmente entre 80 y 100 millones de euros en Europa durante al menos tres años.
La clave del sistema era el mecanismo de confianza conocido como hawala (y su variante china Fei-Ch’ien), que permite transferir capitales de manera virtual a través de una red de intermediarios sin mover físicamente el efectivo. El centro de operaciones estaba en Prato (Italia), donde un ciudadano chino dirigía la estructura, captando clientes especialmente entre los cárteles albaneses afincados en el centro y norte del país transalpino.
La Costa del Sol no es solo un lugar de residencia de lujo para los cabecillas de las mafias; es también el punto donde se lava el dinero que mueve el narcotráfico en toda Europa.
En España, la ‘célula ibérica’ operaba desde Marbella, bajo el mando de un ciudadano italiano —detenido recientemente en Sudamérica— y su hermana, quien ha sido arrestada en esta fase de la operación. La red contaba con un tejido de tiendas de venta de textil en polígonos industriales de Madrid, Sevilla y Málaga, que servían de fachada para recolectar dinero en efectivo y alimentar el circuito ilegal.
En el marco de dos órdenes europeas de investigación, se han ejecutado diez entradas y registro en esos establecimientos. Los funcionarios intervinieron abundante documentación, contabilidad ‘B’, dinero en efectivo y dispositivos electrónicos que serán analizados por la Unidad de Auditoría Informática de la Agencia Tributaria. En Italia, la operación, denominada Easy Money, se ha saldado con 40 detenciones y bienes embargados por más de 60 millones de euros.
La trama detrás del textil: así funcionaba el banco ilegal
El sistema hawala se basa en la confianza y en una comisión por transacción, lo que lo convierte en un método casi imposible de rastrear para las autoridades fiscales. Los clientes —en su mayoría organizaciones de narcotráfico albanesas— entregaban el dinero en los comercios de ropa, y la organización les garantizaba su disponibilidad en otro punto de Europa sin que existiera movimiento bancario alguno.
Los investigadores han trazado conexiones directas con estructuras mafiosas italianas que utilizaban este canal para reinvertir sus beneficios ilícitos en sectores aparentemente legales. De ahí la relevancia de la intervención en Marbella: la ciudad no solo acoge a los jefes de estas redes, sino que alberga las piezas clave de su ingeniería financiera.
En los registros practicados en Málaga, Sevilla y Madrid, los agentes se incautaron de facturas falsas, listados de clientes y dispositivos con complejos sistemas de cifrado. La documentación intervenida permitirá ahora a la Agencia Tributaria desenredar la madeja de transacciones y complicidades que sustentaba esta banca clandestina.
La Lectura Andaluza
La operación Easy Money vuelve a situar a la Costa del Sol en el mapa europeo del crimen organizado, pero esta vez no por el lujo de sus urbanizaciones, sino por la sofisticación de sus redes de blanqueo. Marbella y su entorno llevan años siendo un enclave logístico para la inversión de capitales ilícitos, algo que las autoridades no han dejado de combatir con grandes despliegues como el de hoy.
Para los andaluces, el golpe supone un recordatorio de que la lucha contra el narcotráfico y el blanqueo tiene un frente activo en su propia comunidad. El hecho de que establecimientos comerciales en polígonos de Sevilla y Málaga hayan servido de tapadera demuestra lo permeables que pueden ser los entornos empresariales locales cuando el dinero negro busca canales de inserción. La Junta de Andalucía, a través de sus consejerías de Justicia y Administración Local, colabora habitualmente con las fuerzas de seguridad en la prevención de estas actividades, aunque en esta operación la competencia corresponde a la Agencia Tributaria y a la Fiscalía Especial Antidroga.
La proyección inmediata pasa por el análisis de la documentación incautada y la posible localización de nuevos implicados en la provincia de Málaga. Mientras, el mensaje es claro: el cerco sobre las mafias que han elegido Andalucía como su base financiera se estrecha con una cooperación judicial europea cada vez más ágil. La operación Easy Money es la prueba de que el dinero del crimen no encuentra refugio fácil en el sur de Europa.

