El Deustobarómetro difundido ayer muestra que el 47,6 % de los vascos cree que hay ‘demasiadas exigencias’ de conocimiento de euskera para ser funcionario, y que la mitad de la ciudadanía rechaza la idea de una ‘ofensiva judicial’ contra la lengua cooficial. Los datos, recogidos en la última oleada del estudio de la Universidad de Deusto, contrastan con la narrativa defendida por PNV y EH Bildu para impulsar una reforma legal que refuerce el perfil lingüístico en el acceso al empleo público vasco.
Qué dice el barómetro sobre la exigencia del euskera
La encuesta, realizada por el equipo de María Silvestre, revela una división nítida en la sociedad vasca. Solo el 18,9 % de los entrevistados respalda cambios como los que plantea el PNV para incrementar la preferencia del euskera en las ofertas de empleo público. Por contra, un 33,6 % defiende mantener la normativa actual y el 47,6 % considera que ya hay ‘demasiadas exigencias’ lingüísticas para ser funcionario.
Respecto a la supuesta ‘ofensiva judicial’ contra el euskera —argumento utilizado por PNV y EH Bildu tras varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco—, el Deustobarómetro indica que el 50 % de los encuestados no la percibe como tal. Únicamente un 13,1 % se muestra muy de acuerdo con esa idea y otro 20,2 % bastante de acuerdo, lo que suma un 33,3 % que sí la identifica.
La reforma en minoría que PNV y Bildu intentan cerrar
Los dos partidos nacionalistas negocian una modificación exprés de la Ley de la Administración Pública vasca que, en principio, se votaría el próximo 25 de junio en el Parlamento Vasco. La iniciativa solo contaría con los 27 votos del PNV y la abstención de los 27 parlamentarios de EH Bildu, mientras que PSE-EE y PP mantienen su oposición frontal.
El portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, ha advertido de que recurrirá al lehendakari Imanol Pradales si antes de esa fecha no se concretan las condiciones del acuerdo. Pradales, del PNV, pilota un gobierno de coalición con el PSE-EE, pero esta reforma se ha negociado al margen de los socialistas, que ven respaldada su postura en los datos del barómetro.
«Un 80 % de los vascos cree que no es necesario dar todavía más preferencia al euskera en el acceso al empleo público», ha subrayado el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, en referencia a la suma de quienes rechazan endurecer los requisitos y de quienes prefieren mantener el statu quo.
La tensión judicial y el marco político
El debate sobre los perfiles lingüísticos viene marcado por varias resoluciones del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que han anulado requisitos de euskera en convocatorias públicas, al entender que discriminaban a aspirantes no euskaldunes. Esas sentencias motivaron movilizaciones de PNV y EH Bildu, que denunciaron una ‘ofensiva judicial’ contra la normalización del euskera.
Sin embargo, la encuesta de Deusto evidencia que la mayoría social no comparte ese diagnóstico. La reforma que se negocia estos días busca, según sus impulsores, blindar jurídicamente la exigencia del euskera sin vulnerar la legalidad. Fuentes parlamentarias indican que el texto se limitaría a ajustes técnicos, dejando para más adelante una reforma integral que ya ha sido aparcada por falta de consenso.
La mayoría de los vascos rechaza endurecer los requisitos de euskera y no percibe una amenaza judicial contra la lengua, según el Deustobarómetro.
El estudio se presentó en un clima de división política que trasciende el Parlamento. Mientras PNV y EH Bildu han hecho del euskera un eje de su acción institucional, con el apoyo de sindicatos como ELA y LAB, el PSE-EE insiste en que cualquier cambio debe respetar el equilibrio entre derechos lingüísticos y acceso al empleo público en condiciones de igualdad.
La votación prevista para la próxima semana pondrá a prueba la capacidad del ejecutivo de Pradales para mantener la cohesión con sus socios, en un momento en que el Gobierno Vasco afronta otros frentes, como la negociación del nuevo cupo. Entretanto, la ciudadanía expresa a través del Deustobarómetro una preferencia mayoritaria por no elevar las barreras lingüísticas.

