Eclipse accesible para personas ciegas: la Universitat de València convierte la luz del 12 de agosto en sonido

El dispositivo creado por la Universitat de València permitirá a las 100.000 personas ciegas de la Comunitat percibir el eclipse solar del 12 de agosto. La luz se traduce en sonido y los cambios en el entorno completan la experiencia.

El próximo 12 de agosto, el cielo de la Comunitat Valenciana se oscurecerá durante un eclipse total de Sol. Para las casi 100.000 personas ciegas que viven en la región, ese espectáculo visual suele ser inaccesible. Este año no: la Universitat de València ha diseñado un dispositivo que transforma la luz del fenómeno en sonido. Así, el eclipse también se ‘escucha’.

Una luz que se convierte en sonido

La astrónoma Amelia Ortiz, del Observatorio Astronómico del centro, lidera el proyecto. “Un sensor fotoeléctrico capta la intensidad lumínica y la traduce en frecuencias sonoras. Cuando el eclipse oscurezca el entorno, el tono variará igual que cambia la luz”, explica. Los usuarios podrán seguir la evolución a través de una app gratuita o de altavoces instalados en espacios públicos de toda la Comunitat Valenciana. La tecnología, sencilla pero eficaz, convierte un concepto abstracto en una experiencia compartida.

Ortiz insiste en que la explicación táctil también es clave. Ella misma utiliza tres bolas de distinto tamaño —que representan el Sol, la Tierra y la Luna— para recrear el movimiento que provoca el eclipse. “El tacto y el oído se convierten en los ojos de quien no ve”, resume. El dispositivo sonoro se complementa, además, con descripciones en braille y pantallas táctiles en los puntos de observación accesible.

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“Convertir la luz en sonido no es solo tecnología: es garantizar que nadie se queda fuera del espectáculo del universo.”

Los efectos que se sienten sin ver

Más allá del sonido, el eclipse desencadena cambios perceptibles para cualquiera. Amelia Ortiz recuerda que “los gorriones pueden dejar de cantar porque interpretan que ha llegado la noche”. A eso se suma un descenso brusco de la temperatura por la falta de radiación solar durante la fase de totalidad. “Las personas ciegas notarán ese silencio y el fresco repentino. Es una experiencia multisensorial”, añade la astrónoma.

El dispositivo no funciona en solitario: se integra con la narración en directo que emitirá la radio autonómica À Punt y con la colaboración de la ONCE y varios ayuntamientos. Todos los espacios preparados estarán señalizados y contarán con personal formado para guiar a los asistentes. “No queremos que nadie se pierda un minuto”, afirma Ortiz.

La apuesta valenciana por una ciencia inclusiva

La iniciativa se enmarca en el programa de divulgación del Observatorio Astronómico de la UV, que en los últimos años ha apostado por eliminar barreras. “No se trata solo de un eclipse bonito; es una oportunidad para demostrar que la astronomía puede ser democrática”, defiende Ortiz. El proyecto ha recibido el apoyo de la Generalitat Valenciana y del Consell, que han facilitado la cesión de espacios y la difusión del evento a través de los medios públicos autonómicos.

El 12 de agosto, desde las 11:30 hasta las 12:50 horas, la fase de totalidad durará poco más de un minuto en algunas zonas. Los puntos de observación accesible estarán activos en Valencia, Castellón y Alicante. La previsión meteorológica jugará un papel decisivo, pero la organización confía en que el eclipse sea memorable. La ciencia, cuando se diseña para todos, se convierte en un derecho.