Tellado acusa al Gobierno de ser «lo opuesto a la democracia» en la Junta Directiva del PP

El número dos del PP elige Cantabria para fijar el marco del curso político: causas judiciales, Ceuta y gestión autonómica como contraste. Génova confía en que la presión desde el Senado y las urnas de mayo consumen el desgaste del Ejecutivo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Miguel Tellado ha acusado al Gobierno de ser ‘lo opuesto a la democracia’ y al PSOE de no querer que se investigue ‘su corrupción masiva’, durante la Junta Directiva del PP de Cantabria.
  • ¿Quién está detrás? El secretario general del PP, en el Hotel Chiqui de Santander, en un acto junto a la presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga.
  • ¿Qué impacto tiene? Fija el argumentario de Génova para el arranque del curso: defensa del Estado de Derecho, exigencia de retorno íntegro en Ceuta y reconstrucción nacional ante las urnas de mayo.

Miguel Tellado ha acusado al Gobierno de ser ‘lo opuesto a la democracia’ durante la Junta Directiva del PP de Cantabria. El acto se celebró este jueves por la tarde en el Hotel Chiqui de Santander, con la dirección autonómica al completo.

El secretario general del Partido Popular ha reprochado al PSOE que no quiera que se investiguen sus delitos, sus escándalos y su corrupción masiva, y ha contrapuesto esa resistencia a la respuesta de la democracia española, que, según ha asegurado, ‘va a ganarles este pulso’.

El diagnóstico es nítido. A su juicio, el Ejecutivo de coalición PSOE-Sumar resulta ‘lo opuesto a la democracia’ porque desconoce las decisiones de los jueces. Tellado lo condensó en una idea: al Gobierno ‘lo que no le gusta es la democracia’ ni ‘el Estado de Derecho’.

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Sobre la mesa puso nombres y órganos. Recordó que en la Audiencia Nacional se instruyen causas vinculadas con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, con el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, con la financiación del partido, con las cloacas de Ferraz, y con la crisis migratoria de Ceuta. Y subrayó que en el Tribunal Supremo ya han sido condenados el exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, el exministro José Luis Ábalos y su entonces asesor Koldo García.

Se detuvo también en Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, que va camino del banquillo. Preguntó si desde el sanchismo tampoco gusta que sea juzgada por un tribunal de jurado popular conformado por nueve ciudadanos anónimos. ‘¿Tampoco les gusta?’, se cuestionó.

La cita no era improvisada. La Junta Directiva del PP de Cantabria reunió a la dirección autonómica en un territorio donde los populares gobiernan en minoría, y Génova eligió ese escenario para escenificar que la respuesta al Ejecutivo se libra también en las instituciones.

Génova no plantea la defensa del Estado de Derecho como un gesto táctico, sino como la línea maestra con la que el PP quiere llegar a las urnas.

Por qué la defensa del Estado de Derecho marca el curso

No es un giro improvisado. Tellado es el número dos del PP y portavoz del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, y su tarea es fijar cada semana el marco con el que el partido quiere que se lea la actualidad. Con la corrupción como eje, Génova traslada el debate desde los programas a la higiene institucional del adversario, un terreno en el que considera que gana por acumulación de causas judiciales.

El precedente más cercano está en el Senado, donde la mayoría popular se ha convertido en una palanca de desgaste del Ejecutivo. La lectura de Génova es que la secuencia se repite: cada ley forzada con socios reluctantes acaba encontrando un dique en la Cámara Alta. Tellado lo formuló como un pulso de resultado conocido: ‘la democracia española, como la nación, va a ganarles este pulso’.

Ceuta, el municipalismo y el espejo de Cantabria

El dirigente popular dedicó un tramo de su intervención a Ceuta. Enmarcó los efectos de la crisis migratoria en el ‘deterioro generado por el Ejecutivo’ y advirtió de que esa coyuntura ‘debe ser la última que España sufra como consecuencia de este desastre de Gobierno’. Reprochó a Sánchez que ‘no quiere, no sabe o no puede poner orden’ en la ciudad autónoma, que acumula dos meses patas arriba, y fijó como ‘única salida aceptable’ el retorno inmediato del 100% de quienes entraron ilegalmente. ‘Ceuta y España no se venden’, remachó.

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Después llegó el municipalismo. Tellado reivindicó a los alcaldes y concejales del PP como ‘el gran tesoro’ del partido y ‘las joyas de nuestra caja fuerte’, y les atribuyó un papel de ‘fuerza decisiva’ para el cambio en el conjunto del país. Sobre el escenario, la gestión cántabra: el Gobierno en minoría de María José Sáenz de Buruaga ha aprobado tres presupuestos en tres años, ha aplicado 35 bajadas de impuestos y ha situado a la comunidad como líder nacional en empleo. Frente a eso, contrapuso ‘la parálisis política, el sectarismo y la corrupción rampante’ del Ejecutivo central.

Hubo reproche para el expresidente cántabro Miguel Ángel Revilla, del PRC, que ‘iba de presidente cercano y a lo que era cercano era a la corrupción’. Aludía al caso Obras Públicas, destapado al final de su último mandato, con un alto funcionario condenado a siete años de prisión y varios constructores condenados por amaños de contratos.

El Eje del Poder Popular

Lo que se dirime con este tipo de intervenciones es menos la ortodoxia del mensaje que su capacidad de aterrizar. La mayoría de los presidentes autonómicos populares gobierna once comunidades que suman en torno al 60% del PIB, y cada una necesita que el relato nacional de Génova encaje con su gestión sin restarle. La consigna de Tellado, en ese equilibrio, resulta cómoda: señala al adversario y no obliga a ningún barón a defenderse.

El pulso con Vox queda en segundo plano en esta fase. Génova trabaja con la hipótesis de que la acumulación de causas y la presión desde el Senado desgastan al Ejecutivo sin abrir frentes internos, y deja para la primavera el ajuste de candidaturas. El calendario aprieta: municipales y autonómicas en mayo y unas generales aún sin fecha. Tellado lo llamó ‘reconstrucción nacional de todo lo destruido por Sánchez’.

El riesgo del enfoque es conocido. Si el discurso se apoya solo en la corrupción del adversario y no en propuesta, pierde recorrido cuando el elector pregunta por lo concreto. Por eso, en el mismo acto, puso presupuestos, bajadas de impuestos y empleo sobre la mesa. El precedente avala la vía: en 2011 y en 2016, la alternancia llegó tras acumular gestión autonómica y desgaste del Gobierno de turno.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Defensa del Estado de Derecho frente a un Gobierno que, según Génova, desconoce a los jueces y no acepta que se investigue su corrupción.
  • Protagonista: Miguel Tellado (secretario general del PP y portavoz del GPP en el Congreso).
  • Próximo hito: Arranque del curso parlamentario en el Congreso y en el Senado y preparación del ciclo electoral de mayo.