Longi certifica un récord mundial de eficiencia solar del 28,29% en célula de silicio monocristalino

El registro supera en 0,16 puntos el 28,13% que la compañía alcanzó en mayo y deja al silicio cristalino a un 3,8% de su techo teórico. La firma no detalla aún la inversión necesaria ni la fecha de industrialización.

Longi ha certificado un récord mundial de eficiencia solar del 28,29% en una célula HIBC de silicio monocristalino. El resultado, verificado por el instituto alemán ISFH, abarata el coste del kilovatio hora fotovoltaico y deja la tecnología dominante del sector a un paso de su techo físico.

Tres récords en un año: el silicio exprime sus últimas décimas

El fabricante chino de módulos fotovoltaicos ha comunicado este 24 de septiembre una conversión de potencia del 28,29% en su célula de contacto posterior interdigitado híbrido (HIBC). La cifra la ha verificado el instituto alemán ISFH, con sede en Hamelín, el centro de referencia que certifica este tipo de registros sobre silicio cristalino. Se trata del récord mundial para células de unión simple, el diseño de célula solar que sostiene la práctica totalidad del mercado.

Vamos a los datos. En lo que va de año, la compañía ha roto su propio techo en tres ocasiones: primero 28,04%, después 28,13% en mayo y ahora 28,29%. El último salto son 0,16 puntos porcentuales en apenas cuatro meses, un ritmo que hace un par de años habría parecido imposible en una tecnología que muchos daban por madura y sin recorrido.

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Con ese porcentaje, la célula alcanza el 96,2% del límite teórico del silicio cristalino, según la propia compañía. Traducido al castellano: queda un 3,8% de margen antes de tocar el muro. Queda poco margen.

El anuncio, eso sí, llega con la letra pequeña habitual en este tipo de hitos. Longi no ha detallado en su comunicación de hoy la arquitectura exacta de la célula ni aclara qué parte del resultado es replicable a escala industrial. Son las dos preguntas que separan un récord de laboratorio de un producto que se vende por palés.

Un récord de célula solo vale lo que vale su traslado a la línea de producción: ahí se decide el coste real del kilovatio hora.

Los detalles técnicos sí están publicados. La compañía describió su arquitectura HIBC en un artículo científico difundido el pasado noviembre, y en ese documento aparecen las capas, los contactos y los procesos que explican por qué esta célula convierte más electricidad que sus predecesoras.

Cada capa añadida y cada contacto rediseñado empujan la célula hacia un techo que el silicio ya no puede mover solo.

Cómo funciona la célula HIBC que ha batido el récord

Para entendernos: una célula HIBC combina contactos pasivados de tipo túnel, capas dieléctricas de pasivación y contactos de tipo n y tipo p interdigitados en la cara posterior del dispositivo. Menos sombreado en la cara frontal, menos electrones perdidos por recombinación y más corriente útil por centímetro cuadrado.

eficiencia célula solar

  • Oblea M10 de alta resistividad cortada por la mitad, con pasivación de bordes integrada en el propio proceso de fabricación.
  • Capa de ITO (óxido de indio y estaño) que mejora el transporte lateral, junto a recubrimientos multicapa de AlOx y SiNx que reducen la recombinación en superficie.
  • Dopaje de fósforo reducido en la capa de silicio policristalino tipo n, para limitar la difusión de dopantes hacia la oblea.
  • Dedos metálicos en trincheras profundas y grabado selectivo del ITO que evitan fugas entre los contactos n y p.
  • Láser verde pulsado de nanosegundos que cristaliza la capa de silicio amorfo y baja la resistividad de contacto sin sacrificar la pasivación.

El resultado es una célula que pierde menos por el camino. Cada electrón que se recombina antes de salir por el contacto es un electrón que no genera corriente, y ahí es donde se juegan las décimas que separan un panel corriente de un panel de récord.

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Aquí está el detalle que cambia todo: la compañía sostiene que esta tecnología puede escalarse a la fabricación de células de heterounión, pero reconoce que aún necesita reducir las pérdidas resistivas del contacto tipo p. La célula no es el módulo, y el laboratorio no es la fábrica.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Eficiencia certificada: 28,29% en una célula HIBC de silicio monocristalino de unión simple, verificada por el ISFH alemán.
  • Avance en 2026: tres récords consecutivos, con un salto de 0,16 puntos porcentuales desde el 28,13% de mayo.
  • Margen técnico: la célula alcanza el 96,2% del límite teórico del silicio cristalino, según la compañía.
  • Inversión y coste por kilovatio hora: no detallados en la comunicación oficial.

Del laboratorio al tejado: lo que este récord todavía no rebaja

Un 28,29% certificado en célula no significa un panel de 28,29% en el tejado. Los módulos comerciales se mueven varios puntos por debajo del récord de laboratorio, porque suman cristal, marco, encapsulante y pérdidas de interconexión. La distancia entre ambos números ha sido siempre el termómetro real de la industria.

Cada décima, sin embargo, cuenta. Más eficiencia por célula se traduce en menos coste por kilovatio hora y menos terreno ocupado por megavatio instalado, porque se necesita menos silicio, menos vidrio y menos estructura por cada vatio. Ahí está el interés económico del hito, más allá del titular.

El contexto competitivo tampoco es neutro. Europa empuja con el Reglamento de Industria de Cero Emisiones Netas, que fija para 2030 que al menos el 40% de su demanda de tecnología limpia se fabrique en la UE, y con las subastas renovables que el MITECO convoca con criterios de cadena de suministro. La eficiencia de la célula es una de las palancas que deciden qué fábrica sobrevive y cuál se queda por el camino.

La siguiente frontera ya está escrita: las células tándem de perovskita sobre silicio, que superan el techo que la unión simple no puede romper. Buena parte del sector chino trabajan en esa dirección, y el 96,2% del límite teórico alcanzado ahora explica por qué la industria necesita otra tecnología para seguir bajando costes.

Estas décimas son donde se juega la transición energética. Un récord no descarboniza por sí solo: lo hace cuando se industrializa, cuando abarata el kilovatio hora y cuando permite que un proyecto solar gane la subasta sin más subsidio. Ese es el listón que le queda por saltar.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: una célula 0,16 puntos más eficiente que hace cuatro meses implica menos material y menos superficie por cada vatio instalado en el mundo.
  • Modelo que cambia: la carrera del silicio deja de medirse en gigavatios de capacidad y pasa a medirse en décimas certificadas dentro del propio dispositivo.
  • Para las próximas generaciones: cada décima certificada abarata el kilovatio hora solar, la palanca que decide cuánta electricidad limpia se instala en las próximas dos décadas.