Un crecimiento raquítico del 0,9% anual lastra la expansión de las empresas españolas en América Latina. La Cepal acaba de ponerle cifras al problema con un informe que confirma lo que muchas compañías ya intuían: la región avanza a paso de tortuga.
0,9% anual: la radiografía de una década perdida
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe ha publicado el estudio ‘Rupturas y Oportunidades’, en el que cifra el crecimiento medio del PIB regional en apenas un 0,9% anual entre 2014 y 2023. El PIB per cápita se ha estancado y la tasa de creación de empleo formal ha caído a su nivel más bajo en sesenta años. La misma radiografía muestra un coeficiente de Gini —el indicador de desigualdad— que supera en 15 puntos al de los países de la Ocde, lastrado por la informalidad laboral y sistemas tributarios regresivos.
Conviene recordar que América Latina es el principal mercado exterior para muchas multinacionales españolas. Telefónica, Iberdrola, Santander, BBVA o Inditex tienen allí una parte sustancial de su negocio. Un PIB que apenas crece reduce la demanda de servicios financieros, telecomunicaciones, energía y consumo, y contrae los márgenes con los que esas empresas planifican sus inversiones a medio plazo.
El informe de la Cepal subraya además que la participación del G7 en el PIB mundial ha caído del 45% al 30%, mientras la del Brics ha subido del 23% al 42% y la de China, del 4% al 19%. En ese tablero, la región puede quedar relegada si no aplica un “pragmatismo cooperativo” que articule sus activos estratégicos, entre ellos el 46% de las reservas mundiales de litio o el 35% del cobre.
Por qué este estancamiento golpea directamente a las empresas españolas
Las compañías españolas no pueden trasladar su crecimiento a otras geografías de la noche a la mañana. Los activos construidos durante décadas en países como México, Brasil, Colombia o Chile requieren estabilidad macroeconómica para rentabilizarse. Con una expansión raquítica y empleo formal estancado, los proyectos de inversión se revisan a la baja o se postergan.
Además, la baja capacidad institucional y la gobernanza poco efectiva que menciona la Cepal añaden un factor de riesgo regulatorio que las empresas españolas conocen bien. Cualquier cambio en las reglas fiscales o en los contratos de concesión puede erosionar la rentabilidad esperada, y en un contexto de crecimiento plano el margen para absorber esos golpes es menor.
La tasa de creación de empleo formal es la más baja en seis decadas, un lastre directo para las filiales españolas que emplean a cientos de miles de trabajadores en la región.
Un precedente que avisa: cuando el crecimiento se evapora, la inversión española se resiente
No es la primera vez que el ciclo latinoamericano condiciona a las empresas españolas. A principios de la década de 2010, la desaceleración de Brasil —entonces el gran motor regional— ya obligó a reestructurar operaciones y a provisionar cientos de millones de euros. La lección es que el músculo financiero español necesita mercados exteriores dinámicos, y América Latina sigue siendo el principal de ellos.
El estudio de la Cepal no pide resignación, sino acción. Propone que los gobiernos aprovechen los recursos naturales —la región es la mayor exportadora neta de alimentos del mundo— y fortalezcan la cooperación intrarregional. Para España, ese escenario sería ideal: sus empresas pueden aportar tecnología, capital y experiencia si el entorno regulatorio se estabiliza.
Mientras tanto, la industria española observa con cautela. La recuperación del consumo y del crédito en América Latina no llegará si el empleo formal sigue contrayéndose. Cada punto de PIB perdido es una oportunidad menos de negocio para las firmas que ya están allí y para las que planean desembarcar.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La Cepal revela que América Latina creció apenas un 0,9% anual entre 2014 y 2023, con el empleo formal en mínimos de seis décadas y elevada desigualdad.
- Datos importantes: PIB per cápita estancado; Gini 15 puntos por encima de la Ocde; la región posee el 46% del litio y el 35% del cobre mundiales.
- Resumen: El estancamiento reduce el margen de negocio de las empresas españolas en su principal mercado exterior y exige reformas estructurales.

